El riesgo país vuelve a caer y se acerca a los 400 puntos tras la actualización de Moody's
Moody's elevó la calificación crediticia de Argentina de Caa1 a B3 y cambió la perspectiva de estable a positiva. La respuesta de los mercados fue inmediata: el riesgo país cayó a 410 puntos básicos y los bonos soberanos rebotaron con fuerza.
Los ADRs argentinos treparon hasta 5% en Wall Street. Las acciones de bancos lideraron las ganancias, con Banco Macro y Grupo Supervielle al tope.
La mejora de Moody's completa un ciclo clave para Argentina. Las tres grandes calificadoras internacionales -Moody's, Standard & Poor's y Fitch Ratings- ahora ubican al país en categoría "B", lo que abre las puertas a un universo más amplio de inversores institucionales que estaban impedidos de entrar por restricciones de riesgo.
El riesgo país está cada vez más cerca de los 400 puntos
El riesgo país argentino está a punto de romper el piso de 400 puntos por primera vez desde 2018. La última vez que perforó ese nivel fue durante el gobierno de Mauricio Macri. Desde entonces, Argentina no emitió deuda en los mercados internacionales.
Si bien actualmente está en torno a los 410 puntos básicos, según Delphos, el riesgo país de los mercados con calificación "B" se ubica en torno a 290 puntos.
El margen de compresión adicional es de 120 puntos para converger hacia el nivel de los países "B". Sin embargo, la consultora advierte que el espacio de deterioro es mucho mayor.
Los bonos rebotan y el Merval suma 2,6% en una jornada alcista
Los bonos en dólares arrancaron la jornada del miércoles con impulso alcista. El Bonar AL35 lideró las subas con un avance de 0,7%. La tendencia se extendió al resto de los títulos soberanos.
El riesgo país retrocedió 2,6% hasta ubicarse en 410 puntos básicos. El indicador que mide JP Morgan está cerca de perforar el umbral psicológico de 400 puntos, un nivel que no toca desde hace más de ocho años.
En el mercado de renta variable, el S&P Merval de la bolsa porteña trepó 2,6% hasta los 3.367.315 puntos. Medido en dólares CCL, el panel líder ganó 2,2%.
Los ADRs que cotizan en Wall Street mostraron ganancias generalizadas. Los bancos fueron los grandes ganadores de la jornada. Banco Macro y Grupo Supervielle lideraron con subas de 4,9% cada uno.
"Es bueno para el mercado que Moody's sea la tercera calificadora en incrementar la perspectiva de Argentina", sostuvo un operador del Banco Patagonia. El analista destacó que esto traerá nuevos jugadores al mercado y aumentará la liquidez general.
Qué dice Moody's sobre la economía argentina en su informe
Moody's justificó la mejora con argumentos contundentes. La calificadora considera que el riesgo de default cayó de manera significativa gracias a la consolidación del proceso de estabilización macroeconómica que impulsa el Gobierno.
Jaime Reusche, vicepresidente de la agencia, destacó el ajuste macroeconómico en marcha. "El proceso continúa y se está empezando a asentar en la economía", afirmó. Agregó que revisaron las proyecciones de las finanzas públicas y la capacidad del Gobierno de cumplir con sus compromisos externos.
"Ahí sí hemos visto una mejora importante", resaltó Reusche. El funcionario de Moody's puso el foco en la sostenibilidad del ajuste fiscal como factor diferencial.
El informe de Moody's identifica al equilibrio fiscal como el ancla central del programa económico. La calificadora sostiene que, a diferencia de otros intentos de estabilización, esta vez el ajuste se apoya en una corrección sostenida del déficit.
La eliminación del financiamiento monetario del Tesoro aparece como otro pilar clave. Moody's también menciona la reducción de distorsiones económicas y una normalización gradual del esquema monetario y cambiario.
"El superávit fiscal sirve como el ancla central del programa de estabilización", afirma el documento. Las políticas implementadas redujeron la volatilidad macroeconómica y fortalecieron la confianza de los inversores.
La transformación del frente externo que convenció a los analistas
Moody's pone especial énfasis en la mejora del sector externo. Históricamente, la generación de divisas fue uno de los puntos más débiles de la economía argentina.
La calificadora detecta una transformación estructural en curso. El crecimiento de las exportaciones, el cambio de signo del sector energético y el fuerte ingreso de inversiones en hidrocarburos, minería e infraestructura son los pilares de este cambio.
