• 27/7/2026
ALERTA

La City alerta que ahorristas podrían demandar hasta u$s35.000 millones en la previa electoral

Analistas alertan sobre el posible impacto de las turbulencias políticas en los ahorros y las inversiones ante un escenario de alta volatilidad
27/07/2026 - 07:00hs
La City alerta que ahorristas podrían demandar hasta u$s35.000 millones en la previa electoral

Puntos importantes

Checkbox Checked Informe CIMA proyecta que la demanda de dólares para ahorro alcanzaría u$s35.000 millones antes de las elecciones 2027.
Checkbox Checked Esta dolarización electoral de u$s35.000 millones tensionaría el mercado cambiario, pese al superávit por Vaca Muerta.
Checkbox Checked Expertos señalan la confrontación política Milei-Kicillof como disparador, aunque el Gobierno posee herramientas para amortiguar.

Durante los últimos meses, la agenda financiera estuvo dominada por la baja de la inflación, el descenso del riesgo país, la compra de dólares del Banco Central (BCRA) y la mejora de la nota crediticia de la Argentina otorgada por las tres principales calificadoras de riesgo.

Sin embargo, el foco del mercado comienza a desplazarse. Cada vez más analistas y consultoras ponen la mirada en un interrogante que podría marcar el rumbo de los próximos meses: cómo evolucionará la demanda de dólares a medida que se acerquen las elecciones presidenciales de 2027 y aumente tanto la volatilidad como la incertidumbre.

Un informe de CIMA advierte que, si se repite el comportamiento observado en procesos electorales anteriores, los argentinos podrían llegar a demandar hasta u$s35.000 millones para atesoramiento, una cifra que pondría bajo presión al mercado cambiario incluso en un contexto de fuerte crecimiento de las exportaciones energéticas.

La consultora sostiene que el principal desafío para el Gobierno ya no pasa únicamente por generar más divisas, sino por evitar que la incertidumbre política impulse una nueva ola de dolarización del sector privado.

Por qué estiman que los ahorristas podrían demandar unos u$s35.000 millones

La estimación parte de antecedentes todavía frescos en la memoria de los argentinos. Según recuerda el estudio, entre 2018 y 2019 la formación de activos externos superó los u$s30.000 millones, mientras que tras la flexibilización del cepo para personas físicas antes de las elecciones de 2025 la compra de divisas alcanzó u$s40.000 millones, equivalente a más de la mitad del agregado monetario M2.

Con esos antecedentes, CIMA calcula que, con base en el tipo de cambio actual y un nivel de dolarización equivalente al 50% del M2, la demanda potencial de dólares para ahorro podría ubicarse en torno a los u$s35.000 millones, al promediar entre ambos episodios.

El problema no sería la oferta de dólares

Uno de los aspectos más llamativos del documento es que el riesgo no provendría de una falta de exportaciones.

Por el contrario, CIMA proyecta que durante 2027 el superávit comercial seguiría fortaleciéndose gracias al crecimiento de las exportaciones de energía y minería. En particular, destaca el impacto que tendría el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que aportaría exportaciones adicionales por unos u$s18.500 millones, en línea con la expectativa oficial de alcanzar un superávit energético cercano a los u$s20.000 millones.

Sin embargo, la consultora advierte que esa mayor generación de divisas podría no alcanzar para compensar una fuerte dolarización de los ahorristas.

Además, prevé que en la previa electoral también podrían moderarse las emisiones internacionales de deuda corporativa y provincial, otra de las fuentes importantes de ingreso de dólares que permitió fortalecer las reservas desde fines de 2025.

El escenario que más preocupa a la City sobre el dólar

El informe desarrolla tres escenarios políticos para 2027. El más exigente para el mercado es un enfrentamiento directo entre Javier Milei y Axel Kicillof.

En ese caso, CIMA estima una formación de activos externos por u$s35.000 millones, acompañada por una menor liquidación de exportaciones, adelanto de importaciones y mayores dificultades para colocar deuda en el mercado local.

