Alquileres de verano: cómo evitar estafas y qué garantías ofrecen Airbnb y Booking
Puntos importantes
La cuenta regresiva para las vacaciones de verano ya empezó y miles de argentinos están buscando departamentos, casas, cabañas y complejos turísticos para pasar enero y febrero. Pero mientras crece la demanda de alojamientos, también se multiplican las oportunidades para los estafadores, que aprovechan la urgencia por conseguir una buena ubicación y un precio conveniente para engañar a los turistas.
El riesgo no se limita a los alquileres publicados en redes sociales ya que también hay maniobras que utilizan nombres, fotografías y hasta identidades de inmobiliarias reales, además de mensajes que imitan las comunicaciones de plataformas conocidas. En algunos casos, el turista cree que está pagando una reserva legítima y descubre el engaño cuando llega al destino.
Ante este escenario conviene recordar que hay que comprobar antes de reservar, cómo detectar un aviso fraudulento y qué protección ofrecen Booking y Airbnb si algo sale mal.
Marcelo Lacedonia, defensor del Pueblo de General Pueyrredon, advirtió sobre el crecimiento de estos episodios en Mar del Plata al afirmar que "cada año, cuando se aproxima la temporada, se incrementa la cantidad de turistas que se acercan a nuestra sede o se comunican a través de las plataformas oficiales, en virtud de las estafas que sufren a la hora de alquilar un inmueble para vacacionar en Mar del Plata".
Cuáles son las 5 estafas más frecuentes con los alquileres de verano
La pregunta, entonces, es cómo evitar que una operación que parece conveniente termine convirtiéndose en una pérdida de dinero y en un problema para las vacaciones. Para ello es conveniente tener en cuenta cuales son las cinco estafas más frecuentes en los alquileres de verano.
1. La propiedad existe, pero el supuesto dueño no es el propietario: fotografías de casas y departamentos publicados legítimamente, copian sus características y vuelven a ofrecerlos con otro número de teléfono. El inmueble es real, pero quien recibe la seña no tiene ninguna autorización para alquilarlo.
2. El alojamiento directamente no existe: Se publican departamentos frente al mar, casas con pileta o cabañas en complejos turísticos que no tienen correspondencia con ninguna propiedad real. Las imágenes pueden ser tomadas de otros avisos, páginas de turismo o bancos de fotografías.
3. Inmobiliarias y propietarios falsos: Los delincuentes crean perfiles en Instagram y Facebook con nombres y logotipos de inmobiliarias verdaderas. También pueden utilizar fotografías de oficinas, matrículas y datos comerciales de profesionales reales para transmitir confianza.
4. El descuento por pagar anticipadamente: El supuesto propietario asegura que puede mejorar el precio si se realiza una transferencia inmediata, generalmente con el argumento de que así se ahorran las comisiones de las plataformas. Una vez recibido el dinero, desaparece o deja de responder.
5. La suplantación de identidad de Booking y Airbnb.
El turista recibe un correo electrónico o mensaje de WhatsApp que parece provenir de la plataforma o del alojamiento. Le informan que existe un problema con el pago y le solicitan completar nuevamente la operación mediante un enlace. La página puede imitar perfectamente la original, pero su objetivo es quedarse con los datos de la tarjeta o conseguir una transferencia.
El Consejo Profesional de Ciencias Informáticas de la Provincia de Buenos Aires (CPCIBA) advirtió reiteradamente que estas maniobras utilizan cada vez más perfiles apócrifos, aplicaciones falsas y enlaces fraudulentos. También señaló que el teléfono celular se convirtió en uno de los principales puntos de ataque.
Booking y Airbnb: ¿son más seguros?
Una de las decisiones que debe tomar quien organiza sus vacaciones es si conviene contratar directamente con un propietario, recurrir a una inmobiliaria o utilizar plataformas como Booking.com y Airbnb.
La principal ventaja de estas empresas es que ofrecen un entorno de contratación con registros de las reservas, sistemas de reputación, canales de comunicación y mecanismos de asistencia. Sin embargo, eso no significa que cualquier publicación sea infalible ni que el usuario tenga garantizada la devolución del dinero ante cualquier inconveniente. En tal sentido, lo que hay que tener en cuenta que hay diferencias importantes entre ambas.
