La inflación sigue pegándole al plazo fijo y la City anticipa cuándo será más rentable
El INDEC publicó que la inflación de septiembre fue de 1,9 por ciento. Qué ocurre con los depósitos en pesos y el precio del dólar
El nuevo dato oficial de inflación de 1,9% publicado por el INDEC para septiembre es un dato a tener en cuenta por los ahorristas que eligen al plazo fijo tradicional como inversión, debido a que la tasa en pesos ofrecida por todos los bancos líderes se ubicó por debajo de esa cifra el mes pasado.
El dato positivo es que quedó eclipsado ante el gran referente que tienen los argentinos para resguardar sus ingresos, que es el dólar, cuyo precio avanzó apenas 0,7% el mes pasado.
En concreto, el plazo fijo tradicional está pagando en los principales bancos líderes del sistema financiero entre 16% a 22% de tasa nominal anual (TNA), para las colocaciones minoristas realizadas a un período de 30 días, que es el tiempo mínimo requerido de encaje para este instrumento. Por lo tanto, lo máximo a lo que se puede aspirar a obtener en un mes, que es 22% de TNA, representa a una renta mensual de 1,8%. Un porcentaje que termina siendo negativo frente al avance del índice de precios al consumidor (IPC) de septiembre.
Y si se tienen en cuenta a los bancos más chicos del sistema, donde lo más elevado que pagan para las colocaciones es de 23,5% de TNA, ahí empieza a tener otro panorama, ya que se puede generar un máximo de 1,93% mensual.
En resumidas cuentas, en determinados bancos, la renta del plazo fijo tradicional con suerte le empata a la inflación.
Pero el dato que tranquiliza al ahorrista es otro, y tiene que ver con la comparación directa con el instrumento predilecto para el ahorro, que es el dólar.
En este sentido, el precio del billete estadounidense minorista ascendió 0,7% al público en Banco Nación el mes pasado y en el actual octubre cae 0,3%.
Es decir, en los últimos meses pasó a ser más negocio el plazo fijo tradicional que el dólar.
De hecho, la cotización del dólar avanza un acumulado de apenas 3,7% en todo el 2026, mientras que los depósitos en pesos avanzan alrededor de 18% en el mismo período.
Desde octubre el plazo fijo debería dejar una mayor rentabilidad
Las expectativas para el resto del año es que este escenario se mantenga en un rumbo similar, incluso, se espera que la inflación sea inferior en octubre.
De hecho, se considera que en todos los meses de septiembre, estacionalmente, el IPC es más elevado.
"Septiembre presenta una particularidad: históricamente es un mes de presión estacional sobre los precios, especialmente en frutas e indumentaria. Al analizar los 9 años comprendidos entre 2017 y 2025, encontramos que los precios estacionales aumentaron por encima de la inflación núcleo en 7 de los septiembres analizados, con una diferencia promedio de 1,9 puntos porcentuales", dice Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad.
Y según el nuevo Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), para el cual el Banco Central consulta a 44 economistas locales, se confirma la tendencia a la baja ya que se estima que sea 1,7% para octubre y 1,6% en noviembre.
Allí, los bancos que ofrezcan una tasa nominal anual (TNA) mayor a 21%, lograrían ganarle poder de compra a los ahorros frente al avance del resto de los precios, como es el caso de Provincia, entre los más grandes, y también se ubican varias entidades chicas.
Plazo fijo UVA, ¿más conveniente?
La inflación de 1,9% de septiembre puede impactar en un mayor rendimiento para el plazo fijo UVA, que es el instrumento que, precisamente, ajusta por índice CER. El tema es que si en los próximos meses desciende el IPC, allí podría volver a perder atractivo.
De hecho, uno de los grandes problemas que tiene el plazo fijo UVA, y que desalienta a los ahorristas, es que exige inmovilizar el dinero durante un plazo mínimo de entre 180 a 270 días, según el banco en el que se realice. Por lo que es un tiempo demasiado extenso para una inversión en Argentina, y si selecciona la "precancelación", la tasa recibida como "penalidad" se ubica en torno al 10% de TNA si se retiran los fondos luego de un mínimo de 30 días.
Si se analiza la proyección del REM mes por mes, el escenario resulta más interesante que cuando se observa únicamente el acumulado.
En octubre, el dólar y el plazo fijo tradicional partirían prácticamente empatados, con una suba estimada del 2%, mientras que el plazo fijo UVA avanzaría 1,8%.
