VIDEO | Panorama económico financiero de hoy en menos de 90 segundos
El Gobierno quiere que mayo arranque con una economía más activa y no con otro salto de precios. Por eso hoy juega en dos frentes al mismo tiempo: ganar tiempo con los combustibles y empujar el crédito.
El dólar volvió a aflojar y le dio aire al Gobierno
Después del salto del lunes, el dólar oficial volvió a desinflarse. En Banco Nación cerró el anteúltimo día del mes en $1.415 y en todo abril avanzó apenas 0,7%, menos que la inflación de 2,6% que espera el REM para este mes y también por debajo de la tasa mensual que hoy paga un plazo fijo tradicional. Además, el Banco Central siguió comprando reservas: sumó u$s76 millones en la rueda y acumuló u$s2.564 millones en abril.
Ese movimiento le dio al oficialismo algo de aire justo cuando afuera el petróleo volvió a meter presión. La calma cambiaria sigue siendo una pieza central del programa, porque sin un dólar controlado se vuelve más difícil sostener cualquier intento de desaceleración inflacionaria.
Con el petróleo en alza, Economía buscó frenar otro salto en surtidores
El otro frente delicado es la energía. El Brent llegó a tocar los u$s120 y cerró cerca de u$s118, en medio de la guerra en Medio Oriente, el temor a un bloqueo prolongado del Estrecho de Ormuz y la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP.
Para evitar que ese shock se traslade de lleno al surtidor, el Gobierno formalizó para mayo una actualización parcial de apenas 0,5% en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. Al mismo tiempo, las petroleras se comprometieron a mantener sin cambios los precios hasta el 15 de mayo. Economía volvió así a postergar el grueso de los ajustes pendientes para junio, con la idea de amortiguar el impacto en la cadena de precios.
La nueva apuesta es el crédito, pero la City y Wall Street siguen mirando la economía real
Con ese margen, Milei apuesta ahora a otra fase: más crédito y tasas más bajas para mover la economía. El Gobierno habla de un boom del financiamiento y el Banco Central proyecta que hacia fin de año el crédito al sector privado crezca el equivalente a 0,3% del PBI, unos u$s21.000 millones o $30 billones. Pero en la City advierten que no alcanza con inyectar liquidez si no se resuelve primero la crisis de la mora. Los bancos privados hablan de un proceso gradual, con carteras todavía dañadas y riesgos si la baja de tasas se fuerza demasiado rápido.
En paralelo, en Wall Street ya miran algo más profundo. Bancos y fondos reconocen la mejora de la macro, pero advierten que la estabilización todavía no se traduce con la misma velocidad en ingresos reales, consumo y empleo. Y ahí aparece la duda que empieza a crecer: si la economía real no reacciona, la macro sola puede no alcanzar.
En síntesis, el Gobierno ganó tiempo con el dólar y con los combustibles. Pero ahora enfrenta una prueba más difícil: reactivar sin volver a tensionar precios, ahorro y financiamiento.