Bank of America ve muy baratas a las acciones argentinas y hay cuatro que se destacan

El mercado argentino combina valuaciones deprimidas con fuertes revisiones al alza de resultados. BofA identifica compañías que cumplen sus filtros
Ilustración con bandera argentina y acciones por detrás

Puntos importantes

Checkbox Checked El S&P Merval es el mercado más barato de Latam, con un descuento del 23% frente a su promedio histórico, mientras otros mercados regionales cotizan con primas o menores descuentos.
Checkbox Checked Argentina lidera el ratio de revisión de ganancias corporativas, con 4,5 alzas por cada baja, impulsado principalmente por el sector energético y Vaca Muerta.
Checkbox Checked El riesgo país y la falta de inversores extranjeros frenan la suba bursátil, manteniendo las acciones devaluadas pese a los sólidos fundamentos de las empresas locales.

La Bolsa argentina todavía no logra acompañar el rally que mostraron varios mercados de América Latina durante 2026. Sin embargo, un nuevo informe de Bank of America (BofA) sobre mercados emergentes detectó una combinación que vuelve a poner a las acciones locales bajo la lupa: valuaciones deprimidas y una fuerte aceleración de las revisiones al alza de las ganancias corporativas.

El dato surge del último Latam Equity Quant. Aunque la recomendación estratégica central del banco está puesta sobre Brasil, los cuadros regionales dejan a la Argentina en una posición singular: La City ve a las acciones más baratas que los bonos en dólares y, al mismo tiempo, el país presenta por amplia diferencia el mejor Earnings Revision Ratio de América Latina.

La combinación es relevante porque ambas variables deben analizarse en conjunto: una Bolsa barata no necesariamente representa una oportunidad si, al mismo tiempo, los analistas recortan agresivamente las ganancias esperadas. En la Argentina ocurre lo contrario: el mercado conserva un fuerte descuento mientras las proyecciones de beneficios se revisan cada vez más hacia arriba.

Para los analistas consultados por iProfesional, detrás de esa aparente contradicción aparece una Bolsa dividida entre la mejora de sectores exportadores, principalmente energía, y el peso que todavía ejercen el riesgo argentino, la debilidad de la economía doméstica y la ausencia de grandes fondos internacionales.

Las acciones argentinas, entre las más baratas de América Latina

Según los cálculos de Bank of America, el S&P Merval cotiza actualmente a 8,1 veces las ganancias proyectadas para los próximos 12 meses, frente a una media histórica de 10,5 veces.

Eso deja al índice argentino con un descuento de 23% respecto de su promedio histórico, el mayor entre los países latinoamericanos relevados en la tabla. También opera con una valuación 16% inferior a la del universo de mercados emergentes, cuyo múltiplo se ubica en 10 veces ganancias.

La diferencia con el resto de la región es considerable:

  • Brasil cotiza a 8,8 veces ganancias, con un descuento de 17% frente a su promedio histórico
  • México lo hace a 12,1 veces, un 18% por debajo de su media
  • Chile presenta un descuento de 8%, mientras Colombia opera 7% por debajo de su promedio
  • Perú se encuentra en la situación opuesta: cotiza a 14,4 veces ganancias y con una prima de 13% respecto de su valuación histórica

En el llano, la Argentina combina el múltiplo absoluto más bajo de la tabla con el mayor descuento frente a su propia historia.

La comparación es incluso llamativa frente al título que BofA asignó al cuadro, "Largest discount found in Brazil". Los datos incluidos debajo muestran que el descuento argentino frente a su promedio histórico alcanza 23%, contra 17% en el gigante sudamericano.

Fernando Ibarra, analista de Emerald Capital, explicó en diálogo con iProfesional que el mercado no está poniendo necesariamente en duda la capacidad de las compañías para mejorar sus resultados. La discusión pasa por el precio que los inversores están dispuestos a pagar hoy por esos beneficios futuros.

"El mercado no parece estar dudando tanto de que las empresas puedan ganar más dinero. Lo que está dudando es cuánto vale hoy pagar por esas ganancias futuras", explica.

