La City estima a cuánto puede llegar el riesgo país y a qué inversiones castigará más

El indicador económico que mide la probabilidad que un estado incumpla con sus obligaciones llegó a los 709. A cuánto puede llegar y cómo afecta
La City estima a cuánto puede llegar el riesgo país y a qué inversiones castigará más

Puntos importantes

Checkbox Checked El riesgo país alcanzó 709 puntos, su máximo anual, impulsado por tasas globales al alza e incertidumbre política y económica local.
Checkbox Checked Este ascenso encarece el financiamiento y afecta bonos. Analistas prevén que se estabilice entre 700 y 800 puntos básicos.
Checkbox Checked Implica un cierre al acceso a deuda externa y genera presión sobre los activos nacionales y el valor del dólar.

El riesgo país sigue escalando, se ubicó en los 709 puntos básicos, un nivel que ya es el más alto de todo el año y que dejó atrás el optimismo que se había generado a mitad de julio pasado, cuando bajó a menos de 400 pb y el mercado pensaba en un escenario más favorable. Por cuestiones externas e internas, el clima de inversiones se complicó y los analistas detallan hasta qué nivel puede seguir escalando este indicador. En esta línea, consideran que no se espera un salto sorpresivo, y cuentan cómo afecta a bonos y al precio de dólar.

Como referencia, uno de los últimos puntos más elevados que llegó a tocar fue en octubre del año pasado, en plena previa electoral de medio término, cuando escaló hasta los casi 1.300 puntos básicos.

En este caso, el ascenso del riesgo país se sustenta en la suba de las tasas mundiales de referencia y por el incremento de la incertidumbre política y económica local, tras los negativos datos de actividad difundidos el miércoles en el EMAE.

"El componente internacional hoy es muy importante. Con el bono del Tesoro (Treasury) estadounidense a diez años en torno al 5%, los inversores ya pueden obtener un rendimiento elevado, en un activo considerado prácticamente libre de riesgo. Eso obliga a Argentina a ofrecer tasas mucho mayores para atraer capital. A esto se suma que el mercado doméstico comienza a incorporar el calendario electoral de 2027", resume Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, a iProfesional.

En sí, el riesgo país es un indicador económico que mide la probabilidad que un Estado incumpla con sus obligaciones financieras (default), y la cifra reflejada es la distancia que se ubica por encima de la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. 

Por lo que este índice influye directamente en el valor de los activos locales, ya que una baja en su nivel suele impulsar el precio de las acciones y bonos nacionales. Y, viceversa, en caso de un incremento.

Asimismo, una suba del riesgo país implica que el costo de financiamiento en el exterior de empresas y gobiernos sea más alto. Esto se debe a la nueva suba de las tasas de interés de referencia por los ruidos internacionales, que se trasladan a los bonos del Tesoro estadounidense. Algo que genera la salida de capitales de los mercados emergentes.

De hecho, este jueves los mercados bursátiles internacionales llegaron a caer hasta casi 3%, como fue el caso del Nadaq100.

En tanto, el precio del dólar tocó su valor nominal histórico más alto en Argentina, al llegar a los $1.550 para la venta en la plaza minorista, un incremento de unos 5 pesos respecto a la rueda previa, por lo que en todo octubre asciende 0,6%.

En esta línea, Adelmo Gabbi, el presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), detalló que "se está exagerando" con el nivel actual del riesgo país, ya que antes del 2024 "se llegó a tener más de 2.000 puntos básicos y se vivía a diario sin problemas".

Igualmente, dejó una señal de preocupación al afirmar que "si fuese empresario, me preocuparía este escenario para invertir".

Qué nivel de riesgo país se puede alcanzar

Respecto a qué esperan los analistas del mercado para las próximas semanas, por lo pronto, consideran que el riesgo país no tiene motivos para alejarse mucho más de los niveles actuales, y las estimaciones son que puede llegar a "lateralizar" entre 700 a 800 puntos básicos. Incluso, en algunos casos más pesimistas, se considera que puede llegar a los 1.200 puntos, que es el nivel al que llegó en la incertumbre electoral del año pasado.

"Un nivel de 700 a 750 nos parece razonable que alcance porque no hubo grandes noticias, sino que registra movimientos de mercado y de aversión de riesgo, volatilidad internacional y tasas. Por eso, mientras no haya cambios en esos temas, no habrá una disrupción al alza, ni una recomposición clara", asegura Matías Fernández, líder de Research en Aurum Valores.

