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Finanzas

Luis Caputo celebra las exportaciones pyme récord, pero casi 37.500 empresas tienen deudas

Las ventas al exterior crecieron 24% hasta agosto, mientras casi 37.500 PyMEs están endeudadas y la morosidad de los créditos trepó al 3,7%

11/09/2026
Actualizado 11:29hs

El crecimiento del comercio exterior y el aumento de la morosidad avanzan al mismo tiempo entre las pymes argentinas. Mientras las ventas minoristas pierden fuerza y crece la cantidad de empresas con dificultades para cumplir sus compromisos crediticios, las exportaciones alcanzaron un nivel récord para los últimos 13 años.

Entre enero y agosto, las ventas al exterior sumaron u$s7.630 millones, un 24% más que en igual período del año anterior. El dato fue destacado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien también puso el foco en la mayor cantidad de empresas que participan del comercio exterior.

El universo de compañías exportadoras llegó a 6.721, lo que representa un incremento del 3% interanual. En comparación con 2023, el aumento alcanza al 6,2%.

Casi 37.500 pymes enfrentan deudas

El avance de las exportaciones convive con un escenario financiero más exigente. Un relevamiento de Equilibra registró un fuerte aumento de la cantidad de pymes endeudadas durante los últimos dos años.

El número pasó de 16.200 a casi 37.500 empresas. La expansión se produjo junto con un deterioro de la calidad de los préstamos otorgados al sector.

En noviembre de 2024, los créditos empresariales en situación irregular representaban el 0,7% del total. Para julio, esa proporción había trepado al 3,7%, pese a que durante el período también se produjo una expansión parcial de la oferta crediticia.

La situación es particularmente compleja en algunas actividades. Textiles y cueros presentan el mayor porcentaje de préstamos irregulares, con un 14,6%. Le siguen:

  • Construcción: 7,7%.
  • Comercio: 6,5%.
  • Industria manufacturera: 3,7%.

En términos generales, el nivel de endeudamiento todavía se mantiene relativamente bajo, pero la evolución de los últimos dos años marca una tendencia ascendente de la morosidad.

El mercado interno pierde fuerza

El frente interno agrega otra dificultad para las pequeñas y medianas empresas.

En agosto, las ventas minoristas pyme cayeron 2,7% mensual, de acuerdo con los datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). La comparación interanual también mostró un resultado negativo, aunque de menor magnitud: 0,2%.

La menor actividad comercial se produjo en un contexto de pérdida de poder adquisitivo asociada a los aumentos de tarifas y de mayor endeudamiento de los hogares. A esto se sumaron el menor movimiento posterior al período de vacaciones y una pérdida de dinamismo de los ingresos.

Con un consumidor más cauteloso, el gasto quedó concentrado en productos indispensables y se redujo el volumen de operaciones comerciales.

Ese escenario ayuda a explicar la presión financiera que atraviesan muchas empresas: con menos movimiento en el mercado interno, el crédito adquiere mayor importancia para sostener la actividad y cubrir compromisos inmediatos.

Las exportaciones, en expansión

En paralelo con las dificultades del mercado local, el comercio exterior mostró un comportamiento favorable.

Las microempresas fueron las que registraron el mayor crecimiento de sus exportaciones entre los distintos tamaños de compañía, con una suba del 26%. En las pequeñas empresas, el incremento fue del 24,8%, mientras que las medianas registraron una expansión del 22,8%.

Por tipo de producto:

  • Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA): 33% interanual.
  • Manufacturas de Origen Industrial (MOI): 24%.
  • Productos Primarios: 21,7%.

Algunos rubros mostraron incrementos todavía mayores:

  • Alimentos preparados para animales: 277,2%.
  • Productos a base de almidón o fécula: 113,6%.
  • Grasas, aceites y sus derivados: 96,5%.
  • Carbón, madera y sus manufacturas: 72%.
  • Jabones, velas y otros productos similares: 56%.

El resultado permite observar que la mayor participación en el comercio exterior constituye una de las vías de expansión para las empresas, en un momento en que la demanda doméstica presenta una evolución más débil.

Dos realidades para las pymes 

Los indicadores muestran, así, un escenario heterogéneo para el sector. Por un lado, crece la cantidad de compañías que exportan y aumenta el valor de las ventas externas. Por otro, la actividad interna pierde ritmo y se amplía el universo de empresas con compromisos crediticios.

La diferencia también aparece al observar los sectores: mientras algunas actividades encuentran oportunidades en el mercado externo, textiles, cueros, construcción y comercio concentran los mayores niveles de irregularidad crediticia.

El resultado es una economía PyME atravesada por dos dinámicas simultáneas: más presencia en las exportaciones y mayores dificultades financieras dentro del mercado interno.

Más crédito, pero también mayor riesgo

El escenario financiero de las empresas se da en un contexto en el que el crédito bancario continúa recuperando participación. Según el Banco Central (BCRA), en junio el saldo real de los préstamos en pesos al sector privado aumentó 1,7% mensual y 2,6% interanual, con un crecimiento especialmente marcado en las líneas comerciales.

Sin embargo, la expansión del financiamiento no implica que todas las empresas tengan el mismo acceso ni que puedan afrontar sus compromisos con facilidad. En ese mismo mes, el indicador de irregularidad de las financiaciones a empresas se ubicó en 3,5%, mientras que la mora del conjunto del crédito al sector privado alcanzó el 7,6%.

Para las pymes, además, el acceso al financiamiento continúa siendo un punto relevante. El BCRA señaló que, pese a la expansión registrada, la profundidad del crédito destinado a las MiPyMEs todavía es baja en relación con el tamaño de la economía. A diciembre de 2025, el financiamiento a este universo de empresas equivalía aproximadamente al 6% del PBI.

En paralelo, el Gobierno avanzó durante agosto con medidas destinadas a facilitar las exportaciones de pequeñas empresas y emprendedores. Una nueva reglamentación de ARCA simplificó los trámites para operaciones comerciales realizadas por vía postal y eliminó los límites de valor que regían para este tipo de envíos.

Así, el comercio exterior aparece como una alternativa de crecimiento para las pymes, mientras el mercado interno y el costo financiero siguen planteando desafíos para sostener la actividad.