Economía en dos velocidades: qué dicen los balances de empresas que cotizan en la Bolsa
Los resultados que presentan las compañías que cotizan en la Bolsa porteña muestran en términos generales recuperación de la actividad con diferencias
Los balances de las empresas que cotizan en Bolsa dejaron durante el primer semestre una señal que va mucho más allá de los números de cada compañía: la economía argentina avanza a dos velocidades. Mientras las empresas vinculadas con la energía y algunas actividades industriales muestran capacidad para crecer, mejorar márgenes y aprovechar el mercado externo, otros sectores todavía enfrentan un consumo interno debilitado, presión sobre la rentabilidad y mayores dificultades financieras.
El relevamiento realizado por la consultora Qualy sobre las principales compañías que cotizan en el mercado local permite observar con mayor claridad ese contraste. Los resultados muestran que la recuperación no es homogénea y que detrás de los grandes indicadores macroeconómicos existe una realidad muy diferente según el negocio.
La energía aparece como uno de los grandes motores, mientras que las alimenticias y otras empresas orientadas al mercado interno sienten con mayor fuerza la menor demanda. Los bancos, por su parte, comienzan a reflejar en sus balances el impacto de una mayor morosidad y del deterioro de algunas carteras crediticias.
La particularidad de estos números es que permiten mirar la economía desde el resultado concreto de las empresas: cuánto venden, cuánto ganan, qué ocurre con sus márgenes, cómo evoluciona su deuda y de dónde proviene el crecimiento. Por eso, el balance semestral de las compañías líderes se convierte en una suerte de termómetro para detectar cuáles son los sectores que ya están capturando la recuperación y cuáles todavía esperan que la mejora llegue a sus negocios.
Los balances que muestran recuperación parcial de la economía
El análisis de los datos contables agregados de 66 empresas cotizantes en BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos), que refleja los datos del primer semestre de 2026, muestra una recuperación parcial de la economía argentina. En términos agregados, las ventas crecieron 34% contra igual período del año 2025, con una mejora marcada en la rentabilidad: el resultado operativo sobre ventas pasó de 12% a 24% y el resultado neto de 5% a 16%. En el aspecto financiero, la liquidez corriente se fortaleció (1,12 vs 1,01) y la deuda financiera relativa se redujo (406 días de ventas vs 497).
El panorama agregado "suaviza", necesariamente, una realidad más compleja, donde la heterogeneidad entre sectores y empresas es el rasgo dominante. La recuperación agregada está sostenida por las empresas de los sectores eléctrico y petróleo y gas, pero muestra claros focos de fragilidad en ramas industriales y de servicios.
Según la consultora Qualy, que se especializa en el análisis de balances, se trata de "una muestra representativa, no exhaustiva, ya que los datos surgen de los estados contables de empresas cotizantes en BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos) y no constituyen un relevamiento del conjunto del universo empresario argentino".
Sin embargo, agregan "sirven como indicador de tendencias a nivel de la actividad económica en su conjunto: pese a sus limitaciones, los estados contables de las empresas funcionan como indicadores de tendencias del conjunto de la economía, y las dificultades observadas en compañías líderes suelen anticipar o amplificar problemas en el resto del tejido productivo". Cabe señalar que el agrupamiento sectorial intenta ser lo más fiel al sector donde la empresa se desempeña, aunque en algunos casos, existen empresas que participan en más de un sector o segmento de una cadena de valor. En esos casos se las clasificó según su actividad principal.
Qué sector crece y cuál cae en la economía
Electricidad: crecimiento de acciones de electricidad con apalancamiento controlado. Las ventas del sector aumentaron 55% y el resultado neto sobre ventas pasó de 18% a 21%. La liquidez mejoró (1,08 vs 0,79) y el ciclo comercial se acortó, aunque la deuda financiera creció 53% y la ratio deuda/activo subió a 21%. El segmento de Generación lideró con ventas 79% y rentabilidad neta triplicada, mientras Distribución mostró deterioro operativo y Transporte se consolidó con márgenes elevados y sin deuda significativa.
Petróleo y Gas: expansión con márgenes en alza. Las ventas crecieron 44% y la rentabilidad neta sobre ventas pasó de 4% a 18%. La liquidez y solvencia se fortalecieron (1,10 y 1,74 respectivamente), y la deuda financiera relativa se redujo de 618 a 446 días de ventas, con predominio de largo plazo. El Upstream lideró con rentabilidad neta (18%) y desapalancamiento relativo, Midstream mantuvo márgenes elevados y solvencia robusta, y Downstream mostró estabilidad con baja inversión.
Construcción e Inmobiliaria: mejora de márgenes impulsada por desarrolladoras. Las ventas crecieron apenas 4%, pero el resultado neto sobre ventas se duplicó (11% a 25%). La liquidez y solvencia se mantuvieron estables, y la deuda financiera se redujo levemente. Las desarrolladoras explican gran parte de la mejora, con márgenes netos de 57% sobre ventas.
Insumos Difundidos: caída de ventas y pérdidas atenuadas. Las ventas se contrajeron 24%, pero el resultado operativo mejoró de -22% a -14% y el neto de -27% a -13%. La menor carga financiera alivió pérdidas, aunque la deuda volvió a crecer (431 días de ventas vs 277). La heterogeneidad interna es marcada: algunas empresas reducen pérdidas, otras las profundizan.
Agroindustria: rentabilidad estable con mayor inmovilización de capital. Las ventas crecieron 7% y el resultado neto sobre ventas pasó de 3% a 4%. La liquidez corriente mejoró (1,22 vs 1,19), pero la liquidez ácida cayó (0,69 vs 0,79) por acumulación de inventarios. El período de inventario se extendió, aumentando la necesidad de capital de trabajo.
Alimenticio: recomposición de márgenes pese a menor facturación. Las ventas cayeron 4,5%, pero el resultado neto sobre ventas pasó de -5% a 4%. La liquidez mejoró levemente (1,09 vs 1,01) y la deuda financiera se redujo (245 días de ventas vs 277), con mayor concentración en el largo plazo. El ciclo comercial se alargó marginalmente, reflejando acumulación de stock en un contexto de demanda débil.
Agropecuario: más ventas, márgenes presionados y mayor deuda. Las ventas crecieron 14%, pero el margen bruto cayó de 18% a 15% y el resultado neto sobre ventas bajó a 6%. La liquidez mejoró (1,40 vs 1,20), pero la deuda financiera aumentó en términos absolutos y relativos, con mayor peso del corto plazo (46% vs 42%). El período de inventario se redujo de 101 a 82 días, mejorando la rotación.
En cuanto a la evolución de la rentabilidad y la deuda financiera de corto plazo, la mayoría de los sectores mantienen o mejoran su rentabilidad neta (Resultado Neto/Ventas), y se encuentran con resultados positivos, salvo las Autopistas, cuya rentabilidad en este semestre es negativa cuando en igual período del año anterior fue positiva, e Insumos difundidos, que repite indicadores negativos.
Por otro lado, en lo que hace al Resultado Neto sobre Ventas, en el frente financiero se advierte que para la mayoría de los sectores la deuda financiera de corto plazo supera el 40% del total de la deuda financiera, mostrando la necesidad de generar caja para mantener controlada esas acreencias.