¿Conviene comprar dólares o invertir en un plazo fijo?: esto recomiendan expertos de la City
un escenario en el que el precio del dólar se encuentra planchado por el ingreso de divisas de exportaciones y en el que las tasas de interés en pesos bajaron de forma notoria en los últimos meses, analistas consultados por iProfesional detallan cuál de estas dos inversiones se recomienda para volcarse en este momento.
Por un lado, el plazo fijo tradicional está brindando en bancos líderes una tasa nominal anual (TNA) de entre el 15% y el 19,5% para las colocaciones a 30 días, período mínimo de encaje requerido para los fondos en este instrumento. Esto representa una renta mensual que oscila en un rango del 1,2% al 1,6%.
En tanto, los bancos chicos, que buscan captar pesos como materia prima para poder prestarlos, ofrecen hasta el 24% de TNA, lo que equivale al 1,97% mensual.
Por el lado del dólar, su precio avanza más del 1% en todo mayo y en el acumulado del 2026 desciende alrededor del 4%. Por ende, el plazo fijo tradicional se posiciona en el corriente mes como la alternativa más ganadora, aunque la renta es negativa porque queda por debajo de la inflación, que se ubica por encima del 2% mensual.
En concreto, el índice de precios al consumidor (IPC) fue del 2,6% en abril y, según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) —confeccionado por el Banco Central en una encuesta entre 45 economistas—, se espera que este indicador sea del 2,3% en el presente mayo y que en junio baje al 2,1%. Con este panorama, la pregunta que se hace todo ahorrista es en qué conviene invertir ahora: dólar o plazo fijo.
Dólar o plazo fijo: en qué conviene invertir ahora
Sobre la base de las proyecciones de los economistas, tanto la renta por el avance del dólar como la del plazo fijo tradicional seguirán posicionándose durante junio por debajo de la inflación, pero los depósitos en pesos parecen estar mejor ubicados en lo inmediato como la inversión más rentable.
Las perspectivas en cuanto a las tasas en pesos son que se mantendrán estables tras la fuerte baja de hasta unos 7 puntos porcentuales que han sufrido en los últimos meses ante la mayor liquidez presente en el sistema financiero, y también por la iniciativa del Gobierno de intentar reactivar la economía por medio de la reducción del costo de los préstamos.
En cuanto al dólar, la situación es similar, ya que se prevé que el tipo de cambio se mantenga estable durante junio debido a que todavía le resta vender al campo parte de los dólares por las exportaciones de la cosecha gruesa. Es decir, se registra un ingreso notable de divisas por envíos al exterior del agro, el petróleo y la minería, a lo que se suman las emisiones de deuda en moneda estadounidense de empresas y provincias.
De hecho, un reciente informe de la consultora ABECEB indica que en todo 2026 las exportaciones generarán un volumen récord cercano a los u$s95.000 millones. Y esta situación produce que el Banco Central pueda comprar dólares para engrosar las reservas internacionales, donde en todo el corriente año ya lleva adquiridos unos u$s8.900 millones.
"La estabilidad del tipo de cambio se da por un aumento de la oferta de divisas (agro, Vaca Muerta, minería) que más que compensa el aumento estacional de la demanda privada y la compra de divisas por parte del sector público para cancelar deuda", afirma a iProfesional Darío Rossignolo, economista y profesor de Finanzas Públicas en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
"Si el Banco Central privilegia, en el corto plazo, reducir la inflación a riesgo de ralentizar el aumento en el nivel de actividad, preferirá, al menos de momento, favorecer al plazo fijo tradicional al recortar los rendimientos reales negativos de las tenencias de pesos", agrega.
Por eso, indica que es "muy importante" monitorear la evolución de la demanda de dinero en función de las expectativas sobre la evolución de los superávit fiscal y externo, y del tipo de cambio futuro.
Economistas recomiendan hacer plazo fijo y esperar antes de ir al dólar
Como referencia, en el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3), se está negociando un precio para el dólar mayorista para fin de junio que viene a $1.434, lo que representa un incremento del 1,9% para todo el mes entrante, aunque esta cifra suele variar en las operaciones diarias y depende de determinados factores. Es que este nivel supera levemente a la tasa en pesos, pero al faltar la liquidación de unos u$s3.000 millones del campo, en junio puede darse un valor más bajo que el estimado para el tipo de cambio.
En este sentido, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, acota: "Los catalizadores generales igualmente seguirán siendo el fortalecimiento de la posición de reservas, la posibilidad o no de emitir nuevamente un bono internacional, y la dinámica de la economía real, en especial en sectores rezagados".
"Esto último es importante, más que nada, por el impacto en los ingresos y el humor social, dado que los efectos sobre la actividad demoran algo más en materializarse y las elecciones están a poco más de un año de distancia", completa.
De esta manera, si los plazos fijos tradicionales siguen rindiendo en torno al 1,5% mensual, le pueden llegar a ganar al dólar en lo que resta del primer semestre.
"La expectativa es que el tipo de cambio se sostenga en estos niveles en las próximas semanas, así que un plazo fijo a 30 días sigue siendo una opción atractiva", reflexiona Fernando Baer, economista jefe de la consultora Quantum.
Lo mismo opina Jorge Colina, economista de Idesa: "Podría ser conveniente hacer un plazo fijo a 30 días durante junio a agosto, que es época de entrada de dólares del campo. Luego, recomendaría volver al dólar para ver qué pasa en el último trimestre del año, resguardado en moneda norteamericana".
Asimismo, con la tendencia en descenso de la inflación y el extenso período de encaje que se requiere de los fondos —que puede ser de 90 o 180 días, según el banco—, la opción del plazo fijo UVA parece estar quedando rezagada. Es decir, el plazo fijo tradicional tiene un tiempo mucho más corto y atractivo de inmovilización de los fondos (30 días), lo que anima a invertir en este instrumento en pesos.