El riesgo país supera los 800 puntos y caen bonos y acciones argentinas en Wall Street
El riesgo país, los bonos y las acciones argentinas siguen bajo presión en medio de la incertidumbre por las elecciones de medio término en Estados Unidos. La posibilidad de cambios en el equilibrio político de ese país abre interrogantes sobre la continuidad del respaldo del Tesoro estadounidense, un factor que los inversores consideran relevante para las perspectivas financieras locales.
El escenario podría repercutir directamente en las expectativas sobre 2027. Una eventual pérdida de influencia de Scott Bessent elevaría la preocupación de los inversores y profundizaría la debilidad de los activos argentinos. Por el contrario, si los demócratas no alcanzan el resultado que anticipaban las expectativas previas y no consiguen el control de ambas cámaras, podría producirse una recuperación después de varias semanas adversas.
Bonos argentinos caen hasta 0,80% y el riesgo país se mantiene sobre los 800 puntos
La incertidumbre se refleja en las cotizaciones de la deuda soberana. Los bonos argentinos que operan en Nueva York vuelven a retroceder y muestran pérdidas de hasta 0,80%, una magnitud similar a la del lunes. Los títulos con vencimientos más lejanos son los que reciben el mayor castigo, con especial impacto sobre el bono que vence en 2041.
En ese contexto, el riesgo país se ubica en 804 puntos básicos este martes. El indicador había superado los 800 puntos durante la jornada anterior y permanece en ese nivel elevado.
El Tesoro necesita dólares mientras el BCRA evita comprar
La presión también alcanza al mercado cambiario. En el Banco Nación, el dólar sube $5 y se vende a $1.570. En el segmento mayorista, en tanto, avanza 0,20% y llega a $1.549.
El movimiento se suma a las subas del 0,75% registradas tanto el lunes como el viernes. En las últimas seis ruedas, el Banco Central intervino sin compras en cuatro oportunidades.
Portfolio Personal Inversiones (PPI) vinculó la ausencia del BCRA con las necesidades de financiamiento en moneda extranjera del Tesoro. La consultora consideró que, ante la presión cambiaria y los compromisos próximos, el Gobierno necesita disponer de dólares y podría dejar espacio para que el Tesoro los compre directamente.
PPI aclaró que, hasta el momento, no había trascendido información que confirmara esa posibilidad. También recordó que la semana pasada el Tesoro había vendido u$s46 millones, en un contexto en el que debe reunir los fondos para afrontar un vencimiento con el Fondo Monetario Internacional.
El compromiso está previsto para este jueves e incluye el pago trimestral de cargos e intereses al organismo por u$s877 millones.
Acciones argentinas: Pampa, Supervielle y Loma Negra, entre las más afectadas
La tendencia negativa también se observa entre las compañías argentinas que cotizan en Wall Street. Sus acciones pierden hasta 2,9%, con Pampa, Supervielle y Loma Negra entre las empresas que registran los mayores retrocesos.
En la Bolsa porteña, el índice Merval acompaña el movimiento: cae 0,9% en pesos y 1,2% medido en dólares.
Reservas: la presión que enfrentan el BCRA y Luis Caputo
Más allá de los movimientos diarios del dólar, uno de los principales desafíos del equipo económico pasa por fortalecer las reservas internacionales. La necesidad de reunir divisas adquiere mayor relevancia ante los compromisos financieros que deberá afrontar la Argentina durante los próximos años y las dificultades para conseguir financiamiento externo a tasas razonables.
Según un análisis publicado por iProfesional, el Banco Central necesita sumar alrededor de u$s3.000 millones de reservas netas antes de que termine diciembre para alcanzar la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional. Con 35 ruedas operativas por delante al comenzar noviembre, el objetivo implicaba incorporar unos u$s86 millones diarios en promedio.
La exigencia representa un desafío adicional porque las compras de divisas no se traducen necesariamente en un aumento equivalente de las reservas netas. Los pagos de deuda y otros movimientos de moneda extranjera pueden absorber parte de los dólares que ingresan al balance del organismo. Por eso, el resultado depende tanto de la capacidad de comprar como de los compromisos que debe atender el sector público.
A ese escenario se suma la demanda de los ahorristas. Los datos relevados muestran que las compras de dólares del sector privado rondaron los u$s2.500 millones durante octubre, un volumen similar al de agosto y septiembre. La persistencia de ese comportamiento plantea una competencia por las divisas disponibles en el mercado cambiario: mientras el BCRA necesita acumular reservas, los particulares mantienen una demanda sostenida de moneda extranjera.
El problema no se limita al cumplimiento de las metas con el organismo internacional. La acumulación de reservas también funciona como una señal para los acreedores privados, que observan la disponibilidad de dólares como una condición central para evaluar la capacidad de pago del país.
En un contexto de acceso restringido al crédito externo, el Gobierno necesita demostrar que puede generar los recursos necesarios para afrontar sus obligaciones sin depender exclusivamente de nuevas fuentes de financiamiento.
En ese marco, un riesgo país elevado agrega dificultades. Cuanto mayor es la tasa que el mercado exige para financiar a la Argentina, más costoso resulta volver a emitir deuda en el exterior. Esa limitación obliga a depender en mayor medida de las divisas comerciales, las inversiones y las compras del Banco Central.
La combinación de reservas exigidas por el FMI, demanda privada de dólares y vencimientos futuros configura así otro de los factores que condicionan las expectativas de los inversores. No se trata solamente de la reacción de los mercados ante un resultado electoral en Estados Unidos, sino también de la capacidad del Gobierno argentino para sostener su programa financiero durante 2027.