Para Federico Machado, economista de Economía Open, "veo que el riesgo país puede subir hasta los 800 puntos, ahí ya encontrará fuerza compradora para los bonos".

En ello coincide Castro: "No creo que exista un techo técnico preciso para el riesgo país, pero en el corto plazo veo la zona de 700/750 puntos como un nivel que podría alcanzarse, o sostenerse, si continúa el contexto actual. En tanto, para pensar en niveles claramente superiores, como los 800 puntos, creo que debería aparecer un deterioro adicional, ya sea por nuevas subas de las tasas internacionales, mayor incertidumbre política o un cambio significativo en las expectativas sobre el programa económico".

Por su parte, Fernando Baer, economista jefe de la Consultora Quantum, opina: "Veo tensiones. Si sirve de referencia datos del pasado, y ante un escenario de incertidumbre política, en septiembre del año pasado el riesgo país llegó a los 1.200, por ejemplo".

Desde la reflexión de Federico Zerba, economista y jefe de Economía Sectorial del Instituto de Economía Sectorial (IES), "un valor de referencia como para observar, son, más o menos, los 900 puntos, que nos indican una situación de más de riesgo político, como ocurrió en las elecciones legislativas del año pasado, cuando el riesgo político superó los 1.200 puntos". 

Como resumen, Dario Rossignolo, economista y profesor de Finanzas Públicas en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, indica: "Las causas del aumento del riesgo país son variadas. Las dudas sobre el financiamiento para 2027, que tienen que ver con la renovación de los vencimientos de la deuda y la sostenibilidad del superávit financiero. A ello se suman el ritmo de acumulación de reservas y pagos, dada la ralentización del mismo recientemente". 

Además, se menciona al contexto internacional, que hace prever un comportamiento creciente, o por lo menos constante, de las tasas en Estados Unidos, que encarece el crédito para los países emergentes más riesgosos, como Argentina.

Y termina con "otros factores geopolíticos, que generan un salto en los precios internacionales del petróleo lo que incrementó la aversión global al riesgo".

Consecuencias en los bonos, acciones y dólar

Para los analistas, el mayor ascenso del riesgo país está comenzando a impactar en las distintas referencias del mercado.

En resumidas cuentas, según considera Castro, se sostiene que el ruido electoral "ya se está reflejando en el mercado debido a que, por ejemplo, hoy existe una diferencia muy marcada entre bonos que vencen antes y después de las elecciones. Una señal de que el riesgo político ya está empezando a tener precio".

Por eso, considera que la principal consecuencia de un riesgo país sostenidamente por encima de 700 puntos, sería que Argentina tendría, prácticamente, cerrado el acceso al mercado internacional de deuda a tasas razonables". 

También, Castro considera que un riesgo país más elevado "presionaría a los precios de los bonos soberanos y podría trasladarse a las acciones argentinas y al costo de financiamiento de las empresas. No necesariamente implica un problema de solvencia inmediato, pero sí encarece mucho la posibilidad de refinanciar deuda y aumenta la volatilidad de todos los activos locales".

En concreto, ante una suba del riesgo país, afirma que los bonos más vulnerables son los de mayor duración, porque sus flujos están más alejados en el tiempo y su precio es más sensible a un aumento de la tasa requerida.

"Por eso, los globales a los años 2035 (GD35), 2038 (GD38), 2041 (GD41) y 2046 (GD46) suelen caer más que los nominados al 2029 (GD29) o 2030 (GD30). La contracara es que, si el riesgo país comprime, también son los que tienen mayor potencial de recuperación", concluye Castro.

Para Zerba, "lógicamente, va a presionar al tipo de cambio, de hecho, ya se está viendo una brecha más amplia entre el contado con liquidación respecto al MEP, sobre todo, escaló el precio del dólar para sacar divisas afuera. Y después también impacta sobre la actividad, incertidumbre porque la gente empieza a adelantar decisiones si ve que todo se vuelve más tubulento".

En cifras, el dólar MEP se encuentra en $1.557, muy cercano al valor del tipo de cambio oficial minorista, pero el contado con liquidación ya se ubica en torno a los $1.650, unos 100 pesos (6%) más.

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