El sector energético pasó de ser un factor de presión externa a generar superávits. Este viraje representa un cambio cualitativo en la capacidad de Argentina de generar dólares genuinos.
El RIGI aparece como un factor destacado en el análisis. El régimen ya reúne proyectos por u$s141.700 M, de los cuales unos u$s45.000 M están en ejecución actualmente.
La recomposición de reservas internacionales es otro dato relevante para Moody's. El Banco Central compró más de u$s11.000 M en el mercado cambiario durante la primera mitad de 2026 "sin generar presiones sobre el tipo de cambio".
Este hecho refleja, según la agencia, una mejora genuina de la dinámica externa. Sin embargo, aclara que el nivel de reservas "permanece relativamente débil". A pesar de esto, el riesgo de una crisis de balanza de pagos disminuyó respecto de años anteriores.
Perspectiva positiva abre la puerta a nuevas mejoras en la calificación
El cambio de perspectiva a positiva tiene implicancias concretas. Moody's considera posible una nueva mejora de la calificación si el Gobierno logra consolidar los avances actuales.
La agencia proyecta que la disciplina fiscal, la baja de inflación y las inversiones en energía y minería seguirán fortaleciendo la capacidad de generar dólares. También destaca la mejora en la capacidad de afrontar los compromisos financieros del país.
Moody's observa que el abanico de posibles políticas económicas tras las elecciones presidenciales de 2027 "se ha reducido" respecto de otros ciclos electorales. Esto aumenta la probabilidad de continuidad del rumbo económico.
Para una futura suba de calificación, la agencia define factores clave:
- Mayores inversiones en sectores exportadores
- Acumulación sostenida de reservas internacionales
- Mejoras en la capacidad de pago externa
- Profundización de reformas promercado
Sin embargo, Moody's no descarta riesgos. "El riesgo político sigue siendo un factor clave que limita la calificación", señala el documento. Un eventual cambio de rumbo tras las elecciones de 2027, con una administración más intervencionista que revierta reformas, podría deteriorar la confianza de los inversores.
La calificación volvería a quedar bajo presión si se debilitara el programa de estabilización. También si se interrumpiera la acumulación de reservas o reaparecieran tensiones en el frente externo que comprometan el financiamiento del país.
Qué impacto tendrá en el mercado
El anuncio no sorprendió al mercado, ya que varios analistas lo anticipaban. Por eso no impulsó un rally de igual magnitud a los recientes. Pero el efecto será gradual y sostenido.
El upgrade ampliará el universo de inversores que compran deuda argentina. Muchos fondos internacionales, por reglas propias, no están habilitados a invertir en mercados con cierto nivel de riesgo.
Una mejora en la nota de crédito implica mayor confianza respecto al cumplimiento de la deuda. Esto abre el camino para que más inversores se posicionen en activos argentinos, lo que impulsaría los precios y bajaría más el riesgo país.
La mejora no solo impacta sobre los bonos soberanos en dólares. También beneficia a las acciones de empresas argentinas: mejora la confianza y las expectativas de los inversores.
Las compañías pueden financiarse a tasas más bajas tras una compresión del riesgo país. Muchas empresas, sobre todo bancos, poseen títulos de deuda soberana en dólares en sus carteras de inversión.
Una suba en los precios de estos activos incrementaría sus patrimonios. Por consiguiente, también aumentarían sus valuaciones bursátiles.
En caso de que el escenario se torne negativo y volviera a calificación "CCC", el riesgo país regresaría a la zona de 1.000 puntos. Pero, por ahora, el mercado no prevé un deterioro en la nota de riesgo.
Desde Puente señalaron que la mejora "es el equivalente a la nota B- de Fitch y de Standard & Poor's, a la cual habían subido hacia mayo y junio pasado". De esta manera, Moody's se pone en línea con las otras dos grandes calificadoras.
"A diferencia de esas dos, sin embargo, el panorama que le asignó Moody's a Argentina es positivo, mientras que las otras dos quedaron en estable", sostuvieron desde la consultora.
"En principio, los bonos no reaccionaron mucho a esta noticia, dado que el mercado en su mayor parte ya estaba cerrado", concluyeron desde Puente. No obstante, tampoco esperan mucho ajuste adicional, dado que el repricing de la deuda a un nivel de B- ya se había hecho en su mayor parte luego de las primeras dos acciones de las calificadoras.
Una mejora luce mucho más probable que un deterioro en el corto y mediano plazo, según el consenso de analistas del mercado.