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ALERTA

La inversión en agro sin moverte de tu casa que ofrece una renta de 15% en dólares

A través de un fideicomiso en el que pueden participar minoristas se puede tener participación en siembras a escala extensiva de cereales y oleaginosas
12/08/2026 - 18:50hs
agro con granos del campo y billete de dolar como inversion como objetivo. Imagen generada por iProfesional

El ahorrista minorista puede invertir en el sector agrícola, en proyectos reales de siembra de granos a escala en una extensión que ya abarca unas 40.000 hectáreas, desde su casa y a través del celular, por medio de un fideicomiso privado, que promete una rentabilidad en dólares superior al 15%.

El proyecto se denomina ADBlick Granos, que es una empresa de siembras a escala extensiva de cereales y oleaginosas, y se encuentra ahora en su 18va campaña con la finalidad de "expandir la participación en el Agro de inversores minoristas y vehiculizar capital hacia la producción agrícola nacional, en un negocio 100% enfocado en la economía real".

Para la actual campaña productiva profundizan en el modelo de gestión activa de riesgos a través de la diversificación de su ámbito productivo, incorporando superficie de siembras en el sur Santa Fe y sur de Córdoba, además de la presencia en otras zonas de la Provincia de Buenos Aires, donde históricamente han trabajado.

Esto les permite sumar variedad de cultivos y dispersión geográfica "necesaria con foco en el equilibrio productivo y la búsqueda de una renta estable y atractiva para sus inversores", destacan desde la empresa.

De esta manera, se promete una rentabilidad anual superior al 15% en dólares, que está sujetas a las variaciones del negocio.

"Es una inversión de riesgo en función de que es a cielo abierto, con una alta volatilidad en renta", advierte José Demicheli, CEO y fundador de ADBlick, a iProfesional.

Cuánto se debe invertir en este fideicomiso agrícola

Los ahorristas minoristas que busquen invertir en este instrumento deben conocer que para participar se requiere desembolsar un monto mínimo de u$s10.000 y deben permanecer en ese caso un tiempo de 3 años.

"Las campañas de siembra son anuales. El ahorrista puede ingresar desde abril hasta octubre de cada año y el plazo de permanencia es variado según el monto de inversión", detalla Demicheli.

De esta manera, los plazos obligatorios requeridos de inversión son los siguientes:

  • Para montos mínimos colocados desde u$s10.000 a u$s49.999, el período mínimo de permanencia es de 3 años.
  • Para los tickets de entre u$s50.000 a u$s99.999, el tiempo base solicitado es de 2 años.
  • Y si se invierte más de u$s100.000, se precisa un año de mantener encajados los fondos en el fideicomiso.

Ahora bien, al tratarse de una inversión que presenta determinado riesgo, los administradores de este fondo sugieren no destinar todos los ahorros a este tipo de instrumentos, sino diversificar posiciones.

"Recomendamos que, del ahorro total de un inversor, sin contar su patrimonio de casa y auto, no invierta más de 20% en agro, 40% en finanzas y 40% en real estate", concluye Demicheli a iProfesional.

Y de ese 20% del total de los ahorros, que representa lo volcado al agro, indica que el negocio de granos, "estimamos que debería tener alrededor de 6%, el negocio de ganadería un 8% y después dejar para algún otro negocio vinculado al campo otro 6% más. Esa sería la cartera recomendada". 

Cómo se calcula la rentabilidad de la inversión en campo

Para determinar la rentabilidad que brinda este instrumento, realizado a través de este fondo común de inversión (FCI) que inyecta capital en un fideicomiso agrícola, se ponen en juego diversos factores.

"En lo que respecta a siembras y siembras por alquileres, las empresas de siembras a escala, que superan las 10.000 hectáreas, básicamente compiten año a año por el recurso escaso que es la tierra agrícola para sus siembras", introduce Demicheli.

Para ello, sostiene que el negocio y las variables del negocio empiezan por la elección de un campo, al que luego se le hace una "ambientación".

"Eso quiere decir que hay que definir qué tipos de suelos tienen y en función a muchas variables se determina si es un campo 1, 2 o 3, por poner una escala para catalogarlos. En función de eso, los rindes esperados de un cultivo son diferentes", grafica Demicheli. 

De esta manera, una vez que ese campo se ambienta y se elige el cultivo que se va a sembrar, que puede ser uno de invierno, como cebada, trigo, colza, camelina, arveja. O bien, puede ser un cultivo de la cosecha gruesa, como girasol, maíz o soja

"Allí se corre un análisis de implantación, o sea, cuánto me va a salir la semilla, las labores y demás cuestiones vinculadas, como el rinde esperado por ambiente y los precios futuros de esos cultivos, y ahí se determina qué renta esperada tengo, donde la variable decisiva pasa a ser el valor de la tierra. Entonces, el agricultor busca una renta esperada de entre 15% y 20%, y eso despeja cuánto puede pagar en quintales el alquiler, que depende de la zona", sostiene Demicheli.

Para agregar: "Ahí se ´construye un campo´ con una renta esperada del 15% a 20% y la sucesión de decisiones de campo a campo hacen lo que se llama el plan de negocios ajustado, lo que es realmente cuántos campos se alquilaron y qué renta ponderada dan todos los campos. Por lo que debe ser una operación de excelencia, dado que los márgenes son muy bajos y se depende del clima".

Por lo que Demicheli acota que, en función de cómo es el clima y cómo opera la empresa ese campo, se pueden lograr los rindes esperados, y "después viene el desafío de la cosecha".

"Puede suceder que los granos no tengan la humedad suficiente, o que estén muy húmedos, entonces no se pueden cosechar o si se cosechan tienen que pasar por una condicionadora, que tiene un costo. También puede ocurrir, que no haya piso para los camiones, y si se puede cosechar se tienen que embolsar, que tiene otro costo", enumera.

Y después viene el destino de cupos y de lograr que esa cosecha se pueda entregar, respetando las condiciones establecidas en los contratos de venta de granos y cobrar. "Todo ese flujo para salir a buscar una renta de alrededor del 15%", resume el CEO de ADBlick. 

Para finalizar: "En un momento donde hay inflación en dólares y donde hay competencias por las tierras, ese margen se acota y está en función de si uno toma una decisión más riesgosa de alquilar un campo o se planta y hace menos hectáreas".

Básicamente, las variables son esas: "El precio esperado por cantidad esperada, menos costos esperados y la realidad, algo que después nos construye esa renta final", finaliza Demicheli a iProfesional. 

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