El petróleo salta un 8%, aumenta la tensión en los mercados globales y empuja el riesgo país
Las principales plazas financieras del mundo transitan una jornada con números en rojo. Los índices bursátiles de Estados Unidos y Europa registran descensos cercanos al 1%, en un movimiento que también se refleja en los mercados emergentes.
La cautela de los inversores se explica por una combinación de factores: un informe laboral negativo en la economía estadounidense y la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, que empuja al alza los precios del petróleo.
El dato laboral que golpea a Wall Street
En Wall Street predomina la tendencia bajista luego de conocerse el reporte de empleo correspondiente a febrero. El informe sorprendió al mercado al mostrar una contracción en la cantidad de puestos de trabajo.
Las nóminas no agrícolas evidenciaron una pérdida de 92.000 empleos durante el mes, cuando el consenso del mercado esperaba una creación cercana a los 55.000 puestos. En paralelo, la tasa de desempleo se ubicó en 4,4%, ligeramente por encima del 4,3% proyectado por los analistas.
El desempeño del mercado laboral es observado con atención por los inversores, ya que una desaceleración más marcada de la actividad podría abrir la puerta a recortes en las tasas de interés.
Petróleo en alza por tensiones en Medio Oriente
A la incertidumbre económica se suma el impacto de la crisis geopolítica en la región del Golfo. Los enfrentamientos que se extienden desde hace una semana generan temores sobre eventuales problemas en el abastecimiento energético global.
En este contexto, el barril de crudo WTI que se negocia en Nueva York registra un incremento del 8% y supera los 87 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte avanza 5,6% y supera los 90 dólares por barril por primera vez desde octubre de 2023.
La escalada en las cotizaciones del crudo es aún más marcada si se observa la evolución semanal: ambos contratos acumulan un aumento cercano al 24%, lo que los encamina a la mayor suba semanal de los últimos cuatro años.
Uno de los factores determinantes es la situación en el Estrecho de Ormuz, donde el tránsito de petroleros permanece prácticamente detenido. En ese marco, el ministro de Energía de Qatar advirtió que un eventual enfrentamiento con Irán podría forzar a los países exportadores del Golfo a frenar su producción en pocos días y que el precio del crudo podría escalar hasta los 150 dólares por barril.
Presión sobre la inflación y la energía
El fuerte encarecimiento del petróleo también complica los intentos de la administración de Donald Trump de contener el aumento de los costos energéticos.
Washington otorgó recientemente a India una autorización temporal para continuar adquiriendo crudo ruso, en un intento por aliviar la presión sobre los precios internacionales. Sin embargo, el encarecimiento del combustible vuelve a instalar temores inflacionarios en Estados Unidos, donde los precios de la energía alcanzaron su nivel más alto desde 2024.
Repercusiones en el mercado argentino
En el plano local, el comportamiento de los activos muestra señales mixtas. A media mañana, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzaba 0,7% hasta los 2.590.000 puntos.
En contraste, los bonos soberanos en dólares —tanto Bonares como Globales— registraban una caída promedio cercana al 0,7%.
El retroceso en los precios de estos títulos implica un aumento en sus rendimientos. Al mismo tiempo, la suba en la cotización de los bonos del Tesoro estadounidense —que reduce sus tasas— amplifica el diferencial de riesgo.
Como resultado, el indicador de riesgo país elaborado por JP Morgan subía 24 unidades para Argentina y se ubicaba en 567 puntos básicos.