Las dos inversiones clásicas y favoritas de los argentinos pierden por goleada contra la inflación
Los ahorristas ven cómo una inflación en torno al 3% mensual erosiona el poder de compra de sus pesos. En la búsqueda por invertir su dinero para evitar este fenómeno, el foco principal se mantiene en las dos opciones conservadoras preferidas por los argentinos: el dólar y el plazo fijo tradicional. El interrogante es cuál de ellas se posiciona como la más recomendada en estos momentos.
Estos dos instrumentos se encuentran "golpeados" y ofrecen una renta negativa frente al Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en marzo fue del 3,4%, según el Indec, y que en abril —de acuerdo con estimaciones de consultoras privadas como C&T Asesores y la Fundación Libertad y Progreso— rondó el 2,4%.
En concreto, por un lado, el plazo fijo tradicional paga una tasa nominal anual (TNA) menor desde las últimas semanas, debido a que los bancos líderes ya ofrecen un piso del 15% y un techo del 19,5% de TNA para colocaciones a 30 días, que es el período mínimo de encaje de los fondos para este instrumento. De esta manera, la renta de un depósito en pesos oscila entre un mínimo del 1,23% y un máximo del 1,6% mensual; es decir, rinde la mitad, o menos, que el avance del resto de los precios de la economía.
Por otra parte, el dólar tampoco arroja rendimientos atractivos como inversión, debido a que se mantiene prácticamente estable en los últimos meses: en mayo sube apenas un 0,4% y en lo que va del año desciende un 4,7%. Por ende, en el acumulado de 2026, pierde contra el plazo fijo tradicional y contra la inflación.
Si se analizan las negociaciones en el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex para el precio del dólar mayorista a fin de mayo, se convalida que el alza de su cotización sería de apenas el 1%, por lo que volvería a perder respecto a los instrumentos en pesos. La calma cambiaria se debe al ingreso de divisas por la liquidación de la cosecha gruesa del campo y a las colocaciones de deuda corporativa.
"La mayor oferta de divisas y el escenario financiero externo actúan como los principales factores de presión a la baja en la plaza cambiaria doméstica", detalla Ignacio Morales, jefe de inversiones de Wise Capital.
Al respecto, Darío Rossignolo, economista y profesor de Finanzas Públicas en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, suma: "Esta calma se da por una combinación de rendimientos altos en dólares de las colocaciones en pesos, con las cuales el Banco Central colabora esterilizando la expansión de la oferta monetaria comprando reservas al colocar bonos como contrapartida. Esto no alcanza a compensar, sin embargo, el aumento de la oferta de divisas por liquidaciones de la cosecha. Mientras esta última permanezca, y la demanda de dinero por la monetización necesaria para sostener el aumento del nivel de actividad no crezca, es posible que esta situación perdure".
Plazo fijo o dólar: el delgado equilibrio que enfrentan los ahorristas
En lo que respecta al bolsillo del ahorrista, existe un delgado equilibrio en la ecuación para volcarse al dólar o al plazo fijo tradicional. Desde los rendimientos, hoy el plazo fijo ofrece hasta un 1,6% en 30 días, mientras que el dólar, por lo mencionado previamente, se estima que ascenderá alrededor del 1% en el mes.
"Siempre el plazo fijo se ve contra la evolución del dólar, así que todo depende de la perspectiva que cada uno tenga con el billete estadounidense. Estamos en meses 'dulces' donde se está liquidando toda la cosecha; o sea, con gran cantidad de dólares que van a dar tranquilidad y a generar, claramente, incentivos a los plazos fijos. De hecho, vienen bien las renovaciones de los depósitos en pesos, en general, con tasas que no cubren la inflación", detalla un ejecutivo de uno de los principales bancos privados a iProfesional.
Sin embargo, existe un factor que no pasa desapercibido: la renta de los plazos fijos pasó a ser lo suficientemente baja como para que algunos inversores duden en quedarse en pesos. Sobre todo ante una inflación mensual que supera de manera notoria al rendimiento de las colocaciones, que hoy se encuentran por debajo del 20% en bancos líderes.
"Si anualizamos el proyectado dato de IPC del 2,50% de abril, arroja una tasa efectiva anual (TEA) del 34,50%. Por lo tanto, con una tasa de plazo fijo a 30 días en 30% de TNA se produciría la misma TEA", explica Roberto Geretto, co-jefe de portfolio manager de Adcap.
Así, agrega que si se incluye un premio por el riesgo asumido del 0,5% mensual, la tasa nominal anual que debería pagar el plazo fijo "sube al 36% para incorporar dicha prima".
Es decir, para convencer al ahorrista de mantenerse en pesos, la renta ofrecida debería ser unos 16 puntos porcentuales más alta.
"Mientras la inflación siga arriba de lo que ofrece el plazo fijo, la renta en pesos no es tan atractiva. El dólar, mientras tanto, puede jugar como refugio", afirma Nahuel Bernues, CFA y asesor financiero.
En tanto, Pablo Repetto, jefe de Research en Aurum, acota: "El plazo fijo tiene tasas bastante bajas que no cubren contra la inflación. Si lo medís en dólares, en la medida en que la moneda estadounidense no busque un nivel más acorde con la necesidad de muchos sectores económicos, podría servir para hacer una diferencia en dicha divisa. Pero con el ritmo de la inflación actual, parecería que los depósitos en pesos podrían perder poder adquisitivo".
Finalmente, Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de Eco Go, concluye: "Con este nivel de tasas en pesos es demasiado el riesgo y no brinda muchos incentivos para estar ahí. En ese marco, prefiero el plazo fijo UVA que, al menos, pagará un 2% mensual, aunque es más largo debido a que el encaje de los fondos es de un mínimo de 90 días".