El riesgo país obliga a un cambio en la estrategia oficial con las reservas y el dólar

Ante la creciente tensión financiera, preocupan las dificultades para acceder a dólares frescos que garanticen estabilidad y contención cambiaria
Ministro Luis Caputo y dólares de fondo

Puntos importantes

Checkbox Checked El plan financiero de Caputo enfrenta trabas por el alza del riesgo país.
Checkbox Checked La imposibilidad de emitir bonos obliga a acumular más reservas.
Checkbox Checked Dicha meta presiona el tipo de cambio ante futuras elecciones.

El plan de Luis Caputo para llegar a las elecciones presidenciales de 2027 con una verdadera "bazuca" de dólares acaba de encontrarse con un obstáculo.

El cambio en el contexto financiero global, sumada a una economía que no termina de arrancar y que genera incertidumbre política entre los inversores, obligará al ministro a modificar su plan original para el próximo año.

La escalada del riesgo país, que ayer martes llegó a tocar los 710 puntos básicos al mediodía -antes de retroceder a 672- pone bajo cuestión uno de los pilares del programa financiero diseñado para atravesar el año electoral sin sobresaltos: la posibilidad de refinanciar vencimientos de deuda en dólares mediante nuevas colocaciones de bonos.

Dicho de otra manera: el plan financiero 2026-2027 que el Gobierno presentó hace algunas semanas quedó en entredicho. Y Caputo tendrá modificar el plan y arreglárselas para conseguir los dólares que le faltan.

El escenario luce muy distinto del que se proyectaba apenas tres meses atrás.

En la primera semana de julio, el riesgo país había retrocedido a 408 puntos y en el Palacio de Hacienda se especulaba con una caída adicional, hasta la zona de los 300 puntos básicos.

Esa expectativa se disolvió. La tendencia se dio vuelta, los bonos argentinos perdieron terreno y la posibilidad de regresar al mercado internacional de crédito, que nunca llegó a concretarse, volvió a alejarse.

El problema para Caputo es que los dólares que esperaba conseguir mediante financiamiento en el mercado ahora deberá buscarlos por otra vía. Y la alternativa más directa es acelerar todavía más la compra de reservas del Banco Central.

Dólar estable a pesar del mayor riesgo

La cuestión es que esa solución también tiene sus costos. En un mercado cambiario que deberá enfrentar la dolarización propia de una elección presidencial, una mayor demanda oficial de divisas puede terminar agregando presión sobre el tipo de cambio.

Por ahora, ese efecto no aparece. El dólar mayorista cerró ayer en $1.525, prácticamente sin cambios. Pero los economistas advierten que la tranquilidad cambiaria actual no elimina las dificultades que podrían acumularse durante los próximos meses.

Los dólares que Caputo ya no puede dar por seguros

El programa financiero para 2026 y 2027 que el equipo económico presentó meses atrás contemplaba distintas fuentes de recursos para atender los compromisos de deuda. Entre ellas, la posibilidad de volver a colocar títulos públicos en dólares, sobre todo en el mercado local.

Con el riesgo país cerca de los 700 puntos, esa alternativa quedó suspendida y sin fecha de regreso.

El economista Fernando Marull calcula que, si el riesgo país no retrocede, podrían faltar unos u$s5.000 millones de financiamiento previsto para 2027. No considera que eso implique un riesgo inminente de incumplimiento, pero sí obliga a encontrar mecanismos alternativos, como operaciones de financiamiento con bancos.

El economista también introduce un componente político decisivo: buena parte de la suba del riesgo país responde al cambio en las expectativas sobre las elecciones presidenciales.

Según su estimación, de los aproximadamente 300 puntos que llegó a aumentar el indicador, unos 100 pueden atribuirse al contexto internacional y otros 200 a factores domésticos.

En julio, explica, los precios de los bonos reflejaban una expectativa extraordinariamente favorable para la reelección de Javier Milei. La falta de reacción de la actividad económica y el deterioro de las expectativas políticas terminaron modificando esa percepción.

El Banco Central, obligado a comprar más reservas

Sebastián Menescaldi, director de Eco Go, identifica una consecuencia directa de este nuevo escenario.

Sin acceso al mercado de capitales para refinanciar la deuda, el Gobierno deberá recurrir en mayor medida a los dólares que consiga acumular el Banco Central a través de las compras en el mercado.

Por eso, sostiene el economista en declaraciones a iProfesional, "la autoridad monetaria necesita continuar comprando divisas e incluso incrementar el ritmo de adquisiciones para compensar la falta de financiamiento externo".

La dificultad es que esa mayor acumulación de reservas implicará una demanda adicional de dólares.

Se configura así una situación delicada: el Gobierno necesita comprar más divisas para fortalecer su posición financiera, pero esas compras pueden competir con la demanda privada, especialmente cuando se acerquen las elecciones.

Menescaldi aclara que los efectos sobre el tipo de cambio no necesariamente serán inmediatos. Sin embargo, advierte que la persistencia de un riesgo país elevado puede terminar complicando el equilibrio del mercado cambiario.

A esa dificultad se suma otra: las empresas argentinas que venían colocando obligaciones negociables en el exterior también tendrán condiciones adversas para conseguir financiamiento. Y si esas operaciones se reducen, habrá menos dólares disponibles en la plaza local.

La oferta de dólares todavía juega a favor

El economista Martín Polo, también en declaraciones a iProfesional, coincide en que el aumento del riesgo país puede limitar el ingreso de capitales y frenar emisiones de deuda corporativa.

Sin embargo, introduce un matiz relevante: esa dificultad no necesariamente debe traducirse en una suba inmediata del dólar.

Su argumento es que la Argentina todavía cuenta con un importante flujo de divisas comerciales. El desempeño de las exportaciones, las condiciones de los precios internacionales y unas importaciones contenidas por la debilidad de la actividad económica contribuyen a sostener la oferta de dólares.

También existe una reserva potencial de divisas en el sector agropecuario.

Según datos de GEIT Agropecuario, el campo tiene mercadería por liquidar por un valor estimado de u$s15.140 millones. De ese total:

  • u$s9.490 millones corresponden a soja
  • u$s4.600 millones a maíz
  • u$s1.050 millones a girasol

El dato muestra que todavía existe una oferta potencial relevante, capaz de amortiguar parte de las eventuales presiones en el mercado cambiario.

El interrogante es si alcanzará para satisfacer simultáneamente las necesidades del Banco Central, la demanda privada y los compromisos financieros del año electoral.

Por ahora, el dólar permanece tranquilo. Pero el mercado de bonos ya está enviando una advertencia: la estrategia de blindarse con reservas sigue vigente, pero con el financiamiento cerrado, conseguir esos dólares puede resultar bastante más difícil de lo que el Gobierno imaginaba.

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