Escándalo financiero en un banco sacude Paraguay y hay alerta por posible corralito

La intervención de Ueno Bank afecta a millones de clientes y hay preocupación por depósitos de ahorristas y fondos jubilatorios por u$s380 millones
Escándalo financiero en un banco sacude Paraguay y hay alerta por posible corralito

Ueno Bank, uno de los principales bancos digitales de Paraguay, fue intervenido esta semana por el Banco Central del país tras detectar un colapso en sus indicadores financieros. La entidad tiene 2,9 millones de clientes que quedaron sin poder acceder a sus ahorros durante al menos 15 días. Los fondos comprometidos alcanzan los u$s380 millones.

La crisis estalló cuando el organismo regulador descubrió que el índice de solvencia del banco había caído a 5,56%. El mínimo regulatorio exigido es del 12%. Ese derrumbe patrimonial desencadenó un procedimiento de resolución bancaria que mantiene congeladas las operaciones de la entidad.

El escándalo tiene múltiples aristas. Hay ocho directivos detenidos, fondos públicos por hasta u$s850 millones comprometidos y una investigación penal en curso por presunta lesión de confianza. Además, el caso provocó la renuncia del presidente del Banco Central y puso en el centro de la polémica al presidente Santiago Peña.

Peña había sido accionista de Ueno Holding hasta 2025. Esa relación comercial previa generó cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés. Sectores de la oposición ya impulsan un juicio político contra el mandatario y el vicepresidente Pedro Alliana.

Por qué intervino el Banco Central a Ueno Bank

El Banco Central del Paraguay (BCP) dispuso la intervención después de una serie de inspecciones que revelaron irregularidades graves. Las auditorías detectaron deficiencias en la evaluación de riesgos crediticios y operaciones con empresas vinculadas a los accionistas del banco.

Los problemas patrimoniales surgieron de ajustes contables obligatorios por más de 1,6 billones de guaraníes que deterioraron significativamente la situación financiera de la entidad.

A eso se sumó otro problema crítico: Ueno Bank no pudo reponer un encaje legal de u$s70 millones. El encaje es un depósito obligatorio que los bancos deben mantener en el Banco Central como garantía de liquidez.

La velocidad del deterioro sorprendió al mercado. Apenas días antes de la intervención, el banco había anunciado un plan de capitalización por u$s100 millones para fortalecer su posición. Sin embargo, la situación ya era irreversible.

Las inconsistencias detectadas incluían información financiera utilizada para aprobar préstamos a empresas relacionadas con los propietarios del banco. Esas operaciones habrían violado normas de vinculación que limitan el crédito a partes relacionadas.

¿Corralito?: qué pasa con los ahorros de 2,9 millones de clientes

La pregunta que preocupa a millones de paraguayos es qué ocurrirá con su dinero. Ueno Bank tenía depósitos por aproximadamente u$s2.836 millones a septiembre pasado. Su participación en el sistema financiero paraguayo era relevante.

Paraguay cuenta con un Fondo de Garantía de Depósitos que funciona como red de protección. El sistema cubre hasta 228,3 millones de guaraníes por depositante y por entidad financiera. Ese monto equivale a aproximadamente u$s38.000.

Según las estimaciones oficiales, alrededor del 97% de los depositantes tendría sus ahorros totalmente cubiertos. Eso representa unos 2,8 millones de personas que recuperarían la totalidad de su dinero a través del mecanismo de garantía.

El 3% restante enfrenta un panorama más complejo. Se trata de unos 87.000 ahorristas cuyos depósitos superan el límite garantizado. Para ellos, la recuperación total dependerá de los activos disponibles una vez concluido el proceso de resolución.

Esto no significa necesariamente que perderán su dinero por encima del monto asegurado, sino que su recuperación dependerá de las medidas que adopten las autoridades y de los recursos que puedan liquidarse del banco.

El presidente Peña anunció que impulsará junto con el Congreso una ley para acelerar la utilización del Fondo de Garantía. El objetivo es permitir que los depositantes recuperen sus ahorros lo antes posible.

Los fondos públicos comprometidos y el riesgo para jubilados

La crisis de Ueno Bank tiene un agravante: la entidad administraba una importante cantidad de recursos del Estado paraguayo. El caso más delicado involucra al Instituto de Previsión Social (IPS).