Airbnb: AirCover y la obligación de mantener la operación dentro de la plataforma
Airbnb cuenta con un programa denominado AirCover para huéspedes, incluido sin costo adicional en las reservas realizadas a través de su plataforma. Esta protección permite acceder a asistencia las 24 horas, los siete días de la semana, para gestionar problemas relacionados con las reservas, reembolsos e indemnizaciones y también contempla situaciones graves que no pueden resolverse directamente con el anfitrión.
Un punto fundamental es que Airbnb prohíbe que los anfitriones pidan al usuario retirar la reserva de la plataforma o comunicarse por WhatsApp u otros canales externos antes de concretarla.
La propia compañía advierte: "Si decides pagar tu reservación fuera de Airbnb, perderás la protección de AirCover". Esto es particularmente importante cuando el propietario ofrece un descuento por transferencia directa. Airbnb también establece que los cargos obligatorios deben aparecer discriminados en el precio publicado.
Los servicios opcionales deben gestionarse mediante los mecanismos de pago de la plataforma. Por otra parte, AirCover no debe confundirse con un seguro integral de viaje: no reemplaza una cobertura médica, de equipaje o de cancelación de vuelos.
Booking: cómo funcionan los pagos y las alertas de seguridad
Booking tiene un funcionamiento algo diferente porque reúne hoteles, departamentos, casas particulares, apart-hoteles y otros establecimientos. En algunos casos, el cobro lo gestiona la plataforma y en otros el propio alojamiento, de acuerdo con las condiciones informadas al reservar. Por eso, es fundamental revisar la política de pago que figura en la confirmación. Si el establecimiento tiene previsto cobrar una seña o el importe total en una fecha determinada, esa condición debe estar informada.
La compañía advierte especialmente sobre los intentos de phishing, es decir, mensajes fraudulentos que imitan comunicaciones oficiales para obtener información personal y financiera. Entre las recomendaciones de seguridad de Booking figuran:
- No compartir los datos de la tarjeta de crédito por correo electrónico, teléfono, SMS o WhatsApp.
- No realizar transferencias que no coincidan con la política de pago de la reserva.
- No ingresar a enlaces sospechosos enviados por supuestos representantes de la plataforma.
- Utilizar el sistema de mensajería de Booking para comunicarse con el alojamiento.
- Activar la autenticación de dos factores para proteger la cuenta.
Booking también alerta sobre mensajes que exigen un pago urgente para evitar la cancelación de una reserva. Si el usuario recibe un pedido de transferencia a una cuenta bancaria dentro de las siguientes 24 horas, debe verificarlo directamente con Atención al Cliente. Otro recurso importante son las reseñas. Booking indica que los comentarios publicados por los huéspedes corresponden a personas que finalizaron su estadía, lo que permite contar con referencias sobre experiencias reales.
Bajo estas condiciones la pregunta clave es ¿cuál conviene más? Para alquilar una casa o departamento por temporada, Airbnb ofrece una protección específica mediante AirCover. Booking, por su parte, tiene una oferta amplia y permite comparar alojamientos con diferentes condiciones de pago y cancelación. En ambos casos, la mejor decisión es reservar desde la aplicación o el sitio oficial, conservar los comprobantes y no aceptar propuestas de pago externo para conseguir descuentos.
Más allá de la plataforma elegida, hay una serie de comprobaciones que conviene realizar antes de entregar dinero, entre las que se destacan las siguientes:
Comprobar la dirección. Pedir la ubicación exacta y buscarla en Google Maps y Street View. Así se puede verificar si existe el inmueble y si las imágenes exteriores coinciden con las publicadas.
Buscar las fotografías. Utilizar Google Lens para comprobar si las imágenes aparecen en otros avisos con diferentes teléfonos, propietarios o localidades. Es una manera sencilla de detectar publicaciones copiadas.
Identificar al propietario. Solicitar documentación que permita comprobar la titularidad o la autorización para alquilar. Si interviene una inmobiliaria, verificar sus datos y la matrícula del corredor en el colegio profesional correspondiente.
Solicitar una videollamada. Pedir que el interlocutor muestre los ambientes, la entrada, la vista desde las ventanas y otros detalles de la propiedad. No es una garantía absoluta, pero permite sumar una comprobación.
