Crece a pasos agigantados la brecha entre las acciones que más suben y las que más bajan
En lo que va del año el S&P Merval creció un 7,9% en pesos y un 4,4% en dólares, pero si bien se trata de cifras absolutas pues se trata del mercado en su conjunto, si se analizan los resultados por separado, las diferencias son notables.
De hecho, el mercado accionario argentino atraviesa un año de fuerte selectividad. A diferencia de otros períodos, en los que el rally bursátil impulsaba prácticamente a todas las empresas que integran el S&P Merval, 2026 está marcando una clara diferenciación entre ganadores y perdedores. La energía volvió a consolidarse como el sector favorito de los inversores, mientras que bancos, empresas industriales y vinculadas a la construcción muestran desempeños mucho más dispares.
Los datos acumulados en lo que va del año reflejan ese cambio de escenario. YPF lidera el ranking con una suba del 52%, seguida por Telecom ( 25,2%), Banco de Valores ( 13,7%), BBVA Argentina ( 9,5%), Transportadora de Gas del Sur ( 8%), Banco Macro ( 6,4%), Pampa Energía ( 5,9%) y BYMA ( 1,8%).
Del otro lado aparecen las compañías que todavía no lograron recuperar el favor del mercado:
- Sociedad Comercial del Plata retrocede 25,9%, seguida por Transportadora de Gas del Norte (-17%)
- Supervielle (-16%), Edenor (-8,9%), Metrogas (-8,6%)
- Central Puerto (-8,3%), Cresud (-7,9%), Loma Negra (-6,4%)
- IRSA (-6,1%), Galicia (-3,1%), Ternium (-2,5%), Transener (-2,1%) y Aluar (-1,6%)
La distancia entre la mejor y la peor acción supera los 77 puntos porcentuales, una diferencia que para los especialistas refleja que el mercado volvió a premiar los fundamentos de cada compañía y dejó atrás la etapa de las subas generalizadas.
Por qué la energía sigue dominando el mercado argentino
No sorprende que el primer lugar vuelva a quedar en manos de YPF. La petrolera continúa beneficiándose por el crecimiento de Vaca Muerta, el aumento de las exportaciones de petróleo y gas y las expectativas de mayores inversiones en infraestructura energética.
"Pese a la volatilidad internacional, seguimos viendo valor en el complejo energético argentino", señala Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, quien explica que la normalización macroeconómica y el potencial exportador continúan siendo los principales motores del sector.
Una visión similar tienen en Portfolio Personal Inversiones (PPI). La economista Lorena Giorgio sostiene que las recientes correcciones del mercado "abrieron oportunidades para volver a posicionarse en compañías como YPF, Pampa Energía y TGS", considerando que los fundamentos del negocio permanecen sólidos gracias al desarrollo de Vaca Muerta.
Desde InvertirOnline (IOL) también destacan que el petróleo y el gas continúan siendo el principal atractivo del mercado argentino. En uno de sus últimos informes de estrategia, remarcan que empresas como YPF, Pampa Energía y Transportadora de Gas del Sur mantienen proyectos de expansión que podrían seguir impulsando sus resultados durante los próximos años.
Para Pedro Moreyra, cofundador de Guardian Capital, tampoco resulta casual que las energéticas expliquen gran parte del comportamiento del índice. "Más de la mitad de la ponderación del Merval está concentrada en compañías vinculadas al sector energético. Cuando ese segmento muestra buenos resultados, inevitablemente termina traccionando al índice."
Los bancos ya no se mueven todos igual
Otra de las conclusiones que deja el ranking es el comportamiento dispar del sistema financiero. Mientras BBVA Argentina y Banco Macro lograron cerrar el período con ganancias, Grupo Financiero Galicia y Supervielle permanecen en terreno negativo.
Según explica Agustín Cramo, el mercado comenzó a diferenciar mucho más la situación particular de cada entidad. "Los inversores ya no compran bancos como un bloque. Analizan el crecimiento del crédito, la rentabilidad, la generación de utilidades y las perspectivas particulares de cada institución."
En la misma línea, desde Balanz Capital consideran que el sector financiero todavía conserva potencial, aunque advierten que buena parte de las valuaciones ya reflejan el optimismo inicial generado por la estabilización económica.
Construcción e industria siguen esperando su momento
Las acciones industriales y ligadas a la construcción continúan mostrando un desempeño más débil. Los retrocesos de Loma Negra, Aluar y Ternium reflejan que la recuperación de la actividad todavía avanza con distinta intensidad según cada sector de la economía.
En el mercado señalan que muchas de estas compañías dependen en mayor medida del repunte del consumo, de la inversión privada y de la obra pública para volver a despertar el interés de los inversores.
Qué esperan los analistas para los próximos meses
Para los analistas, la principal enseñanza que deja 2026 es que el mercado argentino volvió a funcionar como una verdadera selección de empresas y no como una apuesta uniforme sobre el país.
Cramo resume ese cambio con una idea que hoy comparten buena parte de las mesas de research: "Argentina sigue siendo un mercado de alto potencial, pero también de alta volatilidad. Por eso la selección de compañías vuelve a ser determinante". En otras palabras, ya no alcanza con comprar cualquier acción del Merval esperando que acompañe al índice. Hoy pesan mucho más los balances, la generación de caja, los planes de inversión, la capacidad exportadora y las perspectivas de cada negocio.
Si bien el consenso de los analistas continúa favoreciendo al sector energético, también coinciden en que una consolidación de la estabilidad macroeconómica podría ampliar el rally hacia bancos, empresas industriales y compañías vinculadas al mercado interno.
Los meses que restan del año serán clave para saber si esa rotación finalmente se concreta. Mientras tanto, los números muestran una realidad contundente: el Merval dejó de ser un mercado donde todo sube y volvió a premiar, como ocurre en las bolsas más desarrolladas, a las empresas que logran demostrar mejores fundamentos y perspectivas de crecimiento.