Seguinos en las redes
iProfesional | Finanzas

Se acumulan factores de presión y la City palpita un verano más caliente para el dólar

La devaluación del real, la incertidumbre electoral y la demanda estacional de divisas suman presión sobre el dólar. Qué anticipan los economistas

01/11/2026
Actualizado 17:00hs

Si bien el precio del dólar se mantiene relativamente calmo, al Gobierno se le empiezan a acumular diferentes obstáculos que podrían impactar en el tipo de cambio en los próximos meses. Para la City, pueden llegar a generar efecto los datos pesimistas de la marcha de la actividad económica, una inflación mayorista que es más alta a lo esperado, la menor liquidación de divisas por la época de cosecha baja, unriesgo país elevado y la tensión política que va en crecimiento por la cercanía a las elecciones presidenciales. 

A ello se le agrega el factor externo, donde el real de Brasil se ha devaluado 9% desde que las elecciones presidenciales en el vecino país en las que Lula da Silva fue reelecto, por lo que el peso argentino se ha apreciado y genera presión devaluatoria extra para poder competir comercialmente.

A ello se le agrega que a fin de diciembre y en los primeros meses de cada año, hay mayor demanda estacional de dólares por los efectos del cobro del aguinaldo y la necesidad de divisas para vacaciones en el exterior. Por ende, esto genera una presión al alza para el tipo de cambio.

Por lo pronto, en el mercado a futuro ya se está negociando que el precio del dólar puede empezar a moverse al mismo ritmo que la inflación, en torno al 2% mensual para el próximo verano, por encima del nivel en el que cerró en octubre (1,7%).

Incluso, la cotización del billete estadounidense ya alcanzó los $1.560 para la venta al público, su nivel nominal más alto en términos históricos. Una referencia similar a lo que valen los billetes en el MEP y el blue.

Aunque un hecho que está ocurriendo en el mercado que genera cierta inquietud es que el contado con liquidación (CCL), que es el tipo de cambio que se utiliza para "sacar" los dólares del país, está cotizando unos 100 pesos más, un 6% por encima, que el resto de las referencias mencionadas, ya que vale $1.657. 

"Hay una mayor presión al tipo de cambio que ya se está viendo con una brecha más amplia entre el contado con liquidación y el MEP. Y ya en enero o febrero, ahí ya entramos en otra dinámica donde van a aparecer las primeras encuestas electorales", acota Federico Zerba, economista del IES.

Para José Dapena, economista y director del Departamento de Finanzas de UCEMA, la tendencia del precio del dólar "es más a la suba que a la baja, por un incremento del tipo real de cambio a partir de una combinación entre situación internacional y cuestiones locales, ya que reacciona positivamente a la incertidumbre, y es lo que se está viendo con el contado con liquidación más alto. Ese es el dato a monitorear".

Además, el precio actual de mercado cercano a los $1.530 para la plaza mayorista, se aleja bastante de la banda de flotación cambiaria, establecida por el Banco Central para no intervenir en el mercado, que se actualiza de manera mensual en base a la inflación registrada dos meses atrás (t-2), y hoy tiene un límite máximo de casi $1.950. Es decir, unos 400 pesos (27% más) por encima del valor de la City.

Precio de dólar para el verano 2027

En resumen, en la City advierten el fenómeno estacional de mayor demanda de dólares en verano, y que a ello se le puede sumar una dolarización por la incertidumbre electoral y económica.

"En los últimos años, enero siempre ha sido un mes algo más picante. Hay demanda por ahorro, cobro de aguinaldos, gratificaciones, viajes al exterior, entre otras cuestiones. Además de todo eso, es un año electoral y siempre hay mayor propensión a dolarizar tenencias, por lo que no me sorprendería que el tipo de cambio suba en ese mes. De hecho, el año que viene va a estar muy impactado por el tema electoral y el dólar no va a escapar a ese tema", advierte Gustavo Quintana, analista de PR Cambios a iProfesional.

Por su parte, Francisco Díaz Mayer, analista de ABC Mercado de Cambios, agrega que "si seguimos con este superávit comercial, el precio del mayorista no debería irse mucho más arriba, pero el billete minorista sí podría avanzar más porque en verano la demanda se acelera por vacaciones y post aguinaldo".

Según los mercados de opciones y futuros de A3 (ex Matba-Rofex), desde ahora y hasta marzo el precio del dólar se pacta con una suba del 10%, con un promedio del 2% mensual, y un precio de $1.687 para el cierre del primer trimestre del 2027.

Por qué puede acelerarse el precio del dólar, según economistas

Más allá de las cuestiones estacionales de mayor demanda de divisas, en verano puede aumentar el ritmo de avance del precio del dólar a 2% mensual debido a un incremento en las compras de ahorristas por el temor electoral y la incertidumbre respecto a la marcha de la economía. También está preocupando la fuerte devaluación en Brasil, con un real a 5,4 por dólar, su valor máximo de 2026, que lleva un incremento de 9% desde el 23 de octubre, luego de la definición presidencial y triunfo en segunda vuelta de Lula da Silva. Hecho que genera una presión devaluatoria para el resto de las monedas emergentes, como el peso argentino.

