El City alerta desde Wall Street por las acciones de bancos argentinos y revela las únicas dos que compraría
Puntos importantes
El presente de los bancos argentinos está en una etapa exigente. Y es que después de beneficiarse de la baja de la inflación, menores costos de fondeo y una fuerte mejora de eficiencia, el Citi considera que la próxima fase de recuperación será "bastante más difícil".
Para el banco estadounidense ahora habrá "poco margen para equivocarse". También asegura que la calidad de los futuros balances será decisiva para separar ganadores de perdedores.
En ese contexto, Citi mantuvo su recomendación de compra únicamente sobre Banco Macro y Galicia, mientras que degradó a "Neutral" a BBVA Argentina, Banco Hipotecario y Supervielle. Además, recortó los precios objetivo para los cinco bancos que cubre.
La advertencia no supone que la recuperación del sector bancario argentino se trastocó. Por el contrario, Citi sostiene que la historia de fondo sigue intacta. Sin embargo, considera que buena parte de los beneficios "más fáciles" ya fueron capturados.
El gigante de Wall Street explica que durante los últimos trimestres, la mejora de la rentabilidad estuvo impulsada principalmente por la caída de los costos de fondeo, el control de gastos y un impacto menor de la inflación sobre los resultados.
Ahora, esos factores comienzan a perder fuerza y la recuperación del retorno sobre el patrimonio (ROE) deberá depender "más del crecimiento del crédito y de la generación de nuevos ingresos".
El problema es que ese cambio llega justo cuando los bancos enfrentan un escenario operativo menos favorable. Citi señala que el crecimiento del crédito está desacelerándose, mientras los spreads comienzan a normalizarse y las comisiones todavía se mantienen por debajo de sus promedios históricos.
"Los bancos argentinos ya capturaron gran parte del beneficio de la desinflación, los menores costos de fondeo y el control de gastos", asegura el documento. La siguiente fase, agrega, tendrá que apoyarse en mayores volúmenes y generación genuina de ingresos.
Facundo Barrera, socio de Fincoach, coincide en que el desempeño del sector dependerá cada vez más de la evolución de la economía real. "El sector financiero local es un segmento cuya evolución está intrínsecamente ligada al desempeño macroeconómico y, más específicamente, al nivel de actividad", señala en diálogo con iProfesional.
Para el especialista, la economía atraviesa actualmente un período de transición y heterogeneidad que impacta directamente en la operatoria de las entidades. A eso se suman dos variables que el mercado seguirá con particular atención: el nivel de mora y el dinamismo del crédito.
La desinflación también tiene un costo inesperado para los bancos
La caída de la inflación fue uno de los grandes motores de la recuperación bancaria, pero ahora empieza a mostrar una contracara. Con una menor nominalidad, los bancos obtienen menos ingresos de determinados activos y se reducen los márgenes que consiguen mediante la intermediación financiera.
Barrera advierte que este efecto puede aparecer antes de que la expansión del crédito alcance una escala suficiente para compensarlo.
"En el corto plazo, la caída de la inflación comprime el margen de interés neto (NIM) y los ingresos por intermediación, un efecto adverso que se sentirá antes de que el crecimiento en el volumen de préstamos logre compensar dicha brecha", explica Barrera.
Ese descalce temporal es uno de los principales desafíos que enfrenta el sector: los bancos necesitan aumentar el volumen de préstamos para reemplazar los ingresos que pierden por la normalización de la inflación y las tasas, pero ese crecimiento debe producirse sin relajar demasiado los criterios de otorgamiento ni provocar un deterioro adicional de la cartera.
La preocupación del Citi: la calidad del crédito
Para Citi, el principal riesgo pasa ahora por la calidad de los activos. Sucede que el deterioro es cada vez "más visible en el segmento minorista" y los bancos comenzaron a mostrar una actitud más prudente a la hora de expandir sus carteras.
A medida que los márgenes se normalizan, las entidades tienen también menos capacidad para absorber pérdidas crediticias inesperadas.
Por esa razón, Citi pone el foco en tres indicadores:
- Cobertura de préstamos morosos
- Reservas
- Capital Tier 1
De esta manera, los bancos que tengan balances más sólidos podrán soportar mejor un eventual deterioro de la mora, pero también estarán en mejores condiciones para acelerar el crédito si la economía vuelve a ganar dinamismo.
Citi define así el nuevo escenario: ya no alcanza con encontrar bancos baratos. El sistema opera cerca de una vez su valor libro, pero la fortaleza patrimonial empieza a pesar más que la valuación nominal.
