NUEVOS REFUGIOS DE VALOR

¿Bonos, acciones, dólares o ladrillo?: encuesta entre empresarios revela la mejor alternativa de inversión

Dueños de grandes compañías de la construcción dan la pista de la renta esperada y de la estrategia comercial a la hora de lanzar inversiones
Por Claudio Zlotnik
FINANZAS - 18 de Junio, 2026

En un escenario económico donde la incertidumbre suele ser la constante, los inversores y empresarios argentinos parecen estar recalculando sus rutas de escape frente a la inflación y el parate de la actividad.

Ya no basta con el tradicional "colchón" o el plazo fijo; la búsqueda de rendimiento real viene desplazando a las opciones más conservadoras, reflejando un cambio profundo en la cultura inversora del país.

Una reciente encuesta entre empresarios de grandes compañías de la construcción arroja luz sobre este cambio de paradigma: hoy, el mercado de capitales y el ladrillo se disputan el podio de las preferencias, dejando al dólar billete en un lejano cuarto puesto.

Las acciones destronan al dólar: el nuevo podio inversor

Según los datos relevados por la asociación "Construya", ante la pregunta sobre cuál es el "mejor método de ahorro en la actualidad", el 30% de los consultados se inclinó por las acciones.

Este dato no es menor, ya que refleja una confianza renovada en los instrumentos de renta variable como vehículo para capturar valor en un contexto de posible recuperación económica.

Inmediatamente después, con un 27% de las preferencias, se ubicó la construcción. El "ladrillo" sigue demostrando su resiliencia histórica en la cultura inversora local, consolidándose como el activo real por excelencia para quienes buscan resguardar capital a largo plazo.

Lo que resulta verdaderamente disruptivo es la caída de los favoritos de antaño.

Los títulos públicos, a pesar de sus altos cupones de interés, captaron apenas el 18% de las voluntades.

Más llamativo aún es el retroceso de la compra de moneda extranjera, que con solo un 12% de menciones, parece haber perdido su atractivo como "mejor" método, quedando relegada frente a opciones productivas o de mercado.

Las opciones de menor sofisticación o alto riesgo, como los plazos fijos (7%), depósitos bancarios (3%) y las criptomonedas (3%), cierran la lista con una relevancia marginal.

La rentabilidad es lo único que importa al invertir en ladrillos

Al profundizar en el segmento que elige la construcción, los motivos son claros y pragmáticos. Para el empresario actual, la estética o la "onda verde" son secundarias frente a los números duros: el factor determinante a la hora de volcar fondos a una obra es la rentabilidad, mencionada por el 23% de los encuestados.

Muy de cerca, el "tiempo de retorno de la inversión" es la preocupación principal para el 22% de los inversores.

En un país con horizontes tan cortos, la velocidad con la que se recupera el capital invertido es crítica. Otros factores de peso que configuran la decisión de inversión son:

  • Costo y financiamiento: 19% de los encuestados
  • Ubicación del proyecto: 18%
  • Calidad del proyecto: 11%
  • Sostenibilidad: apenas un 4%

Es interesante notar que aspectos como la calidad del proyecto o la sostenibilidad todavía no logran desplazar a las variables financieras básicas en la jerarquía de decisiones del inversor promedio.

El objetivo es claro: un negocio rentable, que devuelva el dinero rápido y que esté bien ubicado.

Sin bancos ni créditos: cómo se financian los negocios inmobiliarios

La encuesta también revela una radiografía cruda sobre cómo se están moviendo los flujos de dinero para sostener estos negocios.

En un contexto de crédito bancario escaso o prohibitivo, la "autofinanciación" es la reina absoluta de la escena. El 39% de los negocios se sustenta con fondos propios o reinversión de utilidades.

La desconfianza o la imposibilidad de acceder al sistema bancario tradicional se refleja en que un 28% de los empresarios directamente no utiliza financiamiento externo, mientras que cuando necesitan ayuda, prefieren recurrir a la financiación de proveedores (18%) o a estructuras de fideicomisos (10%).

La ausencia del sector bancario es total en el largo plazo: los préstamos de largo plazo en dólares tienen una incidencia del 0%, mientras que en pesos apenas alcanzan al 5% de los encuestados.

Esta orfandad crediticia explica por qué la rentabilidad y el tiempo de retorno son tan cruciales; sin crédito, el inversor solo cuenta con su propia espalda para garantizar la continuidad de sus proyectos.

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