La diferencia comenzaría a aparecer en noviembre. Según las estimaciones de los analistas relevados por el BCRA, el dólar subiría 2,3%, por encima del 1,9% esperado para el plazo fijo tradicional y del 1,7% del UVA.
En diciembre, la tendencia se repetiría: el tipo de cambio oficial aumentaría otro 2,2%, frente al 1,9% de un plazo fijo tradicional y el 1,7% de un depósito ajustado por UVA.
De esta manera, entre octubre y diciembre el dólar acumularía una ventaja, con una suba proyectada del 6,4%, contra el 6% de un plazo fijo tradicional y el 5,2% de un UVA. Para un ahorrista que ingrese al período con pesos y pueda mantener la inversión durante esos tres meses, el escenario del REM favorece levemente a la cobertura cambiaria.
Precio de dólar en la mira de la City
Respecto al dólar, según el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3), se espera que el precio del billete mayorista se ubique a fin de octubre en $1.526, por lo que, de confirmarse, avanzaría en este mes 0,6%.
En tanto, para fines de noviembre se negocia un valor de $1.553,5, cifra que representaría en todo ese período un incremento de 1,8%, un nivel similar al de la inflación y a la de algunos plazos fijos.
"Consideramos que el tipo de cambio se moverá en línea con la inflación, que se logra ir reduciendo mes a mes. Está alineado con ese movimiento y con la tasa de interés", detalla Fernando Baer, economista de la consultora Quantum de Daniel Marx.
El consenso de los economistas para el precio de dólar mayorista para fin de año, en base al nuevo informe de octubre de FocusEconomics, en el que se relevaron 46 expertos de bancos y consultoras nacionales y del exterior, es de $1.642, cerca de 3 pesos menos que lo esperado para la misma fecha por el relevamiento de septiembre ($1.645,2).
Así, las proyecciones contemplan que el tipo de cambio podría subir cerca de 13% en todo el 2026, bastante por debajo del esperado 32,4% de inflación por los mismos expertos.
De esta manera, está previsto que el índice de precios al consumidor (IPC) avance casi el triple que el billete estadounidense, por lo que el atraso cambiario vuelve a estar presente.
"Con la perspectiva de cómo viene octubre y para los próximos meses, hoy no parece ser una alternativa tan conveniente el plazo fijo tradicional, por lo que me inclino más por una Lecap corta, que rinde un poco más", completa Baer.
En ello coincide Matías Fernández, líder de Research en Aurum Valores, al afirmar que, claramente, el plazo fijo tradicional "hace tiempo perdió relevancia, ya que, de por sí, la alternativa bursátil directa, las Lecaps, tienen una tasa mayor hace tiempo. Por lo que, con el último dato de inflación del 1,9% mensual, estamos hablando de que, en términos reales, la colocación en bancos perdería valor".
En esta línea, Jorge Colina, economista Idesa, sostiene que los plazos fijos rinden por debajo de 22% anual, cuando la inflación del mismo período es 33%. Por esto la gente no demanda pesos y el Gobierno pierde u$s3.000 millones por mes. Además, la tasa de deudores se encuentra por las nubes, la renta de los ahorristas por el piso. Por lo que es una economía desequilibrada, aunque haya equilibrio fiscal".
Claro que para los bancos que están pagando más de 22% de TNA, ahí la ecuación es diferente para los ahorristas, más allá que el comportamiento de la cotización del billete estadounidense influye.
"Nosotros somos uno de los bancos que más paga en el sistema, con 23% de TNA, por lo que estamos creciendo, y los clientes antiguos siguen renovando sus plazos fijos. Igualmente, hoy por hoy, el inversor tiene menos del 40% de sus inversiones en pesos, por lo que no es determinante el índice de precios al consumidor para su decisión de inversión", resume Javier Dicristo, gerente Financiero de Banco Meridian.
Al respecto, suma Nahuel Bernues, CFA, asesor financiero y fundador de la consultora Quaestus, ya que también considera que las tasas de los plazos fijos "vienen rindiendo muy cerca de la inflación o, incluso, algunos por arriba. Por lo que, en este contexto, puede ser una buena forma de obtener rendimientos reales positivos".
En esta ecuación, el plazo fijo tradicional sigue manteniendo cierto atractivo para los ahorristas, debido a que podría llegar a ser ganador, al menos, en octubre y noviembre, aunque los expertos manejan cierta cautela por lo pareja que es la "puja" entre todas estas variables sensibles.