Mercados alterados por la guerra: extrema volatilidad en acciones y el precio del petróleo
Los mercados financieros internacionales iniciaron la semana con un clima de extrema volatilidad, marcados por la guerra en Medio Oriente y la incertidumbre global. Mientras que las principales bolsas de Asia y Europa cayeron con fuerza, el precio del petróleo finalmente cedió luego de dispararse a primera horas del lunes y superar los u$s100.
Las palabras de Donaldo Trump, quien afirmó que la guerra terminará "rápidamente", parecen haber llevado algo de calma a Wall Street, cuyos principales índices también cerraron en verde.
Este lunes el precio del petróleo registró un salto superior al 25% y lo llevó a cotizar por encima de los u$s100, lo que generó preocupación en los mercados por el impacto que podría tener en la economía global. En ese escenario, los inversores reaccionaron con ventas en los mercados bursátiles y con una mayor demanda de activos considerados refugio.
Las caídas se observaron con intensidad en los mercados asiáticos, que fueron los primeros en operar tras la escalada en los precios de la energía. Posteriormente, la tendencia se replicó en Europa y se trasladó a los futuros de los principales índices de Estados Unidos.
Sin embargo, con el correr de las horas el crudo cedió y terminó en baja: por la tarde del lunes, el Brent caía 4% y se ubicaba en torno a los u$s88.
Wall Street cerró en verde y el riesgo país se tomó un respiro
La reacción de los mercados también se trasladó a Estados Unidos: Wall Street abrió con caídas, que con el correr del día se fueron revirtiendo. Luego de que Donald Trump asegurara que la guerra con Irán está "prácticamente terminada", algunos de los principales índices cerraron en positivo. El índice que agrupa a las empresas más importantes de la bolsa de Nueva York, el S&P 500 cae 0,44%, mientras que el Nasdaq Composite, dedicado al sector tecnológico, retrocede 0,12%. Por su parte, el índice industrial Dow Jones se mueve 0,77% a la baja.
Los bonos argentinos cayeron hasta 2%. Las mayores pérdidas se concentran en los bonos de tramo largo de la curva encabezadas por el Bonar 2041 (-1,7%), Global 2046 (-1,3%), Global 2038 y 2035 (ambos bajan 1,2%), Bonar 2035 y el 2038 (ambos caen 1,1%).
El riesgo país redujo la suba y finalmente cerró en 588 puntos, luego de acercarse a los 600 puntos durante la rueda.
La renta variable, al igual que la fija, opera con fuerte volatilidad y operan con mayoría de subas. El S&P Merval cerró con un avance de 0,3% a 2.632.563,79 unidades.
Las acciones del índice líder operaron mixtas con subas de hasta 3,7% encabezadas por Transportadora Gas del Norte ( 3,7%), Metrogas ( 2,5%), Cresud ( 2,2%) e IRSA ( 2,1%). A contramano, las mayores pérdidas pertenecen a Edenor (-2,1%), Banco Macro (-2,3%), Central Puerto (-1,9%) y Edenor (-1,6%).
En Wall Street, los papeles argentinos también se dan vuelta en sintonía con la bolsa de Nueva York y anotan mayoría de alzas de la mano de Cresud ( 3,2%), Grupo Supervielle ( 2,9%), Loma Negra ( 1,7%), y BBVA ( 1,4%). En tanto, los que más bajan son Globant (-2,9%), Mercado Libre (-2%) y Corporación América (-0,8%).
Fuertes caídas en las bolsas de Asia
En Asia, los mercados cerraron con retrocesos pronunciados en varias plazas bursátiles. El índice Nikkei 225 de la bolsa de Tokio registró una caída de 6,59%, mientras que el índice KOSPI de Seúl retrocedió 8,1% al cierre de la jornada.
El impacto del aumento del petróleo tiene una relevancia particular en economías con alta dependencia de importaciones energéticas. En ese contexto, Japón aparece entre los países más expuestos debido a su estructura energética, que depende en gran medida del suministro externo de crudo.
Según datos difundidos por autoridades japonesas, el país obtiene aproximadamente el 95% del petróleo que consume desde Medio Oriente. La interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz genera incertidumbre sobre la continuidad de los envíos hacia distintos mercados asiáticos.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, informó que Japón cuenta con reservas estratégicas de petróleo equivalentes a 254 días de consumo interno. De acuerdo con reportes de la agencia Kyodo News, el gobierno evalúa la posibilidad de liberar parte de esas reservas para contribuir a estabilizar el mercado energético.
En Corea del Sur, otro de los principales importadores de crudo a nivel global, el impacto también se reflejó en el comportamiento del mercado bursátil. El país ocupa el cuarto lugar entre los mayores compradores de petróleo del mundo y depende en gran medida de los envíos que atraviesan el estrecho de Ormuz.
Retrocesos en China y Hong Kong
Las caídas en Asia también se extendieron a los mercados financieros de China y Hong Kong. El índice Shanghai Composite de la bolsa de Shanghái registró un retroceso de 0,99%, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong cayó 2,45%.
Las variaciones en estas plazas reflejaron el seguimiento de los inversores a los movimientos en el mercado energético y a las posibles consecuencias que podría tener una prolongación del conflicto en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas de transporte de petróleo del mundo. Una proporción significativa del crudo exportado por los países del Golfo Pérsico atraviesa este paso marítimo, lo que convierte a cualquier interrupción en ese corredor en un factor de impacto directo sobre el precio internacional del petróleo.
Los mercados europeos, también operaron en baja
Las bolsas europeas cerraron la sesión de este lunes con caídas cercanas al 2%
Entre los mercados que operaban con caídas se encontraban las plazas de Londres, París, Madrid, Milán y Frankfurt. Los inversores siguieron de cerca la evolución del precio del petróleo y las posibles medidas que podrían adoptar las principales economías industriales para contener el impacto de la suba del crudo.
En paralelo, los gobiernos de los países del G7 programaron una reunión para analizar la situación energética internacional y evaluar la implementación de medidas de emergencia.
El encuentro de ministros del grupo, que reúne a las principales economías industrializadas, se centrará en las posibles acciones para mitigar las consecuencias del aumento del petróleo. Entre las alternativas bajo análisis figura la utilización de reservas estratégicas de crudo para incrementar la oferta y moderar los precios en el mercado internacional.