El Gobierno sostuvo el superávit fiscal en agosto y logró un saldo de $635.529 millones
El Sector Público Nacional acumuló un superávit primario de 1,1% del PIB entre enero y agosto y un resultado financiero positivo de 0,2%
El Gobierno busca sostener el resultado fiscal positivo como uno de los pilares de su programa económico. En los primeros ocho meses del año, el Sector Público Nacional (SPN) acumuló un superávit primario de aproximadamente 1,1% del PIB, mientras que el resultado financiero representó cerca del 0,2% del PIB, informó el ministro de Economía, Luis Caputo.
La administración de Javier Milei también proyecta extender ese esquema durante 2027. Según anticipó Caputo, el proyecto de Presupuesto contempla que el SPN vuelva a terminar el ejercicio con superávit financiero y cumpla con sus obligaciones por cuarto año consecutivo.
"Tal como prevé el Proyecto de Presupuesto 2027, el SPN alcanzará el año que viene un superávit financiero cumpliendo con todas sus obligaciones por cuarto ejercicio consecutivo, algo inédito en la historia del país", remarcó el funcionario.
Cuánto dio el resultado fiscal de agosto
El dato correspondiente al último mes informado mostró nuevamente una diferencia positiva entre los ingresos y los gastos del Estado. El superávit primario alcanzó $1.990.322 millones, mientras que, una vez incorporado el pago de intereses, el resultado financiero quedó en $635.529 millones.
Durante agosto, el Estado afrontó $1.354.793 millones en intereses netos de tenencias intra sector público. Aun descontado ese monto, las cuentas nacionales conservaron un saldo financiero positivo.
Además, el resultado financiero de agosto implicó una mejora del 62,8% respecto del mismo mes del año pasado, de acuerdo con lo informado por Caputo.
Qué pasó con el gasto público
La evolución de las erogaciones también formó parte del balance difundido por el ministro. El gasto primario se redujo 0,5% en términos reales frente a agosto de 2025.
La baja general convivió con incrementos reales en algunas partidas específicas. Caputo detalló: "Las transferencias a universidades, las prestaciones del PAMI, la Asignación Universal por Hijo y las pensiones no contributivas registraron incrementos reales de 9,7%, 4,9%, 4,7% y 4,2%, respectivamente".
El funcionario presentó estos resultados como parte de una estrategia fiscal que, según explicó, combinó una reducción del gasto con una disminución de la presión tributaria.
"Desde el inicio de la gestión, el orden fiscal se alcanzó mediante la reducción del gasto público, habiendo llevado adelante en simultáneo una reducción de impuestos acumulada equivalente a alrededor de 3% del PIB", agregó.
La explicación de Caputo y el vínculo con el FMI
El ministro sostuvo que la continuidad del superávit forma parte del esquema macroeconómico que impulsa el Gobierno. La premisa oficial es que el orden de las cuentas públicas contribuya a reducir la inflación y favorezca una mejora del poder adquisitivo.
En ese marco, Caputo destacó también la evolución interanual del resultado fiscal. "En relación con agosto del año pasado, el superávit financiero registró un incremento de 62,8%".
A través de sus redes sociales, el titular del Palacio de Hacienda resumió además el resultado acumulado del año: "En los primeros 8 meses del año, el SPN acumuló un superávit primario de aproximadamente 1,1% del PIB y un superávit financiero de aproximadamente 0,2% del PIB".
Los resultados fiscales se producen mientras la Argentina mantiene vigente su programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La semana próxima está prevista la llegada de una misión del organismo para revisar la marcha del programa en curso.
Salarios y paritarias: qué números mira el Gobierno para 2027
El Presupuesto 2027 proyecta que los salarios aumentarán 25,4% durante el próximo año, frente a una inflación de 18% prevista para diciembre. Con esos números, el Gobierno calcula una recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores.
La pauta oficial también establece una trayectoria descendente para la inflación mensual. El escenario contempla un IPC de alrededor de 1,8% mensual al comienzo de 2027, que bajaría a 1,6% hacia el cierre del primer semestre y terminaría el año en torno de 1,4% mensual. Esa dinámica marca el rango en el que deberían moverse las próximas negociaciones salariales.
El dato sirve para entender qué está ocurriendo actualmente con las paritarias. En agosto, el promedio de los convenios relevados por C-P Consultora registró una suba de 2,9%, mientras que la inflación del mes fue de 1,7%. De esta manera, los salarios convencionados tuvieron una recuperación real de 1,2% mensual.
Sin embargo, el acumulado todavía muestra una diferencia importante. Según el mismo relevamiento, durante los primeros siete meses de 2026 el Índice de Salarios del INDEC quedó 6% por debajo del avance de los precios. Además, el indicador se ubicó 4% por debajo de enero de 2025.
Para septiembre, los convenios ya cerrados anticipan una suba promedio de 1,8%. El esquema salarial también incorpora sumas fijas en algunos sectores para complementar porcentajes que se mantienen alrededor del 2% mensual.
Un ejemplo concreto es Comercio, donde el acuerdo vigente estableció una mejora total de 5,7% entre julio y septiembre, distribuida en tres cuotas de 1,9%, junto con sumas no remunerativas.
El contraste entre esos aumentos y la pauta del Presupuesto será uno de los puntos a seguir durante 2027. El Gobierno proyecta que el salario promedio crezca 25,4%, mientras que la inflación punta a punta sea del 18%. Si ambas variables se cumplen, la diferencia implicaría una mejora del salario real.
Además, el proyecto prevé que el gasto en remuneraciones de la Administración Nacional alcance $22,12 billones, con un aumento nominal del 26,1% respecto de 2026.