Para el Gobierno, el salto del riesgo país se debe a la "incertidumbre global"
El riesgo país alcanzó los 676 puntos básicos este lunes, un nivel que no se registraba desde hace casi un año. El indicador que mide el JP Morgan trepó 4,3% en la primera rueda de la semana.
El vocero presidencial Adrián Ravier salió a dar explicaciones en su habitual conferencia de prensa. "Nosotros creemos que la suba del riesgo país obedece a la incertidumbre global", sostuvo el funcionario, y descartó que sean factores domésticos los que impulsan el incremento.
Un nivel similar se había visto a fines de octubre del año pasado. En ese momento, el riesgo país cerró también en 676 puntos, según las pantallas de Rava Bursátil.
Ravier destacó que el Ejecutivo está construyendo fortalezas para afrontar escenarios adversos. "El Presidente ha dicho varias veces que, ante la incertidumbre electoral y tantas preguntas que nos hacen, nosotros estamos construyendo solidez macroeconómica para enfrentar ese tipo de situaciones", afirmó.
El vocero mencionó las reservas acumuladas durante los últimos 12 meses, los acuerdos de intercambio de monedas (swaps) con China y Estados Unidos, y las operaciones de futuros, entre otros instrumentos financieros que pueden servir para afrontar la volatilidad.
"Estos instrumentos, de ser necesario, se pueden utilizar. No creemos que sean la causa del impacto del riesgo país", completó Ravier.
El funcionario buscó transmitir un mensaje de tranquilidad. Según su visión, el país cuenta con herramientas suficientes para navegar un contexto internacional complejo.
Qué factores están detrás de la escalada del indicador
Desde que el riesgo país tocó un mínimo en julio, distintos factores contribuyeron a impulsar su tendencia alcista. El contexto internacional juega un rol clave, pero no es el único.
Los datos negativos de la economía, especialmente en materia de actividad, también pesan. A eso se suma la incertidumbre política de cara a las elecciones de 2027, que genera dudas en los inversores.
El mercado mira con atención cada movimiento. La solidez fiscal y la acumulación de reservas son señales positivas, pero los operadores también evalúan los riesgos externos.
En julio, el riesgo país había cerrado en 402 puntos básicos, el mínimo alcanzado durante la gestión de Javier Milei. En ese momento, las calificadoras internacionales mejoraron la nota crediticia de la Argentina, una señal positiva que coincidió con una fuerte acumulación de reservas por parte del Banco Central (BCRA).
Desde entonces, el indicador trepó 273 puntos básicos. El camino fue escalonado: primero por factores externos, luego por dudas sobre la actividad económica.
El mercado observa si el Gobierno podrá sostener la tendencia descendente que logró a mediados del año pasado. Por ahora, el riesgo país volvió a niveles de octubre del año pasado y la pregunta es si seguirá escalando o encontrará un piso.
¿Qué significa el riesgo país?
El riesgo país funciona como una referencia del costo de financiamiento de un Estado en los mercados internacionales. Refleja la prima que los inversores exigen para comprar sus bonos en lugar de optar por títulos considerados más seguros, como los del Tesoro estadounidense.
Cuando el indicador aumenta, el mercado demanda una compensación mayor por el riesgo de mantener deuda de ese país. Cuando baja, esa diferencia se reduce, lo que puede facilitar el acceso al crédito en mejores condiciones.
Sin embargo, el riesgo país no representa una probabilidad directa de default ni mide por sí solo toda la situación económica de una nación. Es un indicador financiero que refleja las expectativas del mercado sobre el riesgo asociado a su deuda soberana.
¿Cómo se calcula el riesgo país?
El indicador más utilizado para medir este riesgo en los mercados emergentes es el EMBI (Emerging Markets Bond Index), elaborado por JP Morgan. En el caso argentino, se toma como referencia la diferencia de rendimiento entre los bonos soberanos locales en dólares y los títulos comparables del Tesoro de Estados Unidos.
La diferencia se expresa en puntos básicos. Cada 100 puntos básicos equivalen a un punto porcentual.
Por ejemplo, un riesgo país de 675 puntos básicos representa una diferencia de rendimiento de aproximadamente 6,75 puntos porcentuales respecto de los bonos de referencia estadounidenses.
Esto no significa que la Argentina pague automáticamente una tasa de interés del 6,75% por toda su deuda. La tasa final depende de las condiciones de cada emisión, su plazo, la moneda, las garantías y otras variables financieras.
El indicador también puede variar por los movimientos de los bonos que integran su cálculo. Si sus precios bajan y sus rendimientos aumentan en relación con los títulos estadounidenses, el riesgo país tiende a subir.
¿Qué factores hacen subir o bajar el riesgo país?
La evolución del indicador depende de distintos factores económicos, financieros y políticos que modifican la percepción de los inversores sobre la capacidad de pago de un Estado.
Entre los principales se encuentran:
- La situación fiscal: el resultado de las cuentas públicas y la capacidad del Gobierno para generar recursos con los que afrontar sus obligaciones.
- Las reservas internacionales: la disponibilidad de divisas para atender pagos de deuda en moneda extranjera y otras necesidades del balance de pagos.
- La inflación y el tipo de cambio: su evolución puede influir sobre la estabilidad macroeconómica y la capacidad de acumular dólares.
- La deuda pública: el monto de los compromisos asumidos, sus vencimientos y las posibilidades de refinanciarlos.
- La estabilidad política y económica: las decisiones de política económica, la previsibilidad de las reglas y las expectativas sobre su continuidad.
- El contexto internacional: las tasas de interés de Estados Unidos, la demanda global de activos emergentes y los cambios en la aversión al riesgo.
Ninguno de estos factores determina por sí solo el resultado. El riesgo país responde a la evaluación conjunta que hacen los inversores y puede cambiar incluso cuando no se modifica de inmediato la capacidad efectiva de pago del Gobierno.