El indicador que deja a la Argentina muy por encima de la región

La segunda señal aparece en el Earnings Revision Ratio (ERR), un indicador utilizado por Bank of America para medir el balance entre revisiones positivas y negativas de las ganancias esperadas de las compañías.

El cálculo es simple. Se divide la cantidad de revisiones alcistas de las estimaciones de beneficio por acción por la cantidad de revisiones bajistas. Un valor superior a 1 indica que los analistas están aumentando más estimaciones de las que recortan.

Bank of America advierte que históricamente los analistas tienden a comenzar con estimaciones optimistas y luego realizar más ajustes hacia abajo, por lo que el promedio histórico del ERR a tres meses ronda apenas 0,8. La Argentina está en 4,5.

Se trata, por amplia diferencia, del nivel más elevado entre todos los mercados latinoamericanos analizados. Chile aparece segundo, con 1,3. Después vienen Colombia y México, ambos con 0,8; Brasil registra 0,7 y Perú apenas 0,6. El promedio regional permanece en 0,8.

La magnitud de la diferencia implica que, en el universo analizado por el banco, por cada revisión bajista de resultados empresariales argentinos se producen aproximadamente 4,5 revisiones alcistas.

Pero el dato más relevante no es solamente el nivel, sino también su velocidad. El ERR de Argentina pasó de 1,9 en junio a 3,1 en julio y 4,5 en agosto. Sólo durante el último mes, el indicador avanzó 1,37 puntos.

Brasil, en cambio, permaneció alrededor de 0,7; Chile bajó de 1,5 a 1,3; Colombia cayó de 1 a 0,8 y Perú retrocedió desde 1,1 hasta 0,6. Así, mientras la tendencia regional permanece prácticamente estancada, la Argentina muestra una aceleración extraordinaria de las revisiones positivas.

Energía explica buena parte de la mejora

El salto de las estimaciones no se distribuye de manera uniforme entre todas las empresas argentinas. Nicolás Sibecas, cofundador de Inversiones Andinas (IA), explicó a iProfesional que la mejora está concentrada principalmente en los sectores ganadores del actual modelo económico.

"Para nosotros no hay una contradicción. Las revisiones hacia arriba se producen en algunos sectores", afirmó. Según destacó, Morgan Stanley calculó que la energía explica cerca del 87% de las mejoras en las proyecciones de resultados para 2026, impulsadas por el petróleo y Vaca Muerta.

El resto de los sectores todavía no acompaña con la misma intensidad. Sibecas señaló que un crecimiento interanual del PBI de 1,7% continúa presionando las ganancias de las compañías más expuestas al mercado interno.

Esta concentración ayuda a interpretar correctamente el ERR de 4,5: el indicador revela un cambio muy favorable en las expectativas corporativas, pero no significa que todos los sectores ni todas las empresas estén atravesando una mejora equivalente. La energía empuja el promedio; el mercado doméstico todavía corre desde atrás.

La paradoja argentina: mejores ganancias, pero peor rendimiento bursátil

La señal adquiere mayor relevancia cuando se observa el comportamiento de las Bolsas durante 2026. En dólares, el S&P Merval acumulaba una caída de 2% en el año al momento del informe (viernes pasado). Era el único mercado latinoamericano incluido en la comparación con rendimiento negativo.

En contraste, Colombia avanzaba 59%; Perú, 36%; Brasil, 25%; México, 8%; y Chile, 5%. El índice MSCI Emerging Markets acumulaba una ganancia de 27%.

En el corto plazo comenzaban a aparecer algunos signos de recuperación: el Merval había avanzado 2,8% durante la semana y 3% en septiembre, aunque todavía permanecía 11% por debajo de su máximo de 2026.

Eso permite resumir la fotografía argentina del informe de BofA en tres datos: el S&P Merval muestra el peor desempeño anual de los mercados regionales analizados, cotiza con un descuento de 23% respecto de su promedio histórico y registra, simultáneamente, el mejor impulso de revisiones de ganancias de América Latina.

Por qué las acciones siguen sin despegar

El primer obstáculo es el costo de capital. Sibecas remarcó que un riesgo país todavía ubicado en la zona de los 500 puntos limita la posibilidad de que las valuaciones de las compañías locales se acerquen a sus promedios históricos.

