El riesgo país superó los 640 puntos y tocó su valor más alto en lo que va del año
El riesgo país superó los 640 puntos básicos y tocó su valor más alto en el año, aunque con el correr de las horas cedió levemente para ubicarse en 636 unidades. Los bonos en dólares se hunden en Wall Street en una racha negativa que ya lleva doce ruedas consecutivas.
La City ve una combinación explosiva. Dudas locales sobre el financiamiento y la acumulación de reservas se mezclan con un contexto internacional hostil de tasas altas y volatilidad global.
El deterioro se explica por tres factores centrales. Primero, las tasas de interés suben en todo el mundo. Segundo, el Banco Central (BCRA) compra menos reservas de lo esperado. Tercero, el ruido político empieza a influir en las decisiones de inversión, encendiendo alertas en los operadores sobre el financiamiento hacia 2027.
En ese marco, el riesgo país llegó a tocar los 642 puntos básicos durante la mañana del lunes, su valor más alto en en casi 10 meses. Luego cedió levemente hasta los 636 puntos.
En ese marco, el S&P Merval cae 2,1% hasta los 2.832.065,960 puntos básicos. Las acciones bancarias lideran las pérdidas.
Dentro de las acciones líderes retroceden: Banco BBVA (-3,9%), Grupo Financiero Galicia (-3,8%) y Grupo Supervielle (-3,4%). En cuanto a los ADRs, las mayores caídas son para BBVA y Banco Macro con el 3,9% y 2,9%, respectivamente.
Por qué el riesgo país no para de subir
Diversos informes de la City coinciden en el diagnóstico. El reciente aumento del riesgo país refleja un deterioro relativo de la percepción sobre Argentina.
El contexto no ayuda. Menor acumulación de reservas, desaceleración de la actividad económica y condiciones financieras internacionales más exigentes se combinan en un cóctel peligroso.
Al mismo tiempo, las colocaciones soberanas hard dollar prácticamente se frenaron, encendiendo señales de alerta de cara a 2027 cuando vencen compromisos importantes de deuda.
Desde Fundación Capital señalan el camino. "El stock de reservas continúa siendo bajo y reforzar las compras diarias de divisas parece primordial. En este marco, impulsar un mayor dinamismo de la actividad y acelerar la acumulación de reservas aparecen como dos condiciones centrales hacia delante", explicaron.
La clave está en las reservas del Banco Central
La semana pasada el Banco Central informó datos alentadores. La cuenta corriente cambiaria arrojó un superávit de u$s806 millones en agosto, el quinto mensual consecutivo.
El número implica una mejora contra el superávit de julio, que había sido de u$s413 millones. Sin embargo, las personas realizaron compras netas de dólares por u$s2.463 millones, frente a los u$s2.916 millones del mes previo.
Los egresos por dividendos y utilidades se ubicaron en u$s469 millones. Este dato muestra la presión constante sobre el balance cambiario.
Pero el problema surge en el último tramo. A pesar de que el agro siguió liquidando a buen ritmo —se estima a razón de u$s150 millones por día—, el BCRA apenas compró u$s29 millones en la última semana.
En lo que va del mes acumula compras netas por u$s232 millones. De mantenerse este ritmo, el mes cerraría con compras netas por solo u$s270 millones.
Desde Cohen Aliados Financieros encienden una luz amarilla. "Si bien no es un número alarmante, es una luz amarilla considerando que la oferta del agro superaría los u$s3.000 millones, por lo que habría una persistente suba de la demanda que podría ponerle más presión al mercado en los próximos meses cuando la oferta del agro tienda a disminuir", señalaron.
La única salvación sería que los precios internacionales sigan subiendo. Pero ese escenario no está garantizado.
El Tesoro enfrenta una licitación clave con vencimientos por $8,1 billones
Este lunes el Tesoro lleva adelante su primera licitación de deuda en pesos del mes. Enfrenta vencimientos por alrededor de $8,1 billones.
El menú de instrumentos refleja la estrategia oficial. Tal como sucedió en las dos licitaciones de agosto, el Tesoro no ofrecerá papeles con vencimiento en el próximo mandato.
La oferta consiste en la Lecap corta S13N6, la Lecer X29E7, dos Bontam (TMF27 y TML27) y 4 dollar linked (D30O6, D30N6, D31M7 y TZV27). El Bonar AO29 queda afuera.
Desde Grupo SBS remarcan que esta decisión busca evitar el riesgo político de 2027. Pero también limita las opciones de financiamiento de largo plazo.
Los dólares muestran comportamientos dispares
El dólar estadounidense se fortalece a nivel global. Subió 2% en el último mes, lo que mete presión extra sobre las cotizaciones locales.
El tipo de cambio mayorista cotiza a $1.525,31, un avance de $0,87 frente al cierre anterior (+0,06%). Es un movimiento moderado pero sostenido.
En las pizarras del Banco Nación, el dólar oficial minorista trepó a $1.550, unos $5 más frente al cierre del viernes (+0,3%). En este caso, es el valor nominal más alto del que se tenga registro.
Los tipos de cambio financieros operan dispares. Por un lado, el dólar MEP aparece en las pantallas del mercado de capitales a $1.549,73, una leve baja de $2,77 (-0,2%).
Por el otro, el contado con liquidación (CCL) sube $23,29 y cotiza a $1.622,29 (+1,5%). Esta divergencia muestra la tensión en el mercado cambiario.
El contexto internacional complica el panorama
Los cálculos de los inversores ahora incorporan una nueva variable. A la mirada puntual sobre la macro y la política hacia 2027, el driver internacional se sumó a la discusión.
Desde la sociedad de bolsa GMA Capital lo explican con claridad. "En tanto y en cuanto las tasas largas de los treasuries (bonos del Tesoro estadounidense) no se estabilicen, para que los bonos argentinos dejen de desvalorizarse, la exigencia sobre el riesgo país será mayor".
En otras palabras, al componente idiosincrático se le pedirá un esfuerzo 'extra' para compensar el ruido offshore. El mercado argentino debe ofrecer más rendimiento para competir con Estados Unidos.
Desde Portfolio Personal de Inversiones (PPI) miran el calendario global. "El Merval comenzó la semana por debajo de los u$s1.800, quedando apenas tres ruedas por delante para intentar mejorar la performance de septiembre".
El análisis continúa. "De todas formas, más allá de los factores locales, el contexto internacional seguirá siendo una referencia importante. Los rendimientos de los Treasuries continúan en niveles elevados y las expectativas de nuevas subas de tasas de la Fed siguen presentes".
Los próximos datos de actividad, inflación y empleo en Estados Unidos serán claves para las expectativas de tasas. Con ellas, para el apetito por riesgo a nivel global.
A todo esto se suma la incertidumbre geopolítica. Cómo evolucione el conflicto en Medio Oriente influirá en los movimientos de los precios del crudo. Y eso, inevitablemente, impactará en los mercados emergentes como Argentina.