El BCRA impuso nuevas reglas a las billeteras virtuales para brindar mayor protección a usuarios
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) endureció las reglas que rigen a los Proveedores de Servicios de Pago (PSP), más conocidos como billeteras virtuales. La norma presentada este jueves incorpora tres cambios centrales que modifican cómo operan estas plataformas digitales.
El Central que conduce Santiago Bausili exige ahora mayor información y transparencia en el registro. También establece reglas específicas para la apertura de cuentas a través de terceros. Y suma herramientas más robustas para la supervisión y gestión del registro de PSP.
La medida apunta principalmente a fortalecer el sistema de medios de pagos y a reducir vulnerabilidades que podrían derivar en riesgos sistémicos y también en riesgos específicos para los usuarios del sistema financiero, según comunicó la entidad.
El BCRA busca alinearse con estándares internacionales. También procura seguir prácticas regulatorias implementadas en otros países de la región.
Los cambios impactarán en un mercado en plena expansión. Actualmente 25 millones de personas utilizan plataformas digitales para comprar productos y servicios en Argentina.
Qué cambió en la regulación de billeteras virtuales
El primer cambio clave es la incorporación de una nueva figura: el PSPCP como Servicio. PSPCP es la sigla de Proveedor de Servicios de Pago que ofrece Cuentas de Pago.
Estas son empresas fintech reguladas por el BCRA en Argentina. Permiten a usuarios y comercios gestionar dinero, realizar transferencias y pagar servicios sin usar un banco tradicional. Ofrecen cuentas en pesos de libre disponibilidad.
Ahora el BCRA incorpora por primera vez a los proveedores que ofrecen cuentas de pago a través de terceros. La norma define responsabilidades específicas para esta modalidad.
Aclara de manera explícita que los clientes del tercero son clientes del PSP que provee las cuentas, y exige que la provisión indirecta mantenga los mismos estándares que la oferta directa.
El segundo cambio son las nuevas obligaciones de información. Los PSP deberán declarar al BCRA datos que antes no estaban obligados a informar.
Entre ellos: identificación del banco patrocinante. También si operarán como PSPCP como Servicio. Y en ese caso, la nómina de entes habilitados.
El tercer cambio amplía los plazos. Los PSP que se inscriban dispondrán de 12 meses para comenzar a operar, el doble del plazo anterior.
Este cambio reconoce las crecientes complejidades técnicas. La integración con otros actores del sistema de pagos requiere más tiempo que antes.
Nuevas causales de cese y plazos de adecuación
La norma incorpora cuatro escenarios nuevos. En ellos, el BCRA podrá tramitar la baja de un PSP por iniciativa propia.
Estas causales se adicionan a la ya existente posibilidad de solicitud de baja por parte del propio PSP. El Central amplía así su capacidad de intervención directa.
Los PSP ya inscriptos tienen 90 días corridos para ajustarse a la nueva normativa. El plazo empieza a correr desde la publicación oficial de la norma.
Un mercado que no para de crecer
Los cambios regulatorios llegan en un momento de expansión acelerada. En abril de 2026, el comercio electrónico en Argentina reflejó un crecimiento sostenido y una diversificación en los hábitos de compra.
Gustavo Sambucetti, director de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), detalló cifras relevantes. El 19% de los usuarios realiza compras al menos una vez por semana.
Mientras tanto, el 60% lo hace al menos una vez al mes. Son 25 millones de personas las que compran online regularmente.
El volumen de ventas en 2025 alcanzó los $34 billones. Esto representa un incremento del 55% comparado con el año anterior.
El sector digital se consolida como uno de los canales clave para múltiples empresas. Ya no es una alternativa marginal.
Sambucetti precisó que "en el 2025 se sumaron 1,3 millones de compradores nuevos". Un total de 25 millones de personas compran, de las cuales el 19% compra al menos una vez por semana.
Según el director de la CACE, el comercio electrónico dejó de ser marginal para convertirse en un segmento que para algunas compañías llega a representar entre el 20% y el 25% de sus ventas totales.
El informe de la CACE muestra que el comercio electrónico argentino en 2025 alcanzó una facturación de $34 billones. Fue un 55% más que el año anterior.
El crecimiento, aunque generalizado, muestra matices según las categorías. Sectores como turismo y tecnología superaron el promedio de expansión.
Otros, como indumentaria, se mantienen por debajo. Esto se debe a factores económicos y a la competencia externa que presiona sobre los precios.
Sambucetti destacó que "es un sector que crece por encima del canal físico". También remarcó que "al ser un sector que ya dejó de ser marginal para pasar a ser relevante, para algunas empresas pesa hasta el 25% de sus ventas".
La nueva regulación del BCRA sobre billeteras virtuales busca ordenar un mercado en plena expansión. Los cambios apuntan a proteger usuarios y reducir riesgos sistémicos en un sector que ya maneja miles de millones de pesos.