Revisar los antecedentes. Buscar opiniones independientes, antigüedad de las redes sociales y referencias de otros huéspedes. Una cuenta recién creada, sin actividad anterior, merece especial atención.
Marcelo Lacedonia también hizo hincapié en la importancia de contratar con profesionales habilitados. En tal sentido, recomendó recurrir a "profesionales matriculados, que tienen un colegio profesional que los regula".
La seña: cuánto pagar y qué precauciones tomar
Una vez verificada la propiedad, llega uno de los momentos más delicados: entregar dinero para asegurar la reserva. La primera recomendación es no transferir la totalidad del alquiler antes de ingresar al alojamiento. Hay que acordar por escrito cuánto representa la seña, cuándo se paga el saldo y bajo qué condiciones puede cancelarse la operación. Si se contrata directamente con un propietario, conviene que la cuenta bancaria esté a su nombre o al de la persona o empresa que figura como responsable del contrato.
Si el dinero se solicita a nombre de un tercero sin explicación documentada, es mejor detener la operación y también hay que solicitar un recibo o comprobante que identifique al receptor, el inmueble, las fechas reservadas y el importe entregado.
El CPCIBA advierte que las transferencias inmediatas y las billeteras virtuales facilitan las operaciones, pero que la recuperación del dinero después de una estafa puede resultar muy compleja. Por eso recomienda desconfiar cuando el único medio de pago es una transferencia directa a una cuenta personal sin respaldo contractual.
Qué tiene que decir el contrato de alquiler temporario
Aunque se trate de una estadía de pocos días, es importante contar con un documento que respalde la operación. Como mínimo, debe identificar al propietario o responsable, la dirección de la vivienda, las fechas de ingreso y salida, la cantidad de huéspedes, el precio total y la forma de pago. También deben quedar establecidos los servicios incluidos, como electricidad, gas, agua, internet, ropa blanca, limpieza y pileta; las condiciones de cancelación y devolución de la reserva; y la existencia de un depósito de garantía, si corresponde.
Es conveniente pedir un inventario de muebles y electrodomésticos, además de conservar una copia del anuncio original y las fotografías que mostraban las características del alojamiento y tener muy en claro que precios demasiado baratos y apuro para reservar son dos señales de alerta
Una casa para ocho personas, con pileta, parrilla, aire acondicionado y vista al mar, ofrecida por un precio muy inferior al promedio de la zona puede parecer una oportunidad extraordinaria, pero también puede ser el anzuelo de una estafa, ya que los delincuentes suelen utilizar precios atractivos para conseguir que el interesado transfiera rápidamente. La otra señal es la urgencia: "hay otro interesado", "es la última semana disponible" o "si no señás ahora perdés la reserva".
Qué hacer si se descubre una estafa
Si el dinero ya fue transferido y aparecen indicios de fraude, hay que actuar rápidamente. En tal caso, el primer paso es comunicarse con el banco o la billetera virtual desde la cual se realizó el pago, informar que se trata de una presunta estafa y solicitar que se registre el reclamo. También hay que conservar todas las pruebas: conversaciones de WhatsApp, publicaciones, fotografías, correos electrónicos, números telefónicos, datos de la cuenta receptora y comprobantes de las transferencias.
Si la reserva se realizó por Booking o Airbnb, hay que denunciar inmediatamente el episodio mediante los canales oficiales de la plataforma y conservar el número de reclamo y en paralelo, corresponde realizar la denuncia policial o judicial. La UFECI recibe consultas y denuncias a través del correo denunciasufeci@mpf.gov.ar y del teléfono (011) 5071-0040.
Si hubo una contratación con una empresa o proveedor formal y se incumplieron las condiciones pactadas, también se puede iniciar un reclamo ante Defensa del Consumidor.
El control que puede salvar las vacaciones
La tecnología simplificó la búsqueda de alojamiento y permite comparar cientos de opciones en pocos minutos. Pero también hizo posible que un delincuente publique una casa que no le pertenece, copie fotografías y consiga una transferencia desde cualquier lugar del país.
La diferencia entre una reserva segura y una estafa muchas veces está en unos minutos de verificación. Comprobar quién ofrece la propiedad, revisar las condiciones de pago, utilizar los canales oficiales de Booking o Airbnb y desconfiar de las ofertas demasiado tentadoras son medidas básicas para proteger el presupuesto de las vacaciones.