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iProfesional | Finanzas

El riesgo país llega a 714 puntos y los bonos argentinos vuelven a caer

La escalada de temor en los mercados impactó las valuaciones, con bonos desplomándose y la mirada puesta en la sostenibilidad financiera

23/10/2026
Actualizado 13:30hs

El riesgo país argentino trepó este viernes a 714 puntos básicos, su nivel más alto de 2026, en una jornada marcada por nuevas caídas de los bonos soberanos en dólares. Los inversores mantienen sus dudas sobre la evolución de la economía, el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y la capacidad del Gobierno para afrontar los vencimientos de deuda del próximo año.

Los bonos Globales, emitidos bajo legislación de Nueva York, registran bajas de hasta el 1,1%, mientras que los Bonares, regidos por la legislación argentina, operan con variaciones dispares. En el último mes, los títulos Globales acumulan pérdidas de hasta el 6,6%.

La escalada del indicador elaborado por J.P. Morgan contrasta con el escenario de mediados de julio, cuando el riesgo país había descendido por debajo de los 400 puntos básicos. Desde entonces, el deterioro de los activos argentinos combinó factores internacionales adversos con una mayor incertidumbre sobre las perspectivas económicas y financieras locales.

En el mercado cambiario, el dólar minorista se mantiene en torno a los $1.550, mientras que el MEP cotiza cerca de los $1.557 y el contado con liquidación ronda los $1.650. Las acciones argentinas, en tanto, muestran subas en el mercado local, mientras que los ADRs en Wall Street presentan resultados dispares.

Por qué sube el riesgo país

La suba responde a factores externos e internos. En el plano internacional, el aumento de las tasas de interés de Estados Unidos, el encarecimiento del petróleo y las tensiones geopolíticas reducen el atractivo de los activos de mercados emergentes.

El barril de Brent superó los u$s116 ante la falta de resolución del conflicto en Medio Oriente. Al mismo tiempo, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años, cercano al 5%, ofrece una alternativa de inversión con menor riesgo relativo y obliga a países como Argentina a ofrecer mayores retornos para captar capital.

Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, explicó a iProfesional que ese contexto internacional se combina con la incorporación del calendario electoral de 2027 a las decisiones de inversión.

En el frente local, las preocupaciones se concentran en la evolución de la actividad económica y el poder adquisitivo. El miércoles, el INDEC informó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) creció apenas un 0,1% mensual desestacionalizado en agosto, luego de caer un 2,8% en julio. La secuencia dejó a la economía cerca de una recesión técnica.

A esas señales se suman las dudas sobre el financiamiento de los vencimientos de deuda de 2027, que rondan los u$s24.000 millones. Con el acceso al mercado internacional de crédito limitado por el nivel del riesgo país, el Gobierno necesita avanzar con alternativas de refinanciación y financiamiento.

El Gobierno sostiene que los bonos están sobrecastigados

El equipo económico de Luis Caputo considera que los inversores están asignando un riesgo excesivo a la deuda argentina y sostiene que los fundamentos económicos no justifican el nivel actual del indicador.

Federico Furiase, secretario de Finanzas, expuso esa posición durante una presentación ante empresarios del sector asegurador. "Esta vez sí es diferente; este nivel de riesgo país es exagerado", afirmó.

El funcionario reconoció que existe una divergencia entre la evolución de los bonos en dólares, la relativa estabilidad cambiaria y las tasas de interés en pesos. Sin embargo, sostuvo que el problema está en la valuación de la deuda y no en los indicadores que el Gobierno considera representativos de la situación económica.

También atribuyó parte de la suba a las condiciones internacionales y al mayor castigo que recibió Argentina respecto de otros países con calificaciones crediticias similares.

En relación con los precios de las materias primas, Furiase afirmó que su aumento puede favorecer la capacidad de pago del país. "Más dólares para Argentina implica mayor capacidad de repago de nuestra deuda en dólares", señaló.

El funcionario también reconoció que los bonos con vencimiento en 2028 reflejan una probabilidad de default cercana al 25%, según sus cálculos. A su entender, esa percepción está sobredimensionada por la incertidumbre política posterior a las elecciones de 2027.

"Para nosotros, más temprano que tarde el mercado va a descontar que Javier gana caminando el año que viene y eso se va a reflejar en los precios de los bonos", sostuvo, en referencia a las expectativas oficiales sobre una eventual reelección de Javier Milei.

