TENSIÓN MUNDIAL

¿Cómo pegará la guerra de Medio Oriente en la economía argentina?: dólar, inflación y bonos, en la mira

La crisis geopolítica tiene un costado positivo y otro negativo para Argentina. El mercado, atento a los sucesos para dimensionar el impacto
Por José Carmona
FINANZAS - 05 de Marzo, 2026

El conflicto bélico en Medio Oriente acapara la mirada de todo el mercado. La incertidumbre escala con el paso de las horas: las especulaciones giran en torno a cuánto tiempo y bajo qué condiciones podría prolongarse el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán. Sobre todo, teniendo en cuenta que, por ahora, implica la parálisis del Estrecho de Ormuz, canal por el que circula alrededor del 20% de la oferta mundial de petróleo, aunque se buscan alternativas para garantizar el flujo sin riesgo de ataque a los buques.

Esto último tiene su correlato en los mercados financieros globales: presiona al alza al precio internacional del petróleo y otras materias primas, lo que a su vez pone en riesgo el proceso de desaceleración de la inflación en Estados Unidos y, como consecuencia, tensiona a las tasas de interés en el país norteamericano. Además, como se ha visto hasta ahora, fortalece al dólar y los inversores evitan activos de riesgo para ir hacia alternativas más conservadoras.

Argentina no queda al margen y mucho menos en un contexto en el que el país, con las políticas de Javier Milei, está un poco más integrado y abierto al mundo en comparación con los períodos kirchneristas. El impacto económico y financiero sobre el país tiene costados positivos y negativos, aunque el saldo neto aún es muy difícil de prever y se conocerá sobre la marcha. Los analistas siguen de cerca las noticias y en el Gobierno esperan que el imprevisto no ralentice o cambie los planes trazados para este año. 

Impacto en Argentina por el precio del petróleo

El precio internacional del petróleo, tanto en su versión Brent como en WTI, acumula una suba de 15% en las últimas tres jornadas hábiles como consecuencia de la creciente tensión en Medio Oriente. Fundamentalmente, porque repercute en el tráfico marítimo en la zona del Golfo Pérsico, cuya merma o parálisis impacta en menor oferta de petróleo, mientras la demanda global se mantiene sin cambios, por lo que la cotización del commodity tiende a aumentar.

Esta suba tiene un lado negativo local: posibles aumentos internos en los combustibles y, eventualmente, cierta presión inflacionaria. Pero, a la vez, tiene otro muy positivo para Argentina: a diferencia de otros períodos, en los que el país era importador de energía, ahora es exportador neto. De hecho, la balanza comercial energética de 2025 registró un saldo positivo récord de u$s7.800 millones. Para 2026, previo a este conflicto, en el mercado proyectaban cifras superadoras, en el rango de entre u$s8.000 millones y u$s10.000 millones. 

Si bien anteriormente el aumento del precio internacional del petróleo afectaba a la balanza comercial argentina, hoy es una buena noticia para las exportaciones de energía, en un contexto en el que además se proyecta aumento de la producción en Vaca Muerta. Esto se traduce en más ingreso de dólares al país por vía comercial, lo cual es beneficioso para el mercado de cambios y las reservas del Banco Central. Además, impulsa a las acciones de las empresas del sector de petróleo y gas. 

Impacto en Argentina por los precios de los granos

El aumento del precio del petróleo también impulsa al alza a las cotizaciones de otras materias primas, como las del sector agrícola. Esto también es fundamental para la economía local y el mercado cambiario porque el complejo agroexportador es el principal generador de divisas del país. Para este año, los especialistas proyectan ventas de entre u$s34.000 millones y u$s36.000 millones, pero dependerá de cómo evolucionen los precios internacionales y el volumen que finalmente se exporte.

De acuerdo con Marcelo Elizondo, analista económico internacional, la suba del precio del petróleo arrastra a los del sector agrícola porque la producción implica costos energéticos, como gas y petróleo durante el proceso industrial, combustibles para el transporte de los productos y fertilizantes, entre otros. Por lo tanto, estima que si el conflicto se extiende, aumentarán más las cotizaciones internacionales de los granos, lo que beneficia a las exportaciones argentinas y, consecuentemente, al ingreso de dólares en el país por vía comercial.