"El equity argentino es una derivada de la curva soberana: primero comprimen los bonos y atrás vienen las acciones", resume el estratega.

Ibarra coincidió en que el principal freno es el riesgo argentino. Entre los factores que preocupan enumeró la incertidumbre política de cara a las elecciones de 2027, la posibilidad de cambios en las reglas de juego, el riesgo cambiario y soberano, y la todavía limitada participación de los grandes fondos internacionales.

"Todo eso hace que los inversores exijan un descuento mayor para invertir en acciones argentinas", explica.

La consecuencia es que una empresa puede presentar fundamentos sólidos y mejores balances, pero continuar barata durante un período prolongado. El mercado no sólo compra ganancias: también compra previsibilidad. Y esa segunda parte de la ecuación todavía aparece incompleta.

El dinero internacional que todavía no llegó

Otro límite para una revaluación más generalizada es la falta de inversores extranjeros. En junio, MSCI mantuvo a la Argentina dentro de la categoría standalone y ni siquiera abrió el proceso de consulta, un paso indispensable antes de cualquier reclasificación.

Para Sibecas, la ventana más probable para un eventual ascenso aparece recién en 2028. Antes de eso, el mercado todavía debe resolver la baja liquidez, las restricciones cambiarias pendientes y la incertidumbre política asociada con las elecciones de 2027.

La permanencia en la categoría standalone deja a las acciones argentinas fuera de los índices que siguen numerosos fondos pasivos y limita el universo de inversores institucionales obligados o habilitados para comprar activos locales. Sin ese flujo, la mejora de los fundamentos puede tardar más en trasladarse a los precios.

"Creemos que los fundamentos corporativos justificarían valuaciones más altas, pero el ciclo de actividad, la imagen del Gobierno y el flujo de inversores extranjeros pueden ser los factores que permitan romper la lateralización de los últimos meses del Merval", plantea Sibecas.

Por qué Brasil es la apuesta de BofA pese a que Argentina tiene mejores números

El informe no significa que Bank of America haya recomendado incrementar la exposición a la Argentina. De hecho, el cambio formal de estrategia del banco fue sobre Brasil, que pasó de marketweight a overweight dentro de su cartera latinoamericana.

El argumento es principalmente macroeconómico. BofA considera que la desaceleración de la actividad y los menores riesgos inflacionarios permitirán un ciclo de reducción de tasas más profundo y proyecta una Selic de 11,25% hacia fines de 2027. Por eso incrementó la exposición a empresas sensibles a una baja de tasas, aunque busca equilibrarlas con compañías grandes, líquidas, generadoras de caja y con balances sólidos.

El ERR de Brasil se ubica en apenas 0,7, lo que implica que todavía predominan las revisiones negativas. Además, BofA señala que las estimaciones de ganancias de 2026 para las industrias domésticas brasileñas fueron revisadas a la baja y que el recorte fue particularmente marcado entre los grandes bancos.

Mientras Brasil constituye la apuesta estratégica explícita de Bank of America por el potencial de una baja de tasas, la Argentina emerge del análisis cuantitativo por otra razón: sus acciones siguen baratas mientras las expectativas sobre sus ganancias corporativas mejoran a una velocidad muy superior a la regional.

Las cuatro acciones argentinas que entraron en los filtros de BofA

La lectura favorable sobre las valuaciones argentinas también aparece cuando Bank of America baja el análisis a compañías concretas. El banco construyó distintos filtros cuantitativos sobre su universo de cobertura latinoamericano y cuatro empresas argentinas lograron ingresar: Pampa Energía, Central Puerto, Vista Energy y Loma Negra.

Hay una aclaración importante: estos filtros no constituyen recomendaciones de compra de BofA. El propio informe señala que las calificaciones fundamentales de sus analistas no forman parte del criterio de selección. Se trata de screens que buscan compañías que cumplen determinadas características financieras y de valuación.

