La tensión global sacudió al mercado argentino y dejó pérdidas en el Merval, bonos y ADRs
Los activos argentinos terminaron la semana bajo presión, afectados por el clima de incertidumbre internacional y la caída de los principales mercados globales. El índice S&P Merval registró una baja tanto en pesos como en dólares, mientras que los bonos soberanos cerraron con pérdidas y el riesgo país volvió a ubicarse cerca de los 410 puntos básicos.
La tensión en Medio Oriente, especialmente por la situación en el Estrecho de Ormuz, volvió a condicionar las decisiones de los inversores y generó una mayor aversión al riesgo en los mercados emergentes.
Golpe a las acciones argentinas: el Merval sufrió su peor caída en tres semanas
El S&P Merval retrocedió 3,2% y terminó en 3.185.257,36 puntos en moneda local. Medido en dólares, la caída alcanzó el 3,7%, marcando el peor desempeño del índice en las últimas tres semanas.
Las bajas fueron lideradas principalmente por las acciones bancarias, que sufrieron fuertes retrocesos. Entre los papeles más afectados se ubicaron Grupo Supervielle, con una caída del 5,1%; Banco Macro, que perdió 4,6%; y Grupo Financiero Galicia, con un descenso del 4,2%.
En sentido contrario, la acción de Ecogas fue la única que logró finalizar la jornada en terreno positivo, con una mejora del 0,2%.
La tendencia negativa también se reflejó en Nueva York, donde los ADRs de compañías argentinas registraron bajas generalizadas de hasta 6,1%, impulsadas principalmente por el retroceso de los bancos.
El mercado de deuda sintió la presión: cayeron los bonos y subió el riesgo país
En el segmento de renta fija, los títulos soberanos en dólares también operaron con mayoría de pérdidas. El Bonar 2041 encabezó las bajas, seguido por el Global 2041, que retrocedió 0,3%, y el Global 2035, con una caída del 0,2%.
Como consecuencia, el riesgo país elaborado por JP Morgan avanzó 1,2% y se ubicó en 409 puntos básicos, acercándose nuevamente a la zona de los 410 puntos.
Pese al repunte del indicador, en el mercado mantienen expectativas favorables ante una posible mejora de la calificación crediticia argentina por parte de Moody’s, una decisión que podría impactar en el costo de financiamiento del país.
El Gobierno logró una alta demanda en la licitación de deuda
La mirada de los inversores también estuvo puesta en la última licitación del Ministerio de Economía, que tuvo como protagonista al nuevo Bonar 2029 (AO29).
El título debutó con una colocación de u$s470 millones, frente a ofertas que alcanzaron los u$s1.046 millones. Además, en el segmento de instrumentos en pesos, el Tesoro adjudicó $5,44 billones y logró un nivel de rollover del 183%.
El frente externo volvió a marcar el ritmo de los mercados
La caída de los activos argentinos estuvo alineada con un escenario internacional más adverso. En Estados Unidos, los futuros de Wall Street anticipaban una jornada negativa por la combinación de tensiones geopolíticas, dudas sobre las valuaciones del sector tecnológico y la elevada inversión en compañías de semiconductores.
Los futuros del S&P 500 retrocedieron 0,8%, mientras que el Nasdaq cayó 1,4% y el Dow Jones bajó 0,6%.
En paralelo, el petróleo volvió a subir ante los riesgos vinculados al conflicto en Medio Oriente. El barril de West Texas Intermediate (WTI) avanzó 2% hasta los u$s80,55.
Las bolsas asiáticas y europeas también mostraron bajas, con especial presión sobre las empresas tecnológicas, en una jornada marcada por la cautela de los inversores.
El partido de Argentina que obligó al mercado a cerrar antes y modificó la agenda de los inversores
La pasión de los argentinos por el fútbol se hizo sentir (y mucho) este miércoles en el mercado local: la Selección Argentina y Lionel Messi provocaron una fuerte caída en la operatoria durante el último tramo de la jornada. La expectativa por el histórico cruce ante Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 llevó a inversores y operadores a adelantar movimientos tanto en la Bolsa como en la plaza cambiaria para poder seguir el partido.
Se trató del último encuentro del torneo disputado en un día hábil, una situación que alteró el funcionamiento habitual de los mercados y modificó la agenda de la City.
Aunque el mercado oficial de cambios cerró a las 15:00, una hora antes del inicio del partido, la cercanía con el encuentro impactó en el ritmo de las operaciones. Según habían señalado operadores consultados por iProfesional, muchos participantes optaron por finalizar antes sus actividades y dejar resueltas las últimas negociaciones de la jornada.
El segmento que más sintió el efecto fue el de las operaciones cambiarias realizadas a través de la Bolsa, ya que los dólares financieros MEP y CCL suelen operar hasta las 17:00.
El Ministerio de Economía también adaptó su agenda para permitir que los funcionarios pudieran seguir el partido. Ese mismo miércoles, el equipo de Luis Caputo llevó adelante una licitación de deuda en el mercado local destinada a renovar vencimientos en pesos y colocar un nuevo bono en dólares.
De manera excepcional, el cierre para la recepción de ofertas se fijó a las 13:00, dos horas antes del horario habitual de las 15:00. Si bien desde el Gobierno no explicaron oficialmente el motivo del cambio, la modificación estuvo vinculada al horario del partido de la Selección Argentina.
En la Bolsa, el impacto se concentró especialmente en los minutos previos al inicio del encuentro. Como habían anticipado los operadores, la actividad cayó de forma marcada y se produjo una especie de "cierre virtual" del mercado.
La menor participación se reflejó en prácticamente todos los segmentos: bonos en pesos, títulos en dólares, acciones, Cedear y cauciones registraron una operatoria mucho más limitada de lo habitual. Con la mayoría de los inversores atentos al partido, los precios de los activos tuvieron escasos movimientos durante ese período.
Las pantallas financieras quedaron, por unas horas, relegadas frente a otro centro de atención: los televisores donde millones de argentinos siguieron el partido de la Selección.