VOLATILIDAD INTERNACIONAL

Las acciones argentinas vuelven a subir hasta 6% en Wall Street y cede el riesgo país

La escalada en los precios del crudo internacional impacta en la deuda local y genera preocupación en los mercados y en la economía argentina
Por iProfesional
FINANZAS - 11 de Marzo, 2026

Las acciones y bonos argentinos operan con subas este miércoles, en una jornada marcada por la volatilidad internacional generada por la escalada del conflicto en Medio Oriente. En ese contexto, el principal índice bursátil del país, el S&P Merval, registra avances, mientras que el riesgo país se mantiene por encima de los 550 puntos básicos.

En el mercado de deuda, los títulos soberanos en dólares muestran subas moderadas. Entre los más destacados aparece el Global 2029, que avanza alrededor de 0,8%, seguido por el Bonar 2029 con una mejora cercana al 0,7%. Con este comportamiento, el indicador elaborado por JPMorgan Chase se ubica en torno a los 554 puntos básicos.

La evolución de los activos argentinos se da en un contexto internacional complejo, sin catalizadores domésticos de peso más allá de las recientes compras de reservas por parte del Banco Central de la República Argentina.

En la renta variable, el S&P Merval sube 2,3% hasta los 2.762.722 puntos, mientras que su versión medida en dólares trepa 2,6% hasta los 1.894 puntos. Dentro del panel líder predominan las alzas, encabezadas por Banco de Valores con un salto cercano al 6,2%, seguido por YPF que gana alrededor de 5,3%. La única acción que opera en terreno negativo es Loma Negra, con una baja leve cercana al 0,3%.

En el Panel General, las mayores subas corresponden a Domec, que escala alrededor de 7,5%, y a la frutícola San Miguel, con avances superiores al 7%.

En paralelo, los ADRs de compañías argentinas que cotizan en Wall Street también operan con ganancias. Las subas son lideradas nuevamente por YPF, que trepa 6,5%, seguida por Telecom Argentina con un alza cercana al 4%, y Cresud, que avanza alrededor de 3,7%. En contraste, algunos papeles muestran retrocesos, como MercadoLibre y Bioceres Crop Solutions.

Según explicó el economista Gustavo Ber, los bancos y las compañías energéticas vuelven a liderar el repunte del mercado. Para el analista, la mayor liquidez de estos activos continúa actuando como un "faro" para los inversores, que utilizan esos papeles como referencia al momento de orientar sus estrategias más tácticas en un escenario de elevada incertidumbre global.

Petróleo en alza y mercados en modo pánico

La jornada financiera está atravesada por la cautela de los inversores. El impacto potencial del conflicto en Medio Oriente sobre la economía global encendió todas las alarmas.

La escalada militar en la región, que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, generó un fuerte movimiento en los mercados energéticos. Los temores sobre un eventual rebrote de la inflación a nivel mundial volvieron a tomar fuerza.

En Wall Street, los principales índices muestran comportamientos mixtos durante las primeras horas de negociación. El índice S&P 500 registró una leve suba cercana al 0,2%, mientras que el Dow Jones opera con un retroceso marginal.

La reacción dispar reflejó la prudencia de los operadores. La incertidumbre geopolítica y el encarecimiento del petróleo pesan sobre las perspectivas de crecimiento económico.

El foco de los mercados está concentrado en el crudo. El barril de Brent, referencia internacional, vuelve a superar los u$s90 en medio de una jornada de elevada volatilidad, luego de haber llegado a rozar los u$s120 a comienzos de la semana.

El petróleo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, también mostró subas significativas. El escenario energético cambió de manera radical en apenas días.

El estrecho de Ormuz paraliza el suministro mundial de crudo

La suba del petróleo está directamente vinculada con las interrupciones en el suministro. El conflicto en Medio Oriente golpeó de lleno una de las arterias energéticas más importantes del planeta.

En condiciones normales, por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20% del petróleo que se comercializa a nivel global. Desde el inicio del conflicto a fines de febrero, el tránsito comercial quedó prácticamente interrumpido debido a los ataques a embarcaciones.

La situación provocó restricciones severas en la oferta mundial de crudo. Varios productores del Golfo —entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irak— se vieron obligados a recortar sus niveles de producción.

Estas limitaciones en el suministro fueron uno de los factores que impulsaron el salto de los precios de la energía. Los mercados internacionales reaccionaron con nerviosismo ante la posibilidad de un desabastecimiento prolongado.

La continuidad de los ataques en el Golfo Pérsico durante las últimas horas reforzó la percepción de riesgo. La volatilidad en los mercados financieros se sostuvo en niveles elevados.

El fantasma de la inflación vuelve a Estados Unidos

El aumento de los precios de la energía también tuvo repercusiones en el mercado de deuda estadounidense. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a diez años registraron subas en siete de las últimas ocho sesiones, reflejando la preocupación de los inversores.

Este movimiento opacó la publicación del dato de inflación correspondiente a febrero en Estados Unidos. El número había mostrado señales de moderación, pero el nuevo escenario energético cambió las perspectivas.

El índice de precios al consumidor subyacente —que excluye alimentos y energía— avanzó 0,2% mensual, en línea con lo previsto por el mercado. En términos interanuales se ubicó en 2,5%, el nivel más bajo en casi cinco años.

El índice general, por su parte, registró un incremento de 0,3% respecto de enero. La suba interanual fue de 2,4%.

