Subió el petróleo, cayeron acciones y rebotó el riesgo país tras la nueva escalada en Medio Oriente
Los bonos soberanos en dólares operan con mayoría de bajas este lunes, luego de que el Gobierno concretara el pago de cupones e intereses por unos u$s2.500 millones. Al mismo tiempo, los mercados internacionales se mantuvieron atentos a la creciente tensión geopolítica en el estrecho de Ormuz, un factor que suma cautela entre los inversores. En paralelo, los ADRs argentinos que cotizan en Wall Street registran caídas de hasta 4,2%.
La atención del mercado también se concentra en el dato de inflación que difundirán este martes tanto Argentina como Estados Unidos, una referencia que podría influir en el comportamiento de los activos financieros y en las expectativas sobre la política monetaria.
Bonos en dólares cayeron y el riesgo sigue arriba de los 400 puntos
Los bonos cayeron y el riesgo país rebotó para mantenerse por encima de los 400 puntos. "Pese a la caída general de la renta fija emergente exterior, las paridades locales de los títulos hard dollar registraron pérdidas marginales administradas del 0,6% en tramos de referencia como el Bonar 2035 o el Global 2041", señaló Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.
En consecuencia, el indicador de Riesgo País elaborado por el JPMorgan avanzó tres unidades para cerrar en los 405 puntos básicos, manteniéndose firmemente aferrado a su zona de mínimos desde 2018. "El mercado calibra carteras a la espera de la licitación oficial del Palacio de Hacienda que marcará el debut del nuevo Bonar 2029 (AO29) emitido al 6% mensual para absorber los dólares acreditados", señalaron desde IOL.
De esta manera, el mercado comenzó a redefinir sus proyecciones para la segunda mitad del año después de que el Gobierno presentara su programa financiero para 2026-2027 y efectuara pagos por alrededor de u$s4.200 millones entre intereses y amortizaciones de deuda en moneda extranjera.
Los analistas consideran que este nuevo escenario mejora el perfil financiero del Tesoro y abre la posibilidad de que parte de esos dólares vuelva a invertirse en activos argentinos. Sin embargo, persisten interrogantes sobre la evolución de la actividad económica, la inflación y el tipo de cambio, variables que seguirán condicionando el desempeño del mercado.
Según el esquema presentado por el Ministerio de Economía, las necesidades de financiamiento para 2026 y buena parte de 2027 se cubrirán mediante una combinación de desembolsos de organismos multilaterales, emisiones en el mercado local y otras fuentes de financiamiento, con el objetivo de evitar una salida anticipada al mercado internacional de deuda.
El S&P Merval también cayó y los bancos lideraron las pérdidas
En la renta variable, el índice líder S&P Merval cedió un 0,8% en pesos, situándose en las 3.255.172 unidades (en moneda dura retrocedió un 1% hasta los USD 2.079).
Las correcciones estuvieron concentradas de forma neta en las entidades financieras ante desarmes internacionales de carteras: las caídas estuvieron encabezadas por Banco Macro, BBVA (-3,1%) y Grupo Financiero Galicia (-2,3%), mientras que el panel energético amortiguó las bajas liderado por el repunte de YPF (+3,3%) ante el salto internacional del crudo.
El petróleo volvió a subir con fuerza
La incertidumbre provocada por la escalada militar tuvo un impacto inmediato en los precios del crudo.
El Brent, utilizado como referencia internacional y también seguido por el mercado argentino, avanzó 6,9% hasta ubicarse en los u$s82,85 por barril. En tanto, el petróleo estadounidense WTI registró una suba de 6,2% y llegó a los u$s77,6 por barril.
Al mismo tiempo, los bonos del Tesoro estadounidense mostraron incrementos moderados en sus vencimientos más largos, una señal que refleja el movimiento de los inversores frente al nuevo escenario de incertidumbre.
Tal como informó IOL, "el mercado internacional de materias primas energéticas convalidó un salto intempestivo en sus cotizaciones, amenazando con reactivar presiones inflacionarias a nivel global".