Impacto sobre el dólar en Argentina

El impacto en el mercado cambiario también tiene ambos costados. Del lado positivo, como se mencionó anteriormente, el eventual mayor ingreso de divisas al país vía comercial por la suba de los precios internacionales de commodities que Argentina exporta sería beneficioso porque el aumento de la oferta ayuda a contener a la cotización del dólar y, a la vez, le da margen al Banco Central para acelerar las compras de reservas.

El lado negativo es que el conflicto ha estado impulsando el precio global del dólar, lo que afecta a las monedas emergentes, entre las que se encuentra el peso argentino. De hecho, el martes el tipo de cambio había repuntado 1,3% para ubicarse por encima de la línea de los $1.400 en el segmento oficial mayorista, lo que obligó al BCRA a desacelerar significativamente la compra neta de reservas. Esto ocurrió en una jornada en la que el real brasileño y el peso mexicano se depreciaron 1,9%. Luego de este leve sacudón, en la jornada del miércoles, el tipo de cambio se reacomodó, con una caída del 1% y un precio de $1.417,20.

En caso de que el conflicto geopolítico se alargue, las perspectivas de mayor inflación global a partir de la suba del precio del petróleo tiende a presionar al alza las tasas de interés de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Habitualmente, esto genera salida de capitales de los países emergentes para posicionarse en esos instrumentos, que se harían más atractivos para los inversores, lo que afectaría a monedas como la de Argentina. En tal caso, esto ejercería presión alcista sobre el tipo de cambio. 

Impacto sobre la inflación en Argentina

De acuerdo con el economista Camilo Tiscornia, el contexto internacional, en caso de extenderse, impactaría negativamente sobre la inflación local debido a una eventual mayor depreciación del peso (por apreciación global del dólar y salida de capitales), a lo que se suma el aumento de los costos de la cadena de producción como consecuencia de la suba de los precios internos de los combustibles, presionados por la cotización internacional del crudo.

En tal caso, esto jugaría en contra del proceso de desaceleración de la inflación en el que está trabajando el presidente Milei. Pero, al mismo tiempo, resalta Tiscornia, jugaría a favor el eventual ingreso extra de dólares vía comercial, a partir del repunte de los precios internacionales de las materias primas. Esto compensaría parcialmente con una moneda un poco menos volátil, lo que juega a favor del proceso de desinflación. Es decir, en inflación también habría factores contrapuestos.

Impacto sobre acciones, bonos y riesgo país argentino

La extensión del conflicto también tendría un impacto diverso sobre los activos bursátiles locales, aunque en este caso primaría lo negativo. Por un lado, las acciones de las empresas energéticas se verían muy beneficiadas por la suba del precio del crudo, pero en un contexto en el que se activaría el "fly to quality", ya que los inversores buscarían activos más seguros. Esto afectaría a los precios de los bonos argentinos en dólares y, por consiguiente, al riesgo país.

"Si el conflicto escala, y dependiendo de cuánto y de qué manera, mientras por el lado comercial es positivo para el país, al mismo tiempo es negativo para los activos financieros locales porque esto podría frenar el flujo de ingreso de capitales e incentivar la búsqueda de instrumentos de menor riesgo, como metales, dólar y bonos del Tesoro de Estados Unidos. Pero aún es pronto para estimar la profundidad y la duración", afirma el analista Diego Martínez Burzáco.

De acuerdo con el asesor financiero Diego Lentini, lo que ayudaría a compensar la eventual aversión al riesgo ante una extensión de las tesiones es que Argentina está geográficamente lejos de la zona del conflicto bélico, lo que garantiza que las empresas que cotizan en la bolsa local puedan producir y exportar sin inconvenientes, en un contexto en el que las ventas externas estarían garantizadas porque no se prevé una caída de la demanda a nivel global.

Otro punto clave para el mercado financiero local es que la eventual aceleración inflacionaria en el mundo y la consecuente suba de las tasas de interés de los bonos del Tesoro estadounidense encarecería el crédito. Esto, resalta Lentini, llevaría al ministro Luis Caputo a reafirmarse en su intención de desarrollar el mercado de deuda interno, sin recurrir a Wall Street, ya que acceder al mercado internacional para refinanciar los vencimientos de deuda en moneda extranjera tendría un costo más elevado.

Te puede interesar

Secciones