Los últimos datos de inflación mayorista más elevada, ya que saltó a 3,2% mensual en septiembre, y los de actividad del EMAE, que marcan una caída de la economía, dejan preocupaciones latentes que pueden trasladarse a una mayor dolarización.

"La actividad se encamina hacia una recesión: el EMAE apenas rebotó 0,1% en agosto después de la caída de 2,8% de julio, y septiembre tendría que crecer 8,5% mensual para que el tercer trimestre no cierre en baja. Por lo que vemos probable que la dinámica de los últimos meses continúe en los próximos: abundancia relativa de dólares, en base a la historia argentina, y una actividad económica sin un rumbo claro, aunque con alguna recuperación leve en el cuarto trimestre", detallan en la consultora LCG.

Asimismo, el Banco Central se encuentra comprando reservas a diario, pero la sensación del mercado es que no se acumulan de manera contundente, ya que hace varios meses las reservas brutas se ubican en torno a los u$s50.000 millones y se deben seguir pagando compromisos de deuda internacionales en los próximos meses.

"Veo tensiones, y respecto al dólar, sí, puede haber una aceleración de la depreciación del tipo de cambio porque comienza a ser percibido ahora como barato, con una techo de la banda que está casi 30% arriba del nivel actual del spot y porque el escenario político exige mayor demanda por cobertura", resume Fernando Baer, economista jefe de Consultora Quantum.

En la misma línea, Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, también considera que el factor electoral "puede generar una demanda creciente de cobertura a medida que avance 2027. Los futuros ya muestran una pendiente más pronunciada para el segundo semestre y llegan a proyectar valores cercanos a $1.900 en la previa de las elecciones".

Además, acota que durante enero y febrero también juegan "otros factores", debido a que en esos meses "suele haber menor oferta estacional del complejo agroexportador y pueden aumentar los gastos en dólares vinculados al turismo, aunque una actividad interna más débil también reduce importaciones y, por esa vía, puede moderar la demanda de divisas".

Y acota: "Para mí, la variable central va a ser el equilibrio entre la demanda de cobertura electoral y la capacidad del Banco Central de seguir acumulando reservas".

Actualmente, las reservas brutas superan los u$s50.000 millones, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA proyecta para 2026 un superávit comercial superior a u$s25.000 millones. 

"Si estas variables se mantienen, pueden actuar como amortiguador. En cambio, si hacia 2027 aumenta la dolarización de carteras y se debilita la oferta de divisas, el tipo de cambio podría empezar a moverse por encima del sendero gradual que hoy descuenta el mercado", advierte Castro.

Para Andrés Salinas, economista, docente e investigador de la Universidad La Matanza (Buenos Aires), "la presión alcista para el precio del dólar va a estar durante todo el año, obviamente, va a aumentar a medida que se acerquen las elecciones, pero el BCRA tiene herramientas (poder de fuego) para hacer frente a un posible aumento de demanda".

Dicho esto, Salinas menciona tres factores que pueden afectar la cotización del dólar:

1. Candidaturas presidenciales 

Al respecto, argumenta: "Tanto la incertidumbre sobre las fórmulas como las confirmaciones, pueden llegar a hacer que los diferentes agentes adelanten decisiones en base a especulaciones. Es algo que ya vivimos en muchas de las elecciones pasadas".

2. Actividad económica 

Si la economía comienza a recuperarse, "las empresas precisan más insumos, maquinarias y también bienes del exterior, lo que puede llegar a presionar un poco en el tipo de cambio, sobre todo si las exportaciones no crecen al mismo ritmo. Pero si la actividad sigue débil ese canal pierde fuerza, y una actividad en caída significa menos ingresos para la gente y eso complica aún más la situación, y por ende, la votación", reflexiona Salinas a iProfesional.

3. Oferta de dólares 

En este punto, este economista considera que tanto las reservas del Banco Central como las liquidaciones de divisas del agro son "claves" para sostener la demanda. 

"Hace unos días, el Gobierno presentó el programa financiero del 2027, donde muestra que no será necesario financiamiento externo para hacer frente a las obligaciones de deuda. Esto es una forma de quitar presión a la demanda e intentar anclar expectativas por ese canal", concluye Salinas. 

Para Matías Fernández, líder de Research en Aurum Valores, "si bien hay una presión compradora, como muestran los datos del balance cambiario, las ofertas de divisas de otros sectores, incluso del sector público, van generando una estabilización en los precios y no vemos grandes cambios de acá a fin de año. Aunque a principios de año, en febrero y marzo, con los pagos de los gastos de tarjeta en el exterior y recomposición de ahorros en dólares, puede subir algo más su cotización".

En tanto, Zerba coincide que ya entrado el verano, en enero o febrero, ahí "puede empezar a moverse más" el precio del dólar, no solo por cuestiones estacionales sino también por la presión dolarizadora por el año electoral.