• 22/4/2026
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El BCRA extendió su racha compradora y alcanzó el 65% de la meta prevista para todo 2026

El Banco Central compró otros u$s105 millones y ya alcanzó 72 jornadas consecutivas con saldo positivo, en las que sumó casi u$s6.500 millones
22/04/2026 - 19:16hs
El BCRA extendió su racha compradora y alcanzó el 65% de la meta prevista para todo 2026

El Banco Central (BCRA) compró otros u$s105 millones este miércoles y mantiene una racha de 72 jornadas consecutivas en positivo. Es un ritmo que supera ampliamente el límite del 5% del volumen diario que la entidad se había propuesto como referencia en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).

Con esta dinámica sostenida, el equipo de Santiago Bausili ya acumula u$s6.491 millones en compras desde enero. Esa cifra representa más del 60% de la meta anual del escenario base, que estaba fijada en u$s10.000 millones para todo 2026.

El dato abre la puerta a un escenario más optimista: las proyecciones actuales permiten ilusionarse con alcanzar el techo de u$s17.000 millones antes de que termine el año, en lugar de conformarse con el objetivo conservador original.

El martes, el BCRA había sumado u$s235 millones en una sola jornada. Fueron operaciones tanto directas como en bloque con empresas.

El ritmo de acumulación se aceleró especialmente en abril. Solo en lo que va del mes, la entidad compró u$s2.000 millones. Es una velocidad superior a la de los meses previos.

Pero hay un matiz clave: más allá de que se mantenga el ritmo de compra, lo que importa ahora es ver si comienza la acumulación efectiva. Las reservas internacionales brutas siguen en el terreno de los u$s45.000 millones y las reservas netas crecen a cuentagotas.

Las compras del BCRA superan ampliamente el límite autopropuesto

La consultora Analytica calculó días atrás que el BCRA había comprado u$s6.020 millones desde el inicio del programa. Ese monto es 171,5% mayor que el tope del 5% del MULC que la entidad se había fijado como referencia.

También superó la métrica prudencial de u$s5.161 millones que había determinado la consultora. El ritmo de adquisición se mantuvo por encima de ese umbral desde la segunda semana de febrero.

Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, destacó este punto durante las reuniones que mantuvo con inversores en Washington D.C. la semana pasada. Con un gráfico expuso que las compras del BCRA en la gran mayoría de los días superaron el 5% del volumen diario operado en el MULC.

Ese límite del 5% había sido mencionado como una referencia al momento de presentar la "Fase 4" del programa económico. Pero en la práctica, la entidad monetaria lo viene excediendo de manera sistemática.

Qué dijo el BCRA sobre los escenarios de acumulación

Cuando se presentó la "Fase 4", Santiago Bausili afirmó que el programa de acumulación de reservas internacionales iba a ir en función de la demanda de dinero y la liquidez del mercado de cambios.

El escenario base de remonetización preveía un aumento de la base monetaria de 4,2% a 4,8% del Producto Bruto Interno (PBI) hacia diciembre de 2026, con compras de u$s10.000 millones sujetas a la disponibilidad de flujos en la balanza de pagos.

Pero las autoridades establecieron un techo más ambicioso. Ante un incremento extra de la demanda de dinero de 1% del PBI, las compras podrían alcanzar los u$s17.000 millones sin requerir esfuerzos de esterilización prolongados.

El esquema de intervención permite al BCRA alternar entre compras directas y en bloque. Eso contribuye a consolidar reservas en un contexto de variaciones en la liquidez del mercado.

Las jornadas con picos de compras superiores a u$s400 millones reflejaron la intensidad de la intervención oficial. El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, ya marcaron este punto: si el BCRA no estuviera comprando reservas, el dólar estaría en $1.100 en lugar de $1.375 como cerró el martes.

Las metas de u$s10.000 millones como base y u$s17.000 millones como posible techo anual sirven como referencia para la política cambiaria y monetaria bajo el nuevo régimen.

El BCRA subrayó que la continuidad del programa dependerá de la evolución de la demanda de dinero y de la oferta de divisas disponibles en la balanza de pagos. La clave del éxito estará en sostener el ritmo de acumulación y evitar que se diluya la expansión de reservas internacionales.

Los tres datos que explican por qué el BCRA confía en seguir comprando

Durante la presentación ante inversores en Estados Unidos, Werning intentó convencerlos de que la compra de reservas va a continuar. Su argumento se basa en tres datos sobre la caída en la demanda y el aumento de la oferta de dólares.

El primer dato es el desplome en las compras minoristas. Un gráfico incluido en la presentación mostró que el promedio mensual de compras minoristas pasó de u$s2.500 millones antes de las elecciones a u$s800 millones después.

Según la exposición oficial, esas compras ahora se realizan en el ámbito local. Por lo tanto, no significan una carga para las reservas y fortalecen los depósitos y préstamos en dólares dentro del sistema financiero.

"Tras las elecciones, la demanda de divisas por parte de los hogares se desplomó y estas compras ahora se realizan en el país, lo que respalda los depósitos y préstamos en dólares estadounidenses", subrayó el informe presentado por Werning.

El segundo dato es el comportamiento corporativo. La presentación del BCRA mostró que las empresas están "de vuelta a la actividad" tras una etapa de prudencia, desarmando coberturas cambiarias y tomando financiamiento para proyectos de capital.

Desde octubre de 2025 hasta abril de 2026, las compañías emitieron obligaciones negociables por u$s9.900 millones. Pero solo liquidaron u$s6.800 millones en el mercado.

Quedan pendientes de liquidación u$s3.200 millones, lo que representa una oferta potencial de divisas para los próximos meses. Es dinero que ya está comprometido y que ingresará al mercado en las próximas semanas.

El tercer factor es el RIGI. Los ingresos netos acumulados provenientes de estos proyectos alcanzaron u$s762 millones hasta marzo de 2026, con un ingreso bruto de u$s1.205 millones y egresos por u$s452 millones.

La exposición subrayó que la financiación de la inversión extranjera directa y la repatriación de capitales residentes o ahorro interno tienen prioridad sobre el financiamiento de la deuda pública como pilares de la balanza de pagos.

"Las entradas de divisas procedentes de la inversión extranjera directa relacionada con proyectos aprobados por RIGI a largo plazo ya se están utilizando", indicó la presentación.

Estos tres factores son los que alimentan el optimismo del equipo económico. Y son los argumentos que el BCRA está usando ante inversores para sostener que el ritmo de compras puede mantenerse en los próximos meses.

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