Sin embargo, el nuevo escenario energético generó dudas sobre la trayectoria futura de los precios, ya que el encarecimiento del petróleo podría trasladarse a distintos sectores de la economía y reactivar presiones inflacionarias que parecían controladas.

Especialistas del mercado señalaron que el conflicto en Medio Oriente modificó rápidamente las expectativas económicas. El salto en los precios de la energía, indicaron, podría alterar las decisiones futuras de política monetaria por parte de la Reserva Federal.

Reservas estratégicas de petróleo podrían liberarse para contener el precio

Frente al aumento sostenido del precio del petróleo, los países industrializados analizan medidas para contener el impacto. La Agencia Internacional de Energía evalúa la posibilidad de realizar una liberación extraordinaria de reservas estratégicas de crudo.

La eventual intervención podría alcanzar hasta 400 millones de barriles. Representaría la mayor liberación coordinada de reservas en la historia del organismo.

La iniciativa será discutida entre los países del G7 como parte de una estrategia para estabilizar los mercados energéticos. Los miembros de la Agencia Internacional de Energía disponen actualmente de más de 1.200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia.

A estos se suman aproximadamente 600 millones de barriles adicionales almacenados por empresas privadas. La munición disponible es considerable, pero aún no está claro si será suficiente.

Algunos países comenzaron a tomar medidas de manera individual. Japón, por ejemplo, anunció que liberará parte de sus reservas estratégicas a partir del 16 de marzo con el objetivo de mitigar el impacto del aumento de los precios sobre su economía.

Gas natural licuado también en la mira del conflicto

Las perturbaciones en el suministro energético no se limitan al petróleo. El mercado de gas natural licuado también registró alteraciones importantes debido a las dificultades logísticas en el Golfo.

La interrupción de exportaciones desde Ras Laffan, en Qatar, golpeó con fuerza. Se trata de la mayor terminal de exportación de GNL del mundo.

La reducción del suministro obligó a redirigir cargamentos que originalmente estaban destinados a Europa hacia Asia. Esto generó una mayor competencia entre compradores y presionó al alza los precios del gas.

En este contexto, algunas compañías energéticas declararon situaciones de fuerza mayor en contratos de suministro. Esta medida se aplica cuando circunstancias extraordinarias impiden cumplir con los compromisos comerciales establecidos.

Aerolíneas ya anuncian aumentos de tarifas por el combustible

El encarecimiento del combustible comenzó a trasladarse a otros sectores económicos. Uno de los más afectados es el de la aviación comercial, donde el combustible representa cerca del 40% de los costos operativos.

Varias compañías internacionales anunciaron incrementos en tarifas o recargos por combustible para compensar el aumento del precio del queroseno. Entre ellas se encuentran aerolíneas de Asia, Europa y Oceanía que operan rutas internacionales.

El precio promedio mundial del combustible de aviación alcanzó esta semana los u$s173,91 por barril, según índices de referencia del mercado energético. Este valor representa aproximadamente el doble del registrado a comienzos de enero.

Algunas empresas del sector advirtieron que un petróleo cercano a los u$s90 por barril implica un fuerte incremento de costos operativos. La consecuencia inevitable será el ajuste en las tarifas de los vuelos.

Oro estable y metales industriales con movimientos dispares

La volatilidad en los mercados energéticos también tuvo efectos en otras materias primas. El oro, considerado tradicionalmente un activo de refugio en contextos de incertidumbre, se mantuvo relativamente estable tras registrar un leve avance en la jornada anterior.

En lo que va del año, el metal precioso acumula una suba cercana al 20%. Sin embargo, su reacción al conflicto ha sido limitada debido al fortalecimiento del dólar y al aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.

Estos factores reducen el atractivo de los activos que no generan intereses. El oro, por ahora, no logra capitalizar plenamente el clima de incertidumbre.

En el mercado de metales industriales, el aluminio registró avances impulsados por los recortes de producción en Medio Oriente. Los futuros a tres meses superaron los u$s3.400 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, ubicándose cerca de máximos de cuatro años.

En contraste, el cobre mostró un retroceso en las operaciones recientes. El mineral de hierro, por su parte, registró un leve incremento en el mercado de Singapur.

Bolsas europeas en rojo y Asia busca estabilizarse

El clima de incertidumbre se reflejó también en las principales bolsas del mundo. Las plazas europeas operan con descensos generalizados este miércoles, con retrocesos en Frankfurt, Londres, París, Madrid y Milán, con caídas promedio de 0,8%. El Ibex de Madrid mostró un retroceso más contenido de 0,63%, cerrando en 17.335 puntos, apoyado en Inditex y sus resultados y en Solaria.

Los mercados intentan retornar a la normalidad tras la fuerte volatilidad de comienzos de semana. El lunes estuvo marcado por intensos retrocesos en Europa, seguidos de un potente rebote en la sesión del martes, cuando el Ibex se disparó un 3,05%.

Wall Street, por su parte, logró el lunes finalizar en verde y el martes acabó muy plano y con signo mixto. La falta de dirección clara refleja la incertidumbre dominante.

En Asia, la tranquilidad también ha retornado tras el rebote de la pasada sesión. El Nikkei avanzó un 1,4%, mostrando señales de recuperación.

La evolución de los mercados continúa condicionada por la incertidumbre en torno al conflicto en Medio Oriente y por las expectativas sobre su impacto en la economía global. En este contexto, los bonos argentinos y otros activos financieros permanecen expuestos a la volatilidad derivada de los acontecimientos internacionales.

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