La acción que nadie vio venir y que creció el doble del resto en lo que va del año
El mercado accionario argentino volvió a mostrar sobre el cierre de abril una dinámica conocida pero no por eso menos desafiante: un rally liderado por acciones de muy baja liquidez, combinado con subas más "fundamentales" en compañías de mayor peso.
Según los datos de Rava Bursátil al cabo del primer cuatrimestre del año, el podio de las mayores alzas vuelve a ubicar en los primeros planos a dos papeles que cotizan en el Panel General.
En tal sentido, esos lugares son ocupados por:
- IEB Construcciones (39.8%)
- Grupo Clarín (22.2%)
- YPF, que avanza un 21,9%
- Garovaglio y Zorraquín, con otro 20,9%
- Banco de Valores, con el 18,2%
Detrás de ese ranking, sin embargo, conviven historias muy distintas que explican por qué suben… y también qué riesgos esconden.
El caso más llamativo es el de IEB Construcciones. Se trata de una compañía vinculada a la obra civil y a proyectos de infraestructura, pero en el mercado pocos atribuyen el movimiento a una mejora concreta en sus fundamentals.
Desde la mesa de dinero de Balanz Capital explican que "es un típico papel de baja capitalización donde la dinámica de precios la define la liquidez: con poco volumen, cualquier flujo comprador genera movimientos muy bruscos". En la misma línea, operadores de Portfolio Personal Inversiones advierten que "cuando mejora el humor del mercado, este tipo de acciones se recalientan rápido, pero también corrigen con la misma velocidad".
En cuanto a Grupo Clarín, también logró avances en el período apoyado en una tesis de valuación. El holding, con exposición a medios y participación en el negocio de telecomunicaciones, venía rezagado frente a otros activos. Para los analistas, ese atraso empezó a corregirse en particular en el mes que finaliza.
Desde Invertir en Bolsa explican que "es un activo que funciona como cobertura frente a la inflación y que, en contextos de mayor previsibilidad, tiende a ajustar rápidamente". La expectativa de cambios regulatorios y la valorización de sus activos también juegan a favor.
YPF lidera las subas con fundamentos mientras las chicas vuelan por liquidez
Detrás de ellas pero con un perfil totalmente diferente se ubica YPF. La petrolera controlada por el Estado sigue siendo una de las principales apuestas del equity argentino, apalancada en el desarrollo de Vaca Muerta. Durante abril, su cotización reflejó mejores expectativas sobre producción, precios internacionales y un contexto macro algo más ordenado.
Desde Adcap Grupo Financiero remarcan que "YPF es el vehículo más directo para capturar el potencial energético del país, y el mercado empieza a poner en precio ese escenario". En este caso, la suba está mucho más vinculada a fundamentos que a especulación.
El cuarto nombre del listado, Garovaglio y Zorraquín, vuelve a acercar el foco a las acciones de menor tamaño. Este holding con fuerte exposición al agro suele reaccionar con fuerza ante cualquier mejora en el precio de los commodities o en las expectativas del sector. Durante abril, su comportamiento respondió a esa lógica.
Desde Allaria sostienen que "es un papel muy sensible al ciclo agrícola y al tipo de cambio: cuando aparece el 'trade agro', estos activos tienen subas muy aceleradas". No obstante, advierten que la falta de volumen vuelve a ser un factor determinante.
Finalmente, Banco de Valores es una entidad financiera muy ligada al negocio del mercado de capitales, que también mostró subas relevantes durante abril. A diferencia de IEB, aquí los drivers son algo más claros: mayor actividad en fideicomisos, emisiones y estructuración financiera.
Desde Cohen Aliados Financieros señalan que "es un banco que depende directamente del volumen del mercado: si crece la operatoria, sus ingresos reaccionan rápidamente". Sin embargo, coinciden en que la baja cobertura de analistas y el escaso free float potencian la volatilidad del papel.
La advertencia clave que dejó abril para los inversores argentinos
Lo que deja el cierre de abril es una foto clara del momento del mercado: conviven dos dinámicas. Por un lado, acciones grandes como YPF o Grupo Clarín, donde las subas encuentran respaldo en expectativas de negocio y valuaciones. Por otro, papeles chicos como IEB Construcciones o Garovaglio y Zorraquín, donde el impulso responde más a factores técnicos y a flujos de corto plazo.
En ese contexto, las ALyCs coinciden en una advertencia que se repite en cada ciclo alcista del mercado argentino: no todas las subas son sostenibles. Distinguir entre fundamentos y especulación se vuelve clave, especialmente en un escenario donde la baja liquidez puede amplificar tanto las ganancias como las pérdidas.
Abril dejó oportunidades, pero también recordó que, en la Bolsa local, la volatilidad sigue siendo protagonista.