Y detalló: "En respuesta a las olas de bombardeos del Pentágono contra instalaciones de misiles costeros, las fuerzas armadas de Irán declararon cerrado el Estrecho de Ormuz 'hasta nuevo aviso' e indicaron que cualquier cooperación aduanera o logística de los países del Golfo con Washington será tratada como un acto de guerra. Monitoreos navales de Kpler convalidaron el impacto crítico del bloqueo: el tráfico de cargueros comerciales a través de la estratégica vía marítima se desplomó un 52% durante el fin de semana, registrando mínimos de cinco semanas".
La respuesta militar que volvió a tensar el conflicto
La Guardia Revolucionaria iraní informó este lunes que realizó ataques contra objetivos vinculados a Estados Unidos en Bahréin y Kuwait. Además, aseguró haber destruido sistemas de radar en Omán y alcanzado depósitos de combustible y municiones ubicados en la base aérea Príncipe Hassan, en Jordania.
Estas acciones fueron presentadas por Teherán como una respuesta a los ataques realizados previamente por fuerzas estadounidenses.
Desde Washington, el ejército norteamericano confirmó operaciones contra distintas capacidades militares iraníes. Según detalló, los ataques estuvieron dirigidos contra sistemas de defensa aérea, radares costeros, instalaciones relacionadas con misiles, drones y embarcaciones pequeñas.
La City prevé fuerte ganancias para los bonos en dólares
El riesgo país se ubica en torno a la línea de 400 puntos básicos. El indicador, que establece la sobretasa con la que se endeuda un país por encima de los rendimientos de Estados Unidos, se ubica cerca del nivel más bajo desde marzo de 2018. En el mercado estiman que hay margen para más compresión en lo que resta del año, lo que implicaría ganancias adicionales para los tenedores de títulos de deuda argentina en dólares. Pero el buen momento no duraría mucho, ya que más adelante los activos padecerán la tensión preelectoral.
La baja del riesgo país es importante no sólo porque otorga la posibilidad de que el Estado se financie y refinancie su deuda en moneda extranjera a tasas de interés más bajas, sino también porque mejora las condiciones crediticias del sector privado, con menores costos de financiamiento para las empresas. Esto último impacta positivamente en la economía real y en el bolsillo de las familias, ya que un mayor acceso al crédito privado impulsa la inversión, el consumo y el empleo.
A pesar de la compresión en la tasa de riesgo soberano, el ministro Luis Caputo, insiste en que por ahora no volverá al mercado internacional de deuda voluntaria. Así lo ratificó el lunes durante la presentación del programa financiero 2026-2027. El funcionario asegura que no tiene en su agenda emitir bonos en el exterior, por lo que seguirá optando por otras vías para afrontar los compromisos en moneda extranjera. Sin embargo, no se cierra del todo a esa posibilidad: dependerá de que el riesgo país caiga hasta niveles en los que pueda financiarse a tasas más bajas que las que tiene ahora a disposición.
Cuánto más bajará el riesgo país según los analistas
El equipo de research de Facimex Valores plantea como escenario base hacia fin de año una baja en la tasa de riesgo soberano argentino a la zona de 350 puntos básicos, similar a los que había entre finales de 2017 y principios de 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri. Desde entonces, no se han vuelto a registrar números de esa escala. La cifra implicaría una compresión de más de 50 puntos respecto a los niveles actuales.
Los analistas de GMA también proyectan una caída de alrededor de 50 puntos adicionales en el riesgo país hasta ubicarse en torno a los 350 puntos. Para ello, sostienen, sería necesario un escenario favorable en los próximos meses: sin desvíos significativos en el sendero de normalización de la macroeconomía, sin ruidos fuertes en la política este año y continuidad en el apetito por el riesgo por parte de los inversores internacionales.
Martín Genero, de Clave Bursátil, es un poco más optimista: prevé que la baja del riesgo país se extenderá al rango de entre 350 y 300 puntos. Sostiene esta proyección desde el upgrade a "B-" en la calificación de la deuda argentina por parte de Fitch y S&P Global Ratings. Sin embargo, detalla, el pronóstico no surge sólo de la recalificación crediticia, sino del mapa regional: dentro del grupo "B-", los tres países comparables con Argentina son Ecuador y El Salvador. Este último tiene el riesgo país más bajo, exactamente en 300 puntos básicos.
