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Guerra en Medio Oriente impulsa el precio de la soja y el aceite en el mercado de Chicago

La tensión en Medio Oriente impulsa el petróleo y presiona al alza a la soja, el aceite y otros granos en el mercado internacional de Chicago
Por iProfesional
FINANZAS - 09 de Marzo, 2026

La continuidad del conflicto en Medio Oriente mantiene presión sobre los mercados internacionales de materias primas y genera movimientos alcistas en las cotizaciones agrícolas. En ese contexto, la soja alcanzó valores máximos desde mayo de 2024 en el mercado de futuros de Chicago, mientras que el aceite de soja registró niveles que no se observaban desde finales de 2022.

El comportamiento de los precios responde, según analistas del sector, a la relación que existe entre los mercados energéticos y los commodities agrícolas, así como a los movimientos de fondos financieros que buscan cobertura ante escenarios de incertidumbre geopolítica.

Subas en la soja, el aceite y los cereales en Chicago

En las operaciones del denominado "Chicago nocturno", la instancia previa a la apertura del recinto principal de la plaza bursátil —que comienza a operar a las 10.30 hora argentina— los contratos agrícolas registraron subas en varios productos.

El contrato de soja con vencimiento en mayo avanzó US$ 5,05 hasta ubicarse en US$ 446,26 por tonelada. El aceite de soja mostró un incremento mayor, con una suba de US$ 31,3 que llevó su cotización a US$ 1.499,14 por tonelada. En el caso de la harina de soja, el aumento fue de US$ 1,54 hasta los US$ 351,19.

En el segmento de los cereales también se registraron incrementos. El maíz subió US$ 2,46 y se ubicó en US$ 183,75 por tonelada, mientras que el trigo avanzó US$ 1,93 hasta alcanzar los US$ 228,55.

Estos movimientos reflejan la reacción del mercado internacional ante el escenario geopolítico y el impacto que este tipo de situaciones suele generar sobre los precios de la energía y, de forma indirecta, sobre los productos agrícolas.

El vínculo entre la energía y los commodities agrícolas

Analistas consultados por medios especializados señalaron que el factor principal que impulsa la suba de los granos es el incremento en los precios del petróleo y del gas, que a su vez influye en los mercados de biocombustibles.

La analista de mercados y asesora financiera Mariela Brandolin explicó que uno de los puntos más sensibles del conflicto en Medio Oriente es la situación en el Estrecho de Ormuz, un corredor estratégico para el comercio energético global.

Según indicó, por ese paso circula una parte relevante del comercio mundial de petróleo. Cualquier interrupción o reducción del tránsito marítimo en esa vía tiene efectos directos sobre el precio del crudo, lo que repercute en los mercados vinculados.

Brandolin señaló que el impacto no se limita al petróleo. Por el mismo corredor también se transportan fertilizantes, insumo clave para la producción agrícola global, cuyos valores también se ven afectados ante escenarios de tensión o restricciones logísticas.

La relación entre petróleo, biodiesel y aceite de soja

Los analistas destacan que existe una relación directa entre el precio del petróleo y las cotizaciones de algunos productos agrícolas.

En el caso de la soja, el vínculo se produce principalmente a través del aceite, que es utilizado como materia prima para la producción de biodiesel. Cuando el petróleo registra aumentos, el biodiesel tiende a mejorar su competitividad frente a los combustibles fósiles, lo que fortalece la demanda de aceites vegetales.

Brandolin explicó que ese mecanismo contribuye a impulsar el precio del aceite de soja, lo que luego impacta en la cotización del poroto en el mercado internacional.

Un fenómeno similar ocurre con el maíz, que mantiene una relación con el mercado energético a través del etanol. Cuando el petróleo sube, el etanol puede ganar competitividad, lo que tiende a sostener la demanda de maíz destinado a la producción de biocombustibles.

El papel de los fondos financieros en el mercado agrícola

Otro factor señalado por los especialistas es la participación de fondos financieros en los mercados de commodities.

En escenarios de incertidumbre geopolítica o de expectativas de inflación asociadas a subas en el precio del petróleo, los inversores suelen aumentar su exposición a materias primas como forma de diversificación y cobertura.

Según Brandolin, en estos contextos los commodities agrícolas pueden atraer capitales financieros que buscan activos vinculados al sector alimentario.

Este tipo de movimientos puede reforzar tendencias de precios en el corto plazo, ya que el ingreso de grandes volúmenes de capital en los mercados de futuros genera presión compradora.

Expectativa del mercado frente al conflicto

El director de RIA Consultores, Javier Preciado Patiño, sostuvo que el mercado internacional se encuentra enfocado en la evolución de los precios de la energía y en las posibles consecuencias del conflicto.

De acuerdo con su análisis, el desarrollo de la situación geopolítica todavía presenta un alto grado de incertidumbre, ya que no está claro cuánto tiempo puede extenderse ni cuáles serán sus efectos en el comercio global.

Preciado Patiño indicó que, ante este escenario, los mercados suelen buscar activos considerados de mayor resguardo, entre ellos las materias primas agrícolas.

No obstante, señaló que los movimientos vinculados a eventos geopolíticos suelen tener un carácter circunstancial. En ese sentido, sostuvo que un eventual cambio en la situación del transporte energético —por ejemplo, si el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz se normaliza— podría generar correcciones en los precios similares a las subas observadas.

Influencia de factores técnicos y especulativos

El analista de mercados de AZ Group, Diego Pasi, también destacó la influencia del petróleo en la suba de la soja y sus subproductos, aunque remarcó que la actividad de los fondos especulativos tiene un peso relevante en la dinámica actual del mercado.

Según explicó, los granos se encontraban en niveles de precio relativamente bajos en comparación con otros activos financieros, lo que generó oportunidades para inversores que buscan posicionarse en el mercado de commodities.

Pasi indicó que, en ese contexto, los fondos comenzaron a incrementar sus posiciones en soja y que en pocas semanas adquirieron volúmenes equivalentes a más de 25 millones de toneladas.

Desde su perspectiva, una parte de la suba actual responde a factores técnicos vinculados al flujo de capitales en los mercados de futuros.

Producción sudamericana y perspectiva de oferta

El escenario alcista se desarrolla en paralelo al ingreso de la cosecha sudamericana, que representa una parte relevante de la oferta global de soja.

Brasil proyecta una producción cercana a los 180 millones de toneladas, mientras que en Argentina las estimaciones se ubican en torno a los 48 millones de toneladas.

Pasi señaló que, desde el punto de vista de los fundamentos productivos, la oferta sudamericana constituye un elemento relevante en el mercado. Sin embargo, en el corto plazo los movimientos financieros pueden tener mayor influencia en las cotizaciones.

El analista explicó que la participación de fondos en el mercado puede generar subas rápidas cuando aumenta el flujo de inversiones, pero también caídas si los inversores deciden tomar ganancias y cerrar posiciones.

En ese sentido, sostuvo que la evolución futura de los precios dependerá tanto de la dinámica geopolítica como del comportamiento de los capitales financieros en los mercados de materias primas.

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