INCERTIDUMBRE

SpaceX cayó hasta 50% desde su récord inicial y los inversores miran con cautela su futuro

Incertidumbre por la valuación y el inminente desbloqueo de acciones agregan presión al difícil panorama de la compañía aeroespacial privada
Por iProfesional
FINANZAS - 29 de Julio, 2026

La salida a Bolsa de SpaceX se convirtió en una montaña rusa. La acción de la compañía de Elon Musk cayó casi 50% desde su máximo alcanzado apenas cuatro días después del debut bursátil.

Lo que comenzó como una de las ofertas públicas iniciales más esperadas del año terminó en una corrección brutal. El papel quedó por debajo del precio de lanzamiento. Las dudas sobre su valuación se multiplicaron.

Ahora, SpaceX enfrenta tres desafíos que podrían definir su futuro en el mercado: justificar una valuación millonaria, explicar su necesidad de financiamiento por deuda y sobrevivir a una posible avalancha de ventas cuando se liberen cientos de millones de acciones bloqueadas.

La compañía había llegado al mercado con la expectativa de convertirse en una de las grandes tecnológicas globales. Su objetivo era ubicarse al nivel de las "Magníficas", el grupo de gigantes que lideran las bolsas internacionales.

Menos de dos meses después, ese sueño parece haberse pinchado.

SpaceX debutó en Bolsa con euforia y en días todo se desmoronó

El 12 de junio de 2026, SpaceX comenzó a cotizar en Bolsa. El precio inicial fue de u$s135 por acción. La demanda fue feroz.

En su primera jornada, el papel cerró en u$s160,95. Los inversores celebraron. Querían entrar rápido al capital de una de las compañías más emblemáticas del ecosistema tecnológico.

La tendencia alcista continuó durante los primeros días. El 16 de junio alcanzó un máximo intradiario de u$s225,64 y cerró esa rueda en u$s201,80.

Ese movimiento llevó a que SpaceX alcanzara una valuación cercana a la de algunos de los mayores gigantes tecnológicos del mundo. Las expectativas eran estratosféricas.

Después de ese pico, todo cambió. La acción empezó a caer.

Este miércoles, el papel llegó a cotizar en torno a los u$s113, su nivel más bajo desde el debut bursátil, lo que representa una caída cercana al 30% respecto del primer día de operaciones.

Si se toma como referencia el máximo del 16 de junio, el retroceso acumulado ronda el 50%. El papel perdió prácticamente la mitad de su valor desde aquel punto de mayor entusiasmo.

Por qué se desplomó la acción de SpaceX tras su debut

La baja responde a una combinación de factores. El mercado comenzó a modificar sus expectativas después del entusiasmo inicial.

Uno de los principales elementos fue la corrección de una valuación considerada muy elevada. Tras la salida a Bolsa, muchos inversores ingresaron impulsados por la expectativa de crecimiento futuro.

Pero el mercado empezó a exigir resultados concretos que justifiquen esos niveles de precio. Las proyecciones no alcanzaban.

También influyó el fenómeno conocido como FOMO (Fear Of Missing Out, o miedo a quedarse afuera). Suele aparecer en grandes lanzamientos bursátiles.

Durante los primeros días, inversores que no habían participado de la oferta inicial compraron acciones rápidamente para no perder una eventual suba. Eso impulsó el precio por encima de niveles considerados sostenibles.

Con el paso de las semanas, esa demanda extraordinaria comenzó a desaparecer. El precio inició una etapa de ajuste que todavía no terminó.

El financiamiento millonario que encendió las alarmas

Otro elemento que generó dudas fue la estrategia de financiamiento de SpaceX. La compañía avanzó con una búsqueda de financiamiento mediante deuda por hasta u$s20.000 millones.

Esa cifra encendió señales de alerta. Los inversores se preguntaron sobre las necesidades de capital de la empresa y su nivel de consumo de efectivo.

Aunque SpaceX cuenta con activos estratégicos y negocios con alto potencial, como Starlink, los inversores comenzaron a mirar con mayor atención la capacidad de la compañía para transformar ese crecimiento tecnológico en rentabilidad sostenida.

La empresa actualmente reúne varias áreas de negocio que prometen pero aún no demuestran:

  • Starlink, su división de internet satelital, con miles de satélites en órbita y millones de usuarios alrededor del mundo
  • Starship, enfocada en el desarrollo de cohetes y lanzamientos espaciales
  • xAI, vinculada al desarrollo de inteligencia artificial

El potencial de esas unidades fue uno de los grandes argumentos detrás de la elevada expectativa inicial. Sin embargo, los analistas señalan que el mercado necesita comprobar cómo evolucionarán los ingresos y los resultados financieros.

La pregunta clave es: ¿puede SpaceX convertir innovación en ganancias reales?

