Los bancos ya pueden descontar cuotas de préstamos directo del sueldo y esperan que bajen las tasas
Los bancos ya pueden ofrecer créditos personales con descuento directo de las cuotas sobre los sueldos. El cambio llegó a través de una modificación en la Ley de Contrato de Trabajo que incorporó la reforma laboral recientemente sancionada.
La novedad legal habilita a las entidades financieras a realizar débitos automáticos de préstamos personales en el momento exacto en que se acredita el sueldo. Una facultad que hasta ahora era exclusiva de las mutuales sindicales.
El artículo 36 de la Ley 27.802 -ya publicada en el Boletín Oficial- introduce la modificación al artículo 132 de la Ley de Contrato de Trabajo. El objetivo central es reducir el riesgo de incobrabilidad para los bancos y, como consecuencia, provocar una baja en las tasas de interés que hoy cobran por los préstamos personales.
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, impulsó especialmente esta iniciativa. En redes sociales celebró su aprobación y recordó que venía promoviendo esta opción desde su gestión como presidente del Banco Ciudad, entre 2008 y 2013.
Las tasas actuales de los préstamos personales rondan el 69% nominal anual en promedio. El dato corresponde a febrero de 2025. Esto deja el costo efectivo total por encima del 100%, un nivel que el Gobierno busca reducir con esta herramienta.
Cómo funciona el nuevo sistema de descuento en cuentas sueldo
La readecuación legal permite a los bancos otorgar créditos con "código de descuento". Esto significa que la cuota se debitará de manera directa del sueldo en el momento en que se acredita.
El mecanismo opera antes de que el trabajador pueda disponer de su dinero. Al ceder el cliente esa posibilidad, las entidades quedan habilitadas a realizar una retención automática del ingreso para cobrarse la cuota.
Es una herramienta de cobro prácticamente garantizado. El Gobierno apuesta a que esto aliente una mayor oferta de créditos personales más baratos, en un contexto donde este tipo de financiamiento se encuentra estancado, al igual que el resto del crédito en pesos.
Desde el sector bancario se descuenta que las entidades buscarán aprovechar esta opción. Sobre todo ahora que, desde hace un año, se viene incrementando la irregularidad en el cobro de préstamos personales.
El nivel de morosidad alcanzó el pico más alto de los últimos 25 años. Un dato que preocupa a las entidades y que limita su apetito crediticio.
La norma no requeriría de una reglamentación del Banco Central (BCRA). Ya existe una regulación al respecto, aunque estaba referida a los proveedores que hasta ahora estaban habilitados a usar este esquema de recobro.
"Pero no descartamos hacer alguna aclaración más expresa para que los bancos la instrumenten, porque la idea es asegurar que esta iniciativa funcione", explicaron fuentes oficiales.
Esto deja a la vista el interés del Gobierno en el tema. La apuesta es clara en un momento en que crece la preocupación por la tendencia al estancamiento que registra la actividad económica general.
Qué dijeron desde el Gobierno sobre la competencia en el mercado
Sturzenegger explicó en su posteo que, hasta ahora, "si un trabajador quería un préstamo personal que se pudiera descontar de su nómina —lo cual baja sensiblemente la tasa de interés— solo podía hacerlo con una mutual sindical".
Los trabajadores enfrentaban "las altas tasas que se cobraban en este mercado, ya que la modalidad era otro ejemplo de eso que llamamos cazar en el zoológico", agregó el ministro.
El cambio abre la competencia en este tipo de financiamiento, lo que traería "mayores beneficios para la gente", según la visión oficial. El Gobierno espera que esto provoque "una baja ostensible en el costo del crédito personal".
"Esperemos que los bancos puedan desarrollar este mercado con rapidez, trayendo alivio en los costos de financiamiento para las familias", concluyó Sturzenegger en su mensaje.
La oferta de créditos personales hoy también se encuentra planchada. Es parte de la tendencia general del crédito en pesos, que arrastra meses de actividad reducida en un contexto de tasas elevadas y cautela bancaria.