Los bancos esperan más demanda de crédito de las familias pese a la mora elevada
Los bancos esperan un aumento de la demanda de crédito de las familias entre octubre y diciembre de 2026, con mayor interés por los préstamos hipotecarios, las tarjetas de crédito y otras líneas de consumo. La previsión surge de la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) del BCRA y aparece en un contexto de elevada morosidad, que se mantuvo por encima del 12% en el financiamiento bancario a los hogares durante agosto.
El relevamiento , realizado entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, refleja un cambio respecto del tercer trimestre, cuando las entidades no detectaron variaciones significativas en la demanda de préstamos de los hogares.
Qué créditos podrían tener más demanda antes de fin de año
Las entidades financieras prevén un incremento de las solicitudes de préstamos hipotecarios, tarjetas de crédito y otros créditos al consumo durante el cuarto trimestre. Los préstamos prendarios, en cambio, mantendrían una demanda estable, sin cambios de magnitud frente al período anterior.
La previsión marca una diferencia frente a lo ocurrido entre julio y septiembre. Durante ese período, los bancos percibieron una demanda estable en todas las líneas de financiamiento a las familias.
No obstante, la evolución del crédito también dependerá de las condiciones que tengan las entidades para aprobar las solicitudes, como también de la capacidad de pago de los hogares.
La mora de las familias sigue bajo presión
El panorama del crédito convive con dificultades de pago. Según el Informe sobre Bancos del BCRA, la morosidad de los préstamos a las familias se ubicó en el 12,81% en agosto, por debajo del 12,9% registrado en julio. La baja fue leve y el indicador continuó en un nivel elevado.
La situación es más delicada entre los proveedores no financieros de crédito, como las empresas que otorgan financiamiento fuera del sistema bancario tradicional. De acuerdo con datos de la consultora 1816, en base a la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la mora de ese segmento llegó al 33,9% en agosto, tras 21 meses consecutivos de aumentos.
Esas entidades representan cerca del 17% del financiamiento total a los hogares cuando se consideran en conjunto los préstamos bancarios y los no bancarios.
Qué condiciones pondrán los bancos para otorgar préstamos
Durante el tercer trimestre, los estándares de aprobación de los créditos a las familias en la mayoría de las entidades financieras se mantuvieron sin cambios significativos en casi todas las líneas.
La excepción fueron los hipotecarios, cuyos requisitos se flexibilizaron de manera significativa, con un índice de difusión del 22%. Se trata de un indicador que resume el balance entre las respuestas de las entidades que flexibilizaron los criterios y las que los endurecieron.
Con respecto a las condiciones de los préstamos ya aprobados, los bancos informaron una tendencia a flexibilizar los diferenciales sobre el costo de fondeo en casi todas las líneas para hogares.
Las comisiones asociadas a las tarjetas, por el contrario, registraron una restricción moderada. En los hipotecarios, las entidades flexibilizaron moderadamente los montos máximos, pero restringieron los plazos de devolución en una magnitud similar.
Para el último trimestre del año, los bancos prevén mantener sin cambios significativos los estándares de aprobación de las distintas líneas destinadas a las familias. De esta forma, un eventual aumento de la demanda no estaría siendo incentivado por una campaña de flexibilización generalizada de acceso.
Las empresas muestran una dinámica distinta
El panorama del crédito empresarial contrasta con las expectativas para los hogares. Durante el tercer trimestre, los bancos percibieron una caída significativa de la demanda de financiamiento de las compañías, con un índice de difusión de -35,1%.
El indicador también fue de -35,1% para las pymes y de -19% para las grandes empresas. Para el cierre del año, las entidades esperan una recuperación leve de la demanda empresarial, con un índice de difusión de 7,2%.
La mejora se concentraría en las grandes compañías, para las que se proyecta un indicador de 12,2%, mientras que para las pymes se anticipa estabilidad. En paralelo, los bancos prevén mantener los estándares generales de aprobación, aunque esperan una restricción moderada para las pequeñas y medianas empresas.