La preocupación coincide, además, con una revisión generalizada de las expectativas de crecimiento. Entre el primer y el segundo trimestre, los equipos de management de varios bancos redujeron sus previsiones. Citi señala que el cambio refleja una demanda de crédito más débil, menores tasas y una actividad económica que avanza a menor velocidad.
Barrera, por su parte, espera que la calidad del crédito mejore, aunque aclara que no será un proceso inmediato.
"Hacia adelante, creemos que la mora tenderá a normalizarse de forma gradual en la medida en que baje la nominalidad de la economía, los salarios crezcan en términos reales y la colocación de crédito se profundice. No obstante, este será un proceso que demandará un tiempo considerable", afirma.
La mirada introduce un matiz clave y es que la baja de la mora dependerá no solo de una inflación menor, sino también de una recuperación de los ingresos reales que mejore la capacidad de pago de familias y empresas. Hasta que esas variables terminen de alinearse, la solidez de los balances seguirá siendo el principal filtro para invertir en el sector.
Galicia, la acción con mayor potencial según Wall Street
Dentro del sector, Galicia es la acción con mayor retorno esperado por Citi. El banco mantiene la recomendación de Buy / High Risk, aunque reduce su precio objetivo desde $10.100 hasta $9.000 en la plaza local.
Tomando como referencia el precio de $6.995 utilizado en el informe, el nuevo target supone un potencial de suba de 28,7%. Si se incluyen dividendos, el retorno total esperado alcanza 30,9%, el más alto entre los cinco bancos analizados.
La entidad mantiene para 2026 una guía de crecimiento real de préstamos de entre 10% y 15%, depósitos en torno al 10% y un ROE real de aproximadamente 10%. Citi reconoce que la normalización de márgenes continuará siendo un obstáculo, en parte por la baja de la inflación y por una mayor participación de créditos en dólares, que tienen menores spreads.
Sin embargo, considera que la calidad de los activos continúa mejorando y que la posición de capital le permite al banco seguir buscando oportunidades de crecimiento.
Citi estima para Galicia un ROE real sostenible cercano al 17%, aunque igualmente recortó su precio objetivo desde los $10.100 anteriores.
Banco Macro: menor crecimiento, pero un balance más resistente
La segunda acción que Citi recomienda comprar es Banco Macro. También conserva la calificación de Buy / High Risk, aunque su precio objetivo baja desde $18.000 hasta $15.500.
Frente al precio de referencia de $12.600 utilizado por Citi, el potencial de suba era de 23%, mientras el retorno total esperado, incluyendo dividendos, llegaba a 25,2%. El caso de Macro es particular porque sus perspectivas de crecimiento se deterioraron considerablemente.
El management recortó su expectativa de crecimiento real del crédito para 2026 desde un rango de entre 15% y 20% hasta apenas 2%-5%, "debido a una menor demanda, tasas más altas e incertidumbre política".
Pero, al mismo tiempo, mejoró su previsión de rentabilidad. Macro elevó su guía de ROE ajustado para este año desde aproximadamente 8% hasta 12%, apoyado en márgenes mejores de lo esperado, mejoras de eficiencia y una administración disciplinada del capital.
Esa combinación llevó a Citi a aumentar 17% su estimación de ganancias para Banco Macro en 2026, mientras prácticamente mantuvo sin cambios sus previsiones para 2027.
El riesgo político entra en la ecuación
Además de los desafíos operativos del sistema bancario nacional, las acciones bancarias enfrentan un factor que excede los balances: la incertidumbre política y electoral.
Barrera remarca que el comportamiento del sector estará particularmente condicionado por esta variable a medida que se acerquen los comicios.
"El contexto político y electoral tendrá una fuerte influencia en la evolución de las acciones argentinas a medida que nos acerquemos a la fecha de las elecciones, afectando a este sector de manera muy particular debido a su alta sensibilidad", sostiene el estratega.
Los bancos suelen amplificar los movimientos del mercado argentino porque su negocio depende directamente del nivel de actividad, las tasas de interés, la demanda de crédito, la capacidad de pago y las expectativas sobre el rumbo económico. Esa sensibilidad puede jugar a favor si mejora el escenario, pero también aumenta la volatilidad cuando crece la incertidumbre.
Por esta combinación de menores márgenes, normalización todavía lenta de la mora y riesgo político, Fincoach mantiene una posición más cautelosa que el Citi respecto del sector.
"Por todo lo mencionado, hoy sugerimos reducir la exposición de las carteras al sector bancario y sobreponderar Oil & Gas, donde observamos que los fundamentos se encuentran mucho más sólidos", concluye Barrera.