• 4/8/2026
ALERTA

Cae riesgo país, vuelven a brillar bonos argentinos y el mercado espera la señal que gatillará el próximo rally

La baja de las tasas en EE.UU. impulsó a los bonos, pero el mercado espera una señal clave para que el riesgo país logre perforar los 400 puntos
04/08/2026 - 07:00hs
dólares y una bandera Argentina. imagen generada por iProfesional

Puntos importantes

Checkbox Checked Bonos argentinos se recuperan y riesgo país baja a 412 puntos básicos, su menor nivel en tres semanas.
Checkbox Checked Expertos como Yarde Buller (Facimex) atribuyen la mejora al contexto internacional: caída del petróleo y bajas tasas del Tesoro de EE.UU.
Checkbox Checked Para una mejora sostenida, Argentina debe despejar dudas sobre los vencimientos de 2027 y acumular reservas.

Los bonos soberanos argentinos en dólares comenzaron agosto con una fuerte recuperación y el riesgo país regresó a la zona de los 412 puntos básicos, su menor nivel en casi tres semanas. El movimiento marca un cambio respecto de julio: el contexto internacional, que había limitado la mejora de la deuda pese a los avances locales, volvió a funcionar como catalizador.

Y es que el indicador elaborado por JP Morgan cae 4,2%, desde los 430 puntos del cierre anterior. De esta manera, vuelve a acercarse al piso de 402 unidades que había alcanzado el 10 de julio.

La recuperación coincide con una mejora general de la predisposición global al riesgo. La posibilidad de una distensión entre Estados Unidos e Irán provocó una fuerte caída en el contrato del barril del Brent, referencia para la Argentina, y una baja de las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano. El rendimiento del Treasury a diez años retrocedió hacia 4,6%, después de la presión observada durante las últimas semanas.

El movimiento resulta especialmente relevante para la Argentina. Con un riesgo país todavía superior a los 400 puntos, una reducción de la tasa libre de riesgo internacional tiene un efecto directo sobre el precio de los soberanos: disminuye el rendimiento total exigido por los inversores y favorece especialmente a los bonos de mayor duración.

Por qué el contexto internacional vuelve a jugar a favor

La reacción de este lunes refuerza el diagnóstico que plantea a iProfesional Adrián Yarde Buller, estratega jefe de Facimex Valores. El especialista sostiene que el débil desempeño de los bonos argentinos durante julio se explicó "principalmente por factores externos y no por un deterioro de las condiciones locales".

"En julio pesó el escenario internacional, con subas de tasas en los bonos de largo plazo de Estados Unidos, en un contexto en que recrudecieron las tensiones geopolíticas por el conflicto en Medio Oriente y creció la incertidumbre alrededor del futuro de la política monetaria bajo la nueva conducción de la Reserva Federal (Fed)", explicó.

Según Yarde Buller, lo que presionó sobre la deuda argentina fue "la tasa libre de riesgo, no cuestiones idiosincráticas". Como evidencia, señaló que el spread del EMBI Argentina se movió en una proporción similar al de los bonos emergentes de alto rendimiento.

La dinámica de este lunes funciona como el reverso de aquel escenario. La caída del petróleo reduce los temores inflacionarios en Estados Unidos, las tasas del Tesoro ceden y los inversores recuperan apetito por los activos de mayor riesgo. En ese marco, los soberanos argentinos vuelven a capturar parte de la mejora acumulada por los fundamentos locales.

GRIT Capital Group había advertido precisamente sobre ese condicionante. En un informe firmado por su CIO, Walter Stoeppelwerth, la firma señaló que la suba de la prima por plazo en Estados Unidos actuaba como un "spoiler" para la construcción de una historia de inversión de varios años en la Argentina.

El rendimiento del bono norteamericano a 30 años había alcanzado el 5,21%, su nivel más alto en 19 años. Para GRIT, esa tasa base limitaba el recorrido de toda la deuda emergente, aun cuando países como la Argentina mostraran avances en materia fiscal, acumulación de reservas y sostenibilidad de los vencimientos.

La descompresión internacional permite ahora que esas mejoras locales vuelvan a reflejarse en los precios. Sin embargo, el rebote no resuelve por sí solo las dudas que mantienen al riesgo país por encima de los 400 puntos.

Las buenas noticias locales ya estaban en los precios

Pablo Das Neves, asesor de inversiones, considera en charla con este medio que los soberanos hard dollar habían quedado rezagados porque parte de las noticias favorables como el superávit fiscal, el cumplimiento de los pagos, el acuerdo con el FMI y la mejora de las calificaciones crediticias, ya estaba incorporada en las cotizaciones.

"Para perforar de manera sostenida los 400 puntos de riesgo país, el mercado es más exigente", explica a iProfesional.

La lectura permite diferenciar dos movimientos. La mejora internacional puede impulsar un rebote táctico, como el observado este lunes, pero una compresión estructural del riesgo argentino requiere nuevas señales sobre la capacidad de pago de mediano plazo.

GRIT también destacó los progresos en ese frente. Las compras de divisas del Banco Central rondaron los u$s2.000 millones durante julio, mientras que el Tesoro alcanzó un rollover del 144% en su última licitación y continuó trasladando vencimientos en pesos hacia el período posterior a las elecciones presidenciales de 2027.

El nuevo bono dual, ajustable por la tasa TAMAR o por el dólar, captó alrededor de $4,6 billones y explicó el 38% del total adjudicado. Además, el Tesoro colocó u$s309 millones del AO29 a una tasa interna de retorno del 8,33%, con el objetivo de sumar divisas y extender compromisos hasta 2029.

Qué necesita Argentina para que el riesgo país baje más y se gatille nuevo rally rally

Estas operaciones, sostiene Stoeppelwerth, reducen parcialmente el riesgo de refinanciamiento. Pero también muestran que la Argentina todavía debe pagar tasas elevadas para conseguir dólares y que no recuperó un acceso amplio y barato al mercado internacional.

Para los operadores, el rebote de este lunes refleja principalmente un cambio en el escenario internacional. Sin embargo, la continuidad de la recuperación dependerá de un factor mucho más relevante: que el Gobierno consiga despejar las dudas sobre cómo financiará los vencimientos de 2027. Esa es la señal que muchos inversores consideran indispensable para que los bonos inicien un rally más profundo y el riesgo país logre perforar de manera sostenida el piso de los 400 puntos.

Las fuentes consultadas por iProfesional coinciden en que la principal preocupación ya no se concentra en los vencimientos inmediatos, sino en el programa financiero de 2027.

Para Das Neves, los puntos centrales son el nivel ajustado de las reservas netas, el exigente calendario de pagos y la necesidad de normalizar el acceso al crédito internacional. Por eso, la próxima mejora dependerá de una acumulación consistente de reservas, del prefinanciamiento de esos compromisos y de una mayor certidumbre sobre la capacidad de pago.

Yarde Buller mantiene un escenario constructivo. Proyecta que el riesgo país podría converger este año hacia la zona de entre 360 y 370 puntos básicos, impulsado por una profundización de la mejora macroeconómica.

Ese nivel podría abrir la puerta para que la Argentina "pruebe las aguas" con una emisión internacional destinada a terminar de despejar el programa financiero de 2027. Una operación exitosa sería una señal más potente que el rebote diario de los bonos: demostraría que el país puede recuperar financiamiento voluntario a tasas compatibles con su capacidad de pago.