Las primeras tres acciones aparecen en el Value Screen de Bank of America. Para ingresar, una compañía debe tener una capitalización superior a u$s1.000 millones, al menos cinco años de cotización, múltiplos P/E proyectados para 2026 y 2027 inferiores a la mediana del MSCI LatAm y una relación entre deuda neta y EBITDA menor a dos veces, condición que no se aplica a los bancos.

Pampa Energía aparece con un P/E proyectado de 8,3 veces para 2026. Además, BofA registra una relación de deuda neta sobre EBITDA de 1,4 veces, por debajo del límite utilizado en el filtro.

El atractivo cuantitativo está en combinar una valuación relativamente baja con un endeudamiento que todavía cumple cómodamente la condición establecida por el banco. Pero eso no elimina los riesgos. Pampa atraviesa un período de inversiones importantes y, en sus últimos resultados, anticipó que el desembolso de capital alcanzará niveles elevados durante los próximos dos años y que el apalancamiento aumentará.

A eso se suma la exposición inherente de una compañía integrada de energía a los precios de los hidrocarburos, la regulación eléctrica, la ejecución de proyectos y las condiciones macroeconómicas argentinas.

Central Puerto presenta una valuación incluso menor: BofA calcula un P/E de 6,5 veces para 2026 y 7,2 veces para 2027, junto con una deuda neta equivalente a 1,3 veces su EBITDA.

Su principal riesgo es diferente. Al tratarse de una generadora eléctrica, una parte importante de la tesis depende de la evolución del marco regulatorio, la normalización del mercado eléctrico y las condiciones de remuneración del sector.

Es decir, un múltiplo bajo puede ofrecer margen para una revaluación, pero también incorpora una prima por riesgo regulatorio y argentino. El propio filtro de BofA no determina cuánto de ese riesgo ya está correctamente reflejado en el precio.

Vista Energy, por su parte, entra al mismo grupo con un P/E de 8,6 veces para 2026 y 8,5 veces para 2027, mientras que su deuda neta equivale a 1,3 veces su EBITDA. Además, al momento del informe acumulaba un avance de 54% en el año en moneda local, bastante por encima de Pampa y Central Puerto.

Vista ofrece una exposición mucho más directa al crecimiento de Vaca Muerta, pero precisamente por eso sus riesgos también están más concentrados: el precio internacional del petróleo, el ritmo de expansión de la producción, la ejecución del plan de inversiones y la disponibilidad de infraestructura para evacuar y exportar el crudo.

Una caída fuerte del petróleo puede modificar rápidamente las ganancias proyectadas y, con ellas, el P/E que hoy permite que la compañía aparezca como barata.

Loma Negra: el caso diferente

Loma Negra no aparece en el filtro de valor, sino en el Growth Screen de Bank of America. Allí cambia por completo la lógica de selección.

Este segundo filtro busca compañías de más de u$s1.000 millones de capitalización y al menos cinco años de cotización cuyo P/E de 2026 esté por encima de la mediana del MSCI LatAm, junto con un rendimiento por dividendos esperado inferior al promedio regional. Es decir, busca empresas a las que el mercado asigna múltiplos más elevados, propios de una expectativa de crecimiento, y no acciones simplemente baratas.

Loma Negra aparece con un P/E proyectado para 2026 de 15,9 veces y un rendimiento por dividendos estimado de 2%. Al momento del relevamiento había perdido 22% en el año.

En este caso, el riesgo central es especialmente doméstico. El negocio cementero está estrechamente vinculado con la construcción, la obra privada, la inversión y el nivel de actividad económica. Si la recuperación de la economía y de la construcción resulta más lenta de lo esperado, el crecimiento de los volúmenes necesario para justificar ese múltiplo puede demorarse.

A diferencia de Vista, que cuenta con ingresos vinculados con un producto de precio internacional, Loma tiene una exposición mucho más directa al ciclo interno.

Así, los cuatro nombres no cuentan exactamente la misma historia. Pampa, Central Puerto y Vista aparecen porque BofA encuentra valuaciones bajas acompañadas por niveles de deuda compatibles con su filtro de value; Loma Negra figura por las características que el modelo asocia con compañías de crecimiento. En todos los casos, superar el filtro cuantitativo no equivale a recibir una recomendación de compra.