El consejo que Warren Buffett da desde hace 20 años y que demostró tener buenos resultado
Warren Buffett viene recomendando la misma estrategia desde hace décadas. Los inversores comunes, según el magnate, deben comprar un fondo indexado de bajo costo ligado al S&P 500 y conservarlo a largo plazo. Nada más que eso.
La propuesta suena paradójica. Buffett construyó una de las mayores fortunas del planeta seleccionando acciones individuales. Sin embargo, para el resto de los mortales, propone lo opuesto: diversificación automática y cero intentos de ser más astutos que el mercado.
El consejo volvió a ganar relevancia en octubre, cuando el S&P 500 marcó un nuevo máximo histórico. La fórmula se mantuvo vigente pese a las sucesivas modas de la plaza financiera: criptomonedas, meme stocks, fondos de cobertura sofisticados. La estrategia simple, aburrida y paciente sigue funcionando.
"Ese consejo, aunque parezca aburrido, sigue dando frutos", indicó el medio especializado The Street. El S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico a principios de octubre, y la recomendación habitual de Warren Buffett continúa siendo rentable para los inversores pacientes.
Lo más destacable, según el medio, es cuántas personas han seguido sus consejos al pie de la letra. Y los resultados les dieron la razón.
Qué es exactamente lo que Buffett recomienda comprar
Un fondo indexado es un producto financiero que replica automáticamente la composición del S&P 500. Cuando ese índice sube, el fondo sube. Cuando cae, el fondo cae. No hay gestores intentando anticipar movimientos ni seleccionar "las mejores" acciones.
La estrategia se basa en tres pilares: invertir de forma diversificada en las 500 grandes compañías del índice, evitar intentos de anticipar los movimientos del mercado, y reducir las comisiones al mínimo posible.
El resultado depende de la paciencia, la reinversión de dividendos y la permanencia durante ciclos de expansión y crisis. No hay atajos ni timing perfecto.
Buffett expresó la recomendación en distintos momentos y ante públicos diferentes. En su carta de 2016 a los accionistas de Berkshire Hathaway escribió: "Mi recomendación habitual ha sido un fondo indexado del S&P 500 de bajo costo".
Pero la evidencia más reveladora apareció en su carta de 2013. Ahí detalló las instrucciones para el administrador fiduciario que deberá gestionar el dinero destinado a su esposa tras su muerte.
La fórmula: 90% del efectivo debía colocarse en un fondo indexado del S&P 500 de muy bajo costo. El 10% restante, en bonos gubernamentales de corto plazo. Buffett sugirió utilizar un fondo de Vanguard para esa asignación.
La decisión mostró que, incluso con la posibilidad de contratar a gestores profesionales de cualquier parte del mundo, eligió una cartera basada principalmente en un índice para su propia familia. Si es suficientemente bueno para los Buffett, argumentan muchos inversores, debería serlo para cualquiera.
Por qué insiste en que nadie puede anticipar al mercado
Durante la reunión anual de Berkshire Hathaway de 2020, Buffett volvió a la carga. "En mi opinión, para la mayoría de la gente, lo mejor es invertir en el fondo indexado S&P 500", sostuvo ante miles de accionistas.
También advirtió que nadie puede saber qué hará el mercado al día siguiente, la semana siguiente o el año siguiente. Por eso, el momento de entrada no debería definir la decisión de invertir.
En una entrevista concedida a CNBC en 2017, Buffett señaló que la clave era comprar de manera constante acciones de todas las grandes empresas del S&P 500, según The Motley Fool. Su recomendación alcanzaba tanto los períodos de bonanza como las caídas.
Las recesiones debían ser oportunidades para comprar más barato, no una razón para vender presa del pánico. El timing perfecto, insistió, es un mito. La constancia en el tiempo, en cambio, es matemática pura.
La postura no quedó limitada a sus discursos. En 2007, Buffett puso la plata donde estaba su boca.
La apuesta de un millón de dólares que demostró su punto
Buffett apostó u$s1 M con la firma estadounidense de gestión Protégé Partners a que un fondo indexado del S&P 500 superaría a una selección de fondos de cobertura durante 10 años. Los fondos de cobertura son vehículos sofisticados, gestionados por profesionales de élite, con estrategias complejas.
El desafío terminó a su favor de forma contundente. El fondo de Vanguard elegido para la apuesta obtuvo una rentabilidad anual de 7,1%. El promedio de los fondos de cobertura alcanzó apenas 2,2%, informó CNBC.
La diferencia fue demoledora. En 10 años, un inversor que siguió el fondo indexado multiplicó su capital de manera significativa. Los que apostaron a los gestores "expertos" quedaron muy atrás.
Los costos fueron uno de los factores que Buffett destacó para explicar esa diferencia. "Los costos son cruciales en las inversiones", afirmó. Los fondos indexados distribuyen el dinero entre numerosas empresas y pueden mantener gastos reducidos frente a vehículos de inversión con una administración más activa.
Por qué las comisiones bajas son tan importantes como parece
Una diferencia aparentemente pequeña en las comisiones puede acumularse durante décadas por el efecto del interés compuesto, advirtió Buffett. Esa carga adquiere mayor relevancia en inversiones sostenidas durante períodos prolongados.
Cada peso que se va en comisiones es un peso que no genera nuevas ganancias. Y esas ganancias no generadas tampoco generan sus propias ganancias futuras. El efecto cascada se multiplica año tras año.
Un fondo indexado cobra comisiones anuales de 0,03% a 0,10%. Un fondo activo típico cobra entre 1% y 2%. La diferencia parece mínima, pero no lo es.
En 30 años, esa brecha puede representar la diferencia entre duplicar o triplicar el capital final. El interés compuesto funciona a favor o en contra, dependiendo de dónde se aplique.
Los datos le dan la razón. En 2025, el 79% de los fondos activos de gran capitalización quedó por debajo del S&P 500. Ese desempeño se vincula con la defensa de los índices de bajo costo que Jack Bogle, fundador de Vanguard, había promovido décadas atrás.
Qué pasó con los fondos que siguen este consejo
La adopción masiva de esta estrategia se reflejó en el tamaño alcanzado por el ETF Vanguard S&P 500. Un ETF (fondo cotizado en bolsa) es un producto que se negocia como una acción pero busca replicar el comportamiento del índice.
El 3 de junio, este fondo superó u$s1 billón en activos y se convirtió en el primer ETF en alcanzar esa cifra histórica. Con ese volumen, el producto de Vanguard superó al SPDR S&P 500 ETF Trust, de State Street, como el ETF más grande del mundo, según Reuters.
Su fondo de inversión matriz había sido el primer fondo indexado ofrecido a inversores minoristas. La democratización de la estrategia de Buffett, en versión práctica y accesible.
El ETF forma parte del mismo fondo de Vanguard que Buffett recomendó para el administrador de su patrimonio familiar. En la última década, cuadruplicó la inversión inicial de quienes mantuvieron sus posiciones sin tocarlas.
La fórmula simple, aburrida y paciente sigue demostrando su vigencia. Warren Buffett lleva décadas diciéndolo. Los números, una y otra vez, le dan la razón.