El IPS tenía depositados unos u$s380 millones en Ueno Bank. Ese dinero está vinculado con aproximadamente 32.000 jubilados. La exposición del organismo que administra fondos de seguridad social amplificó la dimensión política de la crisis.

Pero los fondos públicos comprometidos no terminan ahí. Según distintas estimaciones difundidas durante la intervención, el total de recursos estatales administrados por el banco alcanzaría entre u$s800 millones y u$s850 millones.

Ante este escenario, el gobierno paraguayo buscó llevar tranquilidad al sistema. Peña señaló que se trata de un problema específico de Ueno Bank y no de una crisis generalizada del sector bancario. Las autoridades destacaron que el resto de las entidades financieras mantienen índices de solvencia adecuados.

Ocho directivos detenidos y embargos millonarios

En paralelo con la intervención bancaria, la Fiscalía paraguaya abrió una investigación penal. La denuncia fue presentada por el propio Banco Central y apunta a presunta lesión de confianza y otros delitos financieros.

Como parte de las primeras medidas, ocho directivos y ejecutivos vinculados con Ueno Bank fueron detenidos. La lista incluye a Federico Miguel Vázquez Villasanti, fundador y vicepresidente primero de la entidad. Vázquez es el principal referente del Grupo Vázquez, conglomerado propietario del banco.

También fue arrestado Juan Manuel Gustale Cardoni, presidente del banco. Gustale tiene un perfil llamativo: había trabajado en el propio Banco Central, donde se desempeñó como director jurídico de la Superintendencia de Bancos.

Los demás detenidos son Diana Leticia Mongelós González (vicepresidenta segunda), Julio Daniel Rey Fernández, Mariana Torres Rubiani, Alejandro Gómez Abente, Diego Fernando Duarte Schussmuller y Miguel Ángel Almada Frutos.

Varios de los involucrados habían ocupado anteriormente cargos en organismos reguladores y entidades financieras públicas, según informó el diario paraguayo ABC Color.

La Justicia dispuso además embargos preventivos por u$s70 millones y 1,62 billones de guaraníes. Las medidas recaen sobre bienes de directivos y sociedades accionistas de Ueno Bank, entre ellas U Paraguay, U Holdings y Grupo Vázquez.

El objetivo de los embargos es evitar que los activos sean vendidos o transferidos durante el proceso de resolución y preservar recursos que eventualmente puedan destinarse a cubrir las obligaciones con los depositantes.

Los vínculos políticos que convirtieron la crisis en escándalo

Más allá de sus consecuencias financieras, el caso adquirió una fuerte dimensión política. La razón: los vínculos que mantuvieron distintas autoridades del gobierno paraguayo con el grupo propietario del banco.

Santiago Peña fue accionista de Ueno Holding hasta 2025. Recién este año se desvinculó de la sociedad. Esa relación comercial previa quedó bajo cuestionamiento después de que se conocieran las irregularidades detectadas por el Banco Central.

El hecho de que fondos públicos por cientos de millones de dólares estuvieran depositados en un banco con el cual el presidente tuvo vínculos comerciales generó señalamientos de conflicto de interés. La oposición parlamentaria ya comenzó a promover un juicio político contra Peña y el vicepresidente Alliana.

La crisis también provocó la salida de Carlos Carvallo, quien presidía el Banco Central desde 2023. Carvallo había ocupado anteriormente la presidencia de Financiera Ueno, entidad del mismo grupo empresario.

Carvallo presentó su renuncia el martes, a pedido del propio Peña. La salida se dio en medio de los cuestionamientos por la actuación del organismo regulador y los controles ejercidos sobre la entidad financiera. En su reemplazo, Liana Caballero quedó al frente del Banco Central de manera interina.

Los antecedentes comerciales y profesionales de las principales autoridades involucradas intensificaron las preguntas sobre la supervisión del banco. Ueno había experimentado un fuerte crecimiento durante los últimos años, convirtiéndose en una de las principales entidades digitales del país.

La situación amenaza con empañar la reputación de Paraguay como destino para inversiones. En los últimos años, el país ganó relevancia por sus bajos impuestos, su estabilidad macroeconómica y las condiciones favorables para hacer negocios. La crisis de Ueno Bank puso bajo la lupa la solidez del sistema financiero y la efectividad de los controles regulatorios.

Temas relacionados