"Los países con 200 puntos ya pertenecen a una categoría de riesgo significativamente superior, que las calificadoras difícilmente otorgarán sin conocer al menos el resultado electoral de 2027. Por este motivo, no tenemos expectativas de que el riesgo país llegue a esos niveles durante este mandato. Sin embargo, bajo el escenario actual, no vemos descabellado que el indicador caiga por debajo de los 400 puntos y se aproxime en alguna medida a los 300 puntos que marca El Salvador", sostiene Genero.
Cuánto ganarían los bonos argentinos en dólares si continúa la tendencia
De acuerdo con un cálculo de Genero, una compresión de 100 puntos en el riesgo país hasta ubicarlo en la zona de 300 puntos, implicaría ganancias de hasta 7% en los bonos argentinos en dólares. En caso de una baja de 50 puntos hasta ubicar el indicador en torno a 350 puntos, las ganancias en dólares serían de hasta 3,4%. En ambos casos, los títulos más beneficiados serían los de tramo medio y largo de la curva de vencimientos. Particularmente, los que caducan en 2035 y 2041.
En detalle, la premisa de una compresión del riesgo país hasta ubicarse en 350 puntos básicos implicaría las siguientes ganancias aproximadas en los bonos argentinos en dólares:
- AL35: 3,4%
- AL41: 3,2%
- GD41: 3,1%
- GD46: 3,1%
- AE38: 3,0%
- GD35: 2,9%
En caso de que la compresión del riesgo país llegue hasta la zona de 300 puntos básicos, las ganancias aproximadas implícitas en los títulos de deuda soberana en dólares serían las siguientes:
- AL35: 7,0%
- AL41: 6,6%
- GD41: 6,3%
- GD46: 6,3%
- AE38: 6,2%
- GD35: 5,8%
Cuánto perderían los bonos si surgen ruidos en el mercado
Un eventual escenario negativo de corto plazo produciría pérdidas mucho mayores que lo que proyectan las ganancias, aunque hoy el mercado no lo prevé. De acuerdo con Brian Torchia, de Pgk Consultores, una reversión en el clima financiero, eventualmente impulsada por fuertes ruidos políticos y/o macroeconómicos que hagan repuntar al riesgo país a la zona de 900 puntos, la pérdida implícita en los bonos en dólares sería de entre 5% y 13%. Si bien hoy no es el escenario más probable, se trata de una premisa "razonable" dentro de la volatilidad argentina, aún lejos de panoramas extremistas.
"Los retornos de los bonos argentinos parecen haber arbitrado una parte importante de su precio para acoplarse a condiciones más 'estándares' y han dejado un acotado margen para seguir capturando precio, aunque no por eso inexistente", resalta.
De acuerdo con Torchia, si se contemplan los bonos soberanos en dólares como búsqueda de oportunidad de inversión, pareciera que la mayor parte de ese movimiento ya ocurrió. Por lo tanto, considera arriesgado posicionarse en estos títulos con el objetivo de buscar una mayor compresión en los rendimientos para capturar un repunte de precios. Por otra parte, desde un enfoque de renta o flujo, más allá del entorno y la dinámica de las valuaciones, considera que las tasas que ofrecen resultan "interesantes" respecto a la oferta existente.
"Si la hipótesis del inversor es de una continuidad a la baja del riesgo país, incorporar acciones argentinas a la cartera sería un movimiento consistente, aunque allí hay factores que van más allá de la tasa de riesgo, como la actividad económica, evolución del sector de cada empresa y cuestiones de carácter particular de cada activo. Es decir, si el único parámetro para la toma de decisión fuese anticipar una caída de riesgo país, lo más consistente sería darle protagonismo a los bonos soberanos, con prioridad en el tramo largo para tener un mayor potencial de captura de valor", sostiene Torchia.