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iProfesional | Finanzas

Uno de los gurúes preferidos de Milei recomienda a Caputo un plan B para conseguir dólares

Alberto Ades plantea la necesidad de estrategias alternativas ante la incertidumbre política y financiera tras la caída de Trump en EEUU

04/11/2026
Actualizado 20:20hs

La magnitud de la derrota electoral de Donald Trump sorprendió dentro y fuera de los Estados Unidos.

La reacción de los mercados financieros, con alzas generalizadas, también llamó la atención de los operadores si se toma en cuenta que los republicanos suelen ser los favoritos de Wall Street. Y acá pasó lo contrario: el triunfo fue de los demócratas.

Justamente, la lectura de que un Trump más débil ya no podría liderar la guerra en Medio Oriente o imponer aranceles por doquier -justamente las medidas que recalentaron la inflación en EEUU- motorizaron las subas de ayer en Wall Street.

Ahora bien: la cuestión vista desde la Argentina es si ese Trump "pato rengo" mantendrá su promesa de reactivar un plan de salvataje en caso de que su amigo Javier Milei lo necesite durante el año electoral.

"Pensaría en alternativas"

Alberto Ades, uno de los economistas argentinos más reconocidos en Wall Street, cree que Luis Caputo debería comenzar a "pensar en alternativas". Básicamente porque el nuevo escenario político en Estados Unidos podría complicar una ayuda que hasta ahora parecía garantizada.

"Si yo fuera Caputo estaría menos tranquilo llamando por teléfono a Bessent, asegurándome de que el swap está. Y estaría pensando en alternativas", advirtió Ades.

Ades lleva tres décadas de experiencia en Wall Street, conoce desde hace años a Javier Milei y fue recibido por el Presidente durante su reciente visita a Buenos Aires.

Se trata de una advertencia proveniente de alguien que conoce de cerca el funcionamiento del mercado financiero internacional y los resortes políticos de Washington.

El factor Bessent y la derrota de Trump

El planteo de Ades tiene un protagonista central: Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense y principal arquitecto del auxilio financiero que recibió la Argentina durante la corrida cambiaria previa a las elecciones legislativas del año pasado.

Justamente, para Ades, el gran interrogante que surge tras la derrota de Trump es concreto: "La primera pregunta es si Bessent se queda con Trump o se va".

El economista considera que el Presidente estadounidense podría buscar responsables políticos por la derrota y que el secretario del Tesoro quedaría expuesto, precisamente porque la economía ocupó un lugar central durante la campaña.

Ades, sin embargo, no cree que Bessent sea el verdadero responsable del revés electoral. Recuerda que decisiones como el aumento de los aranceles comerciales o la guerra en Irán fueron impulsadas por el propio jefe de la Casa Blanca.

El problema es que la lógica política no necesariamente responde a esa distribución de responsabilidades.

Y para la Argentina, una eventual salida de Bessent significaría perder al funcionario que más se involucró personalmente en el diseño de la asistencia financiera.

Caputo asegura que el swap no corre peligro

La advertencia de Ades contrastó con el mensaje tranquilizador que transmitió el propio Caputo.

El ministro aseguró que la derrota republicana no modificará la relación financiera entre ambos gobiernos ni pondrá en peligro el acuerdo por u$s20.000 millones.

"Era un resultado esperado, tal vez no por tanto. Yo ya lo hablé con el Tesoro de Estados Unidos en el G20. No va a cambiar esencialmente la relación", afirmó ayer Caputo durante una exposición en FIEL.

El titular de Economía incluso ironizó sobre quienes habían pronosticado un derrumbe financiero como consecuencia del triunfo demócrata.

"Algunos decían que hoy íbamos a tener un miércoles negro en los mercados. Y adivinen qué, el mercado ya se había adelantado. Entonces no nos comamos la curva de lo que creemos que va a pasar", sostuvo.

Ades reconoce que, desde el punto de vista institucional, la derrota electoral no modifica automáticamente las condiciones del swap.

La herramienta depende de decisiones del Poder Ejecutivo estadounidense y no requiere de una aprobación del Congreso. Además, Bessent tiene a su favor que las operaciones realizadas durante la asistencia de 2025 fueron rentables para el Tesoro, según destacó el economista.

Los riesgos políticos bajo la lupa

En declaraciones radiales, Ades recordó que la intervención del Tesoro americano en Argentina fue "una medida arriesgada" y que el nuevo Congreso, controlado por los demócratas, podría someter a Trump a una sucesión de investigaciones durante los próximos dos años.

Las eventuales investigaciones sobre el manejo de fondos públicos y posibles irregularidades de la administración republicana podrían aumentar el costo político de repetir una asistencia extraordinaria a la Argentina.

En palabras de Ades, los demócratas "le van a complicar la vida" a Trump.

Su conclusión es que no puede descartarse que, frente a una nueva crisis, Washington ya no tenga la misma disposición para intervenir en la Argentina.

Los bonos argentinos volvieron a caer pese a la euforia mundial

La mirada del economista coincidió con otra jornada negativa para los activos argentinos, en abierto contraste con lo ocurrido en los principales mercados internacionales.

El riesgo país terminó este miércoles en 852 puntos básicos, con un incremento diario del 2,5%.

El indicador elaborado por JP Morgan acumula una suba del 8,3% durante los primeros días de noviembre y un deterioro del 49,2% desde comienzos de año.

La caída de los bonos soberanos se produjo en una rueda en la que Wall Street registró fuertes ganancias:

  • El índice Dow Jones avanzó 3,0%
  • La Bolsa brasileña ganó 1,6%
  • Las principales plazas europeas también operaron en terreno positivo
  • El real brasileño consiguió recuperar posiciones: el dólar retrocedió 0,5% y terminó en 5,46 reales

La divergencia volvió a dejar expuesta la fragilidad financiera argentina.

El riesgo país, que había descendido hasta la zona de los 400 puntos durante julio, ahora supera los 850 puntos y mantiene prácticamente cerrada la posibilidad de conseguir financiamiento voluntario en dólares a tasas razonables.