La bomba de tiempo que puede explotar en agosto: el lock-up period

Uno de los eventos que más atención genera entre los operadores es el vencimiento del período de bloqueo, conocido como "lock-up period". Es una cláusula habitual en las salidas a Bolsa.

Durante ese tiempo, empleados, fundadores e inversores iniciales tienen prohibido vender sus acciones. El objetivo es evitar que el mercado se inunde de oferta apenas sale la empresa a cotizar.

En el caso de SpaceX, ese período comenzará a finalizar a principios de agosto. A partir de ese momento, inversores que ingresaron antes de la salida al mercado tendrán la posibilidad de vender una cantidad significativa de títulos.

Según estimaciones del mercado, alrededor de 911,5 millones de acciones podrían quedar disponibles para negociación en una primera etapa. Es una cifra muy superior al volumen vendido durante el debut bursátil.

En el largo plazo, podrían llegar al mercado más de 6.400 millones de acciones. Eso multiplicaría varias veces la cantidad que estuvo disponible durante la oferta inicial.

Los analistas consideran que esta mayor disponibilidad podría aumentar la presión vendedora, especialmente porque muchos de los primeros inversores adquirieron los títulos a valores muy inferiores a los actuales.

Nicolas Owens, analista especializado en SpaceX de Morningstar, señaló que es probable que una parte importante de esas acciones llegue al mercado. El motivo: el bajo costo de adquisición de los primeros accionistas y el extenso período que llevan dentro de la compañía.

Para quienes compraron en u$s1 o u$s5, vender a u$s113 sigue siendo un negocio extraordinario. Aunque el precio haya caído 50% desde el máximo.

Agosto será clave: SpaceX presenta sus primeros resultados como empresa pública

Otro punto de atención será la presentación de los primeros resultados trimestrales de SpaceX como empresa pública. La compañía tiene previsto informar sus números el 4 de agosto.

Ese reporte será observado con lupa por los inversores. Buscarán conocer datos clave como ingresos, evolución de Starlink, márgenes operativos, inversiones necesarias y perspectivas de crecimiento.

Hasta ahora, buena parte de la valuación de SpaceX está basada en expectativas futuras más que en indicadores tradicionales como ganancias actuales. Por eso, el mercado buscará señales que permitan justificar la elevada capitalización alcanzada después del debut.

La presentación de resultados coincidirá con la liberación de las primeras acciones bloqueadas. Será una combinación explosiva.

Si los números decepcionan y encima se liberan cientos de millones de acciones, la presión vendedora podría ser brutal.

Qué dicen los analistas sobre el futuro de SpaceX en Bolsa

Algunos especialistas consideran que la corrección todavía podría continuar. Entre los argumentos aparece la comparación con otras grandes compañías tecnológicas.

Varias de ellas atravesaron fuertes caídas luego de sus salidas a Bolsa antes de consolidar su crecimiento. Los analistas señalan que una empresa puede tener un gran potencial tecnológico, pero eso no significa necesariamente que cualquier precio de compra sea conveniente para los inversores.

También remarcan que SpaceX todavía presenta desafíos para justificar su valuación mediante métricas tradicionales. Sus expectativas de crecimiento dependen de una expansión futura muy significativa.

Otros especialistas consideran que la caída actual puede formar parte de un proceso normal después de una salida bursátil con fuerte demanda inicial. Según esa visión, una vez que se estabilice el precio y el mercado tenga mayor información financiera, la compañía podría recuperar atractivo para inversores de largo plazo.

La pregunta sigue abierta: ¿es SpaceX una oportunidad de compra o una trampa de valor?

Cómo impactó la caída de SpaceX en inversores argentinos

La llegada de SpaceX al mercado también generó fuerte interés entre inversores argentinos. En el mercado local, el papel comenzó a negociarse mediante un CEDEAR, un instrumento que permite acceder a acciones extranjeras desde cuentas argentinas y operar en pesos.

El CEDEAR de SpaceX fue incorporado por BYMA con un ratio de 50 certificados por cada acción extranjera. También surgieron alternativas digitales vinculadas a acciones tokenizadas.

Esas opciones permitieron a pequeños inversores acceder a una exposición indirecta al movimiento del papel. La expectativa generada alrededor de Elon Musk, la inteligencia artificial, los satélites y la exploración espacial convirtió a SpaceX en una de las compañías más seguidas por inversores minoristas.

Sin embargo, la fuerte caída posterior al debut también dejó una advertencia clara: incluso las empresas más innovadoras pueden atravesar períodos de alta volatilidad cuando llegan al mercado público.

La evolución de la acción dependerá ahora de tres factores centrales: la capacidad de SpaceX para demostrar crecimiento rentable, la reacción del mercado frente a la liberación de nuevas acciones y la capacidad de la compañía para convertir sus proyectos tecnológicos en resultados financieros concretos.

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