PRECIO REAL DEL DÓLAR

El valor que debería tener el dólar según uno de los economistas que más escucha la City porteña

Un referente financiero señala que el valor actual del billete verde es insuficiente y explica qué obstáculos frenan un ajuste en el mercado
Por iProfesional
FINANZAS - 29 de Junio, 2026

El tipo de cambio está bajo en términos históricos, según el diagnóstico de Enrique Szewach, exdirector del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El economista, una de las voces más escuchadas en la City porteña, advirtió que el dólar debería valer bastante más de lo que marca hoy el tablero.

Szewach comparó el valor actual con el dólar de diciembre de 2023, cuando Javier Milei lo fijó en $800. Ese mismo tipo de cambio, ajustado por inflación, hoy equivaldría a casi $2.100. La brecha con el valor oficial muestra el atraso cambiario acumulado en poco más de un año.

El analista planteó un problema estructural que complica cualquier cálculo de tipo de cambio en Argentina. Las variables macroeconómicas nunca se mantienen en niveles promedio por mucho tiempo: siempre están muy arriba o muy abajo, nunca en el centro. Esa volatilidad histórica dificulta proyectar un valor de equilibrio sostenible.

El contexto internacional tampoco ayuda. El fortalecimiento global del dólar complica la situación para una economía que sigue "atada" a esa moneda como referencia de ahorro y comercio exterior.

El impacto se siente especialmente frente al real brasileño, la moneda del principal socio comercial de Argentina. Szewach remarcó que el tipo de cambio bilateral con Brasil está muy bajo, lo que afecta la competitividad de las exportaciones argentinas.

Por qué los argentinos sienten que el país está caro

Szewach describió un fenómeno particular de la economía argentina: los ciudadanos miran los precios locales "como turistas". La razón es simple: su ahorro está dolarizado, entonces evalúan el costo de vida en moneda extranjera.

Comparado con los valores de 2023, la sensación generalizada es que Argentina está cara en dólares. Esa percepción no es infundada: con el tipo de cambio atrasado, el poder de compra en moneda extranjera efectivamente cayó.

La comida en un restaurante, un alquiler o una compra en el supermercado pesan más en dólares que hace un año y medio. Para quien cobra o tiene ahorros en esa divisa, el país perdió atractivo en términos de costos.

Cuánto debería valer el dólar según el economista

El economista puso números concretos sobre la mesa. Si se evaluara el tipo de cambio en términos reales para recuperar equilibrio, el dólar tendría que valer $1.700. Ese nivel representa un salto significativo respecto al valor oficial actual.

Pero Szewach agregó una advertencia crucial que complica esa proyección. El precio del dólar no puede analizarse de forma aislada: interactúa con el resto de las variables económicas, especialmente la inflación.

"Si el dólar sube a $1.700 y aumenta la tasa de inflación en la misma proporción, te quedás en el mismo lugar", precisó el analista en diálogo con Ahora Play. La devaluación sin ancla nominal solo traslada el problema a los precios internos.

Esa dinámica explica por qué una corrección cambiaria brusca no resuelve mágicamente el atraso. Si todos los precios se ajustan al mismo ritmo que el dólar, el tipo de cambio real vuelve al punto de partida.

El cambio de régimen que comparó con el menemismo y el kirchnerismo

Szewach también analizó el cambio de régimen impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Consideró que este proceso es tan fuerte como los ocurridos durante el menemismo o el inicio del kirchnerismo, dos momentos de quiebre en la política económica argentina.

Sin embargo, el economista cuestionó la naturaleza del ajuste fiscal y su impacto en la microeconomía. Según su visión, el Estado argentino se achicó bajando salarios y empleo público, pero también transfiriendo costos al sector privado.

"Cuando el sector público tiene superávit, lo paga el sector privado", aseveró. El Estado no bajó el gasto en términos absolutos: simplemente trasladó ese costo a las familias y las empresas.

Szewach ejemplificó este punto con la quita de subsidios a la energía y al transporte. Si antes un usuario pagaba $10 por un servicio y ahora paga $30, el Gobierno no redujo realmente el gasto: lo pasó al consumidor final.

Esa lógica explica por qué el superávit fiscal convive con un deterioro del poder adquisitivo. El ajuste no desapareció: cambió de manos, del Estado a los hogares.

Qué hace falta para que un tipo de cambio bajo sea sostenible

El economista cerró su análisis señalando lo que considera la falencia estructural del modelo actual. Hoy falta inversión estatal en áreas clave como infraestructura y educación, dos sectores que determinan la productividad de largo plazo.

Según Szewach, esos factores son los que harían que un tipo de cambio bajo fuera realmente razonable y sostenible. Sin inversión en capital humano y físico, la economía no puede sostener una apreciación real del peso.

La competitividad genuina no viene solo de un dólar alto o bajo. Requiere una estructura productiva que pueda competir incluso con tipo de cambio apreciado, algo que demanda inversión sostenida en el tiempo.

Para el analista, el debate sobre el nivel del tipo de cambio es incompleto si no se discute simultáneamente el rol del Estado en la creación de capacidades productivas. El dólar es una variable de ajuste, pero no un motor de crecimiento por sí mismo.

Te puede interesar

Secciones