Qué nivel puede alcanzar el riesgo país

Las estimaciones de los analistas sobre la evolución del indicador varían según el escenario internacional y las expectativas económicas y políticas.

Matías Fernández, líder de Research en Aurum Valores, consideró que el riesgo país podría mantenerse entre los 700 y los 750 puntos básicos mientras no haya cambios relevantes en las condiciones externas o en las perspectivas locales.

Federico Machado, economista de Economía Open, estimó que podría avanzar hasta los 800 puntos, nivel en el que, según su análisis, podría aparecer una mayor demanda de bonos.

Castro también ubicó entre 700 y 750 puntos una zona compatible con el escenario actual. Para alcanzar valores superiores, como los 800 puntos, consideró que debería producirse un deterioro adicional de las tasas internacionales, un aumento de la incertidumbre política o un cambio significativo en las expectativas sobre el programa económico.

Otros especialistas advirtieron sobre la posibilidad de una escalada mayor si se profundizan las tensiones:

  • Fernando Baer, economista jefe de la consultora Quantum, recordó que el indicador llegó a los 1.200 puntos durante la incertidumbre política de septiembre del año pasado
  • Federico Zerba, economista jefe de Economía Sectorial del Instituto de Economía Sectorial (IES), señaló que un nivel cercano a los 900 puntos podría funcionar como referencia para evaluar un agravamiento del riesgo político
  • Darío Rossignolo, economista y profesor de Finanzas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, identificó entre los factores de presión las dudas sobre la renovación de los vencimientos de deuda de 2027, la sostenibilidad del superávit financiero y el ritmo de acumulación de reservas

Cómo impacta en los bonos, las acciones y el dólar

El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y el de los títulos del Tesoro estadounidense utilizados como referencia. Su aumento indica que los inversores exigen una mayor compensación para asumir el riesgo de prestar dinero al país.

Cuando el indicador sube, los bonos existentes suelen perder valor y se encarece la emisión de nueva deuda. También puede aumentar el costo de financiamiento de las empresas y la volatilidad de las acciones locales.

Castro explicó que los títulos de mayor duración son más sensibles a estos movimientos, porque sus pagos están más alejados en el tiempo. Entre ellos mencionó los Globales con vencimiento en 2035, 2038, 2041 y 2046, que pueden registrar caídas más pronunciadas cuando aumentan las tasas exigidas por el mercado. En caso de una reducción del riesgo país, también tienen mayor potencial de recuperación.

En el mercado cambiario, una mayor incertidumbre puede impulsar la demanda de cobertura y ampliar las diferencias entre las cotizaciones financieras. Zerba señaló que esa dinámica ya se refleja en la brecha entre el dólar MEP, cercano a los $1.557, y el contado con liquidación, en torno a los $1.650.

De todos modos, el aumento del riesgo país no implica por sí solo una crisis cambiaria inmediata. Su impacto depende también de la evolución de las reservas, los flujos comerciales, las tasas de interés y las expectativas de los inversores.

Cómo financiará el Gobierno los vencimientos de 2027

La dificultad para reducir el riesgo país condiciona la estrategia del Ministerio de Economía para afrontar los compromisos de deuda del próximo año. La expectativa oficial era llevar el indicador hacia los 300 puntos básicos después de que bajara a cerca de 400 en julio, pero la reciente escalada alejó ese objetivo.

Furiase aseguró que el programa financiero en dólares para 2027 está cubierto y que no depende de recuperar el acceso al mercado internacional.

El esquema contempla refinanciar unos u$s5.000 millones correspondientes a vencimientos de capital de los Bonares mediante colocaciones en el mercado local. Si esa alternativa no prosperara, el Gobierno podría recurrir a una parte del swap de monedas con China.

El funcionario también mencionó instrumentos que, según sus estimaciones, superan los u$s125.000 millones. Ese cálculo incluye swaps, operaciones de futuros, flujos comerciales proyectados, reservas acumuladas y fuentes potenciales de financiamiento. Por lo tanto, no equivale a una disponibilidad inmediata de dólares líquidos.

La estrategia oficial apunta a cubrir los compromisos de 2027 sin depender de nuevas emisiones internacionales y evitar sobresaltos cambiarios o financieros. Sin embargo, la evolución del riesgo país seguirá condicionada por la capacidad del Gobierno para refinanciar sus obligaciones y reducir la incertidumbre de los inversores sobre el escenario económico y político.