El dólar se aleja del techo de la banda: por qué la City no teme que el mal dato de inflación gatille una suba
El mercado cambiario ignora la aceleración inflacionaria y todo parece indicar que en los próximos meses seguirá su propia dinámica: relativamente estable. Los operadores creen que el mayor ritmo al que se mueven los precios de la economía no impactará en la evolución del tipo de cambio y la apreciación del peso se extenderá, por lo menos, hasta mediados del año, sostenida por los abultados ingresos de dólares vía comercial y emisiones de títulos de deuda en moneda extranjera.
De hecho, en la primera jornada tras la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora el Indec, que sorprendió al alza con 3,4% mensual, el tipo de cambio oficial, en lugar de avanzar, retrocedió. En el mercado mayorista, la cotización cayó 0,4% hasta situarse en $1.359, el nivel nominal más bajo desde octubre del año pasado. Incluso, los dólares financieros marcaron bajas de hasta 1,4%, por lo que el dólar MEP operó por debajo de $1.400.
El tipo de cambio amplía así la distancia respecto al techo de la banda de flotación. El máximo permitido por el Banco Central para ayer era $1.679, lo que implica que el dólar oficial mayorista se encuentra casi 24% por debajo del tope, que en caso de alcanzarlo habilitaría a la entidad a intervenir con ventas de divisas para impedir que sobrepase lo establecido. En adelante, la distancia debería mantenerse o, incluso, ampliarse un poco más, teniendo en cuenta el avance de la banda superior y la calma cambiaria que prevén en el mercado.
El dólar se alejará más del techo de la banda de flotación
La aceleración de la inflación agiliza el ritmo del techo de la banda de flotación. Cabe recordar que el esquema cambiario del Banco Central establece que los mínimos y máximos permitidos para el tipo de cambio oficial se ajustan todos los meses en base al IPC que informa el Indec. Por el rezago en la incorporación del dato de inflación en el sistema de bandas, el avance de 3,4% mensual que se registró en el índice general de precios de marzo se aplicará en mayo.
Por lo tanto, para el último día hábil de mayo el techo de la banda de flotación será $1.757, en base al ajuste de 3,4% sobre la cifra establecida para el cierre de abril ($1.703). En tanto, el tipo de cambio oficial mayorista ($1.359) opera muy lejos de esos niveles y el consenso del mercado indica que en los próximos meses, mientras siga firme la liquidación de la cosecha gruesa del agro, prevista hasta junio, se mantendrá cerca de los niveles actuales.
Los analistas consultados por iProfesional estiman que en las próximas semanas, sin alterarse por el dato inflacionario, el precio oficial del dólar en la plaza mayorista oscilará en torno a $1.400. Calculan que los niveles actuales son cercanos a un piso, aunque algunos no descartan que ceda un poco más hasta acercarse a $1.300, nivel del que no caería porque, de intentarlo, el Banco Central aceleraría las compras de reservas y bajaría más las tasas de interés. En cuanto al techo, calculan entre:
- Piso del tipo de cambio: entre $1.300 y $1.400
- Techo del tipo de cambio: entre $1.450 y $1.480
- Ambos rangos operan muy lejos de los topes de la banda superior
Prevén más calma cambiaria, sin impacto por el dato de inflación
"Creo que el dólar no se va a mover mucho. Ahora estamos entrando en el período de mayor ingreso de divisas al mercado. El dato de inflación de marzo fue muy malo, en línea con lo que pasó también en casi todos los países por la suba de insumos energéticos, pero desde abril debería empezar a ceder. Por ahora, no se prevé mucho movimiento en el tipo de cambio. Quizás en algún momento podría recuperar un poco lo que retrocedió en el año, pero no mucho más", afirma Santiago López Alfaro, director de Dracma Investments.
López Alfaro descarta una disparada del tipo de cambio: el Gobierno y BCRA están cada vez más fortalecidos en tenencia de divisas, no sólo a través de las fuertes compras de reservas en el mercado de cambios (u$s5.846 millones en lo que va del año), sino también mediante los nuevos títulos de deuda en dólares que emitió en el mercado local (A027 y AO28), con los que hasta ayer acumuló u$s1.231 millones y este jueves se agrandará la cifra con la segunda ronda de la licitación.
"La aceleración de la inflación, por sí sola, no necesariamente debería impulsar subas del tipo de cambio. En el corto plazo, la dinámica cambiaria parece seguir mucho más atada al factor que lo viene presionando a la baja: fuertes ingresos de divisas asociados a las emisiones de bonos en dólares por parte de empresas y provincias, además de los persistentes flujos hacia instrumentos financieros en pesos", agrega Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones.
Maquieyra sostiene que, mientras la oferta de dólares se mantenga firme, posiblemente se extenderá la apreciación de la moneda en términos reales, aún en un contexto de inflación un poco más alta. Es decir, el mercado de cambios "hoy parece más sensible a la abundancia o escasez de dólares que al dato puntual de inflación de un mes".
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, coincide en desestimar una aceleración del tipo de cambio a partir del mayor ritmo inflacionario, ya que la abultada oferta de dólares que se observa en el mercado de cambios "garantiza" cierta estabilidad cambiaria para los próximos meses. Sin embargo, resalta, dependerá de que los exportadores mantengan las liquidaciones y no especulen con los precios.
"El principal factor a monitorear es el comportamiento del sector agroexportador con la cosecha gruesa. Especialmente, hacia finales de abril y comienzos de mayo. Si el campo decidiera demorar las liquidaciones de dólares en el mercado para buscar un tipo de cambio un poco más alto, la eventual caída de la oferta podría generar cierta presión alcista en la cotización", sostiene Lazzati. Sin embargo, si los precios internacionales de los commodities tienden a ceder, esto podría acelerar las ventas del agro y reforzar la oferta de divisas, lo que contribuiría a mantener al tipo de cambio estable o incluso con cierta presión bajista.