Como consecuencia, el BCRA llegaría a la previa electoral con reservas netas negativas y una mayor dependencia de instrumentos de cobertura como las ventas de futuros y los títulos dólar linked.

En escenarios alternativos, la presión cambiaria sería menor, aunque significativa. CIMA proyecta una dolarización cercana a u$s30.000 millones en una elección de tercios y de u$s33.000 millones si surgiera una coalición provincial competitiva frente al oficialismo y al peronismo.

La artillería del equipo económico para contener al dólar

Pese al diagnóstico, el informe considera que el Gobierno todavía cuenta con instrumentos para amortiguar una eventual tensión cambiaria. Entre ellos menciona el margen disponible para intervenir mediante futuros y títulos dólar linked, además de la posibilidad de utilizar el swap acordado con Estados Unidos en caso de episodios de volatilidad.

A eso se suma un elemento que podría modificar significativamente el escenario financiero: la reciente mejora de la calificación crediticia de Argentina por parte de Moody's.

Según CIMA, el upgrade abre la puerta para que nuevos fondos internacionales puedan invertir en deuda argentina y deja latente la posibilidad de una emisión internacional del Tesoro. Si esa colocación finalmente se concretara, sostienen, podría despejar buena parte de las dudas cambiarias de cara a 2027 al fortalecer el financiamiento y aliviar la presión sobre las reservas.

La dolarización bajo lupa

Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad, en charla con iProfesional, considera que la estimación "no le resulta un número imposible", aunque cree que es exagerado atribuirla únicamente a los ahorristas.

Explica que, al cierre de mayo, las cajas de ahorro privadas en pesos equivalían a unos u$s23.419 millones y que, incluso sumando el circulante y las cuentas corrientes, la liquidez inmediata alcanzaba unos u$s43.019 millones. En ese contexto, sostiene que llegar a una demanda de u$s35.000 millones implicaría dolarizar cerca del 81% de todos los pesos líquidos de la economía, incluyendo dinero destinado a salarios, consumo, pagos y capital de trabajo.

Federico Glustein coincide en que ese monto luce exagerado si fuese el escenario base del planteo, aunque lo considera "razonable en un escenario de estrés como sería el de 'Milei vs. Kicillof'".

Para el economista, no es su escenario central y estima que una demanda más probable se ubicaría entre u$s20.000 y u$s24.000, incluso en un contexto de "fuerte tensión política".

Qué condiciones deberían darse para que ocurra

Beltramone plantea que la cifra de u$s35.000 millones cobra más sentido si se amplía el universo más allá de los pequeños ahorristas. Señala que, al incorporar los plazos fijos privados, el monto potencialmente dolarizable asciende a unos u$s89.426 millones, aunque aclara que esos fondos solo pueden liberarse a medida que vencen.

Por eso, entiende que un movimiento de esa magnitud solo sería consistente con una cobertura masiva de ahorristas, empresas, importadores, inversores y entidades financieras, y no exclusivamente de las familias.

Glustein también describe un escenario de alta exigencia. Afirma que para que aparezca una demanda de u$s35.000 millones tendría que producirse un shock importante:

  • Que familias, empresas y fondos comunes reduzcan de manera significativa sus posiciones en pesos
  • Que el carry trade pierda atractivo
  • Que el mercado empiece a descontar una reversión política
  • Que las reservas dejen de percibirse como suficientes para contener la dolarización

El factor político como disparador

Para Glustein, el principal catalizador sería un escenario de confrontación política abierta entre Javier Milei y Axel Kicillof. En ese caso, el mercado podría interpretar el ballotage como una elección binaria entre la continuidad del ancla fiscal y cambiaria o un regreso a un esquema de mayor intervención estatal, controles, atraso tarifario, mayor presión tributaria o cambios en las reglas de juego. Aclara que esa sola percepción podría elevar la demanda de cobertura incluso antes de que aparezcan datos concretos.

Además, advierte que el comportamiento del mercado también dependerá del humor social y de la estrategia que adopte el Gobierno durante la campaña: "Si decide expandir la base monetaria para estimular el consumo o si mantiene la disciplina fiscal y la política de ajuste", concluye Glustein.

Temas relacionados