Ganancias, con efecto colateral: por qué el proyecto oficial puede puede perjudicar los planes de inversión de las empresas

El Gobierno presentó un proyecto de reforma impositiva que vuelve a postergar otro año, y una vez empezado el ejercicio, la rebaja de Ganancias. Hace ruido
Por Dolores Olveira
09/02/2021 - 17,40hs
Ganancias, con efecto colateral: por qué el proyecto oficial puede puede perjudicar los planes de inversión de las empresas

El Gobierno presentó en el Congreso un proyecto de reforma impositiva que posterga hasta 2022 la baja del Impuesto a las Ganancias que pagan las empresas de 30% a 25%. Con ello quiere compensar la pérdida de recursos por la baja del tributo a los trabajadores que impulsan los diputados del PJ.

Esa rebaja de Ganancias corporativo estaba prevista por una ley de la administración de Mauricio Macri y ya había sido frenada una vez con la ley de emergencia que se dictó tras la asunción en la Presidencia de Alberto Fernández.

A fines del año 2017 se promulgó reforma impositiva que en relación con la tasa corporativa del Impuesto a las Ganancias contempló rebaja progresiva de la misma, recordó Carlos Fernández, de Crowe Argentina.

De esta forma, la alícuota de Ganancias pasó de 35 % vigente en aquella época a 30% para ejercicios iniciados a partir de 2018 y hasta 2019, y al 25% para ejercicios iniciados en enero 2020 y siguientes.

Esta rebaja de la alícuota se vio complementada por la imposición sobre los dividendos percibidos por los accionistas a tasas del 7% o13% dependiendo del nivel de la tasa corporativa, recordó Fernández.

Si se suman la imposición a las sociedades con la recaída sobre los accionistas por sus dividendos, la tasa efectiva termina siendo el 35% que regía con anterioridad a esta reforma, precisó Fernández.

Para favorecer la inversión

Los redactores de esa reforma expresaron que el objetivo era rebajar la tasa del gravamen que percutía sobre las sociedades, que en la medida que sus accionistas no retirasen dividendos u utilidades, sería concreta.

La finalidad última, se dijo, era atraer inversiones hacia las empresas o fomentar la propia reinversión de sus utilidades, explicó Fernández.

La baja de la alícuota a 25% tenía como meta fomentar las inversiones.
La baja de la alícuota a 25% tenía como meta fomentar las inversiones.

O sea que la reforma era beneficiosa para las compañías pero no para el nivel de imposición sobre las personas, enfatizó Fernández.

El devenir de las crisis económicas en la Argentina originó a fines de 2019, la promulgación de la Ley de Solidaridad Social, que dispuso la suspensión de la aplicación de la tasa del 25% para 2021, expresó Fernández.

En estos últimos días, se ha conocido un proyecto de ley que volvería a postergar la efectiva aplicación de la alícuota de 25% por otro año más.

De concretarse este proyecto, el 25% recién se aplicaría desde 2022, puntualizó el experto.

Esto tuvo y tendrá impacto en decisiones de inversión, y en los presupuestos que las empresas año a año efectúan, remarcó Fernández.

Y agregó que así se genera un nivel de incertidumbre aun mayor del que ya enfrentan quienes tienen la responsabilidad de proyectar los resultados de las compañías.

Es de esperar que nuestras autoridades propongan o evalúen una verdadera e integral reforma impositiva que no dependa de necesidades financieras coyunturales y que favorezca el crecimiento de la economía, la inversión y la progresividad del sistema impositivo, afirmó Fernández.

Propuesta de los contadores

Una reforma tributaria integral propuesta por la Federación Argentina de Concejos Profesionales de Ciencias Argentinas, que nuclea a los contadores de todo el país, afirma que el Impuesto a las Ganancias es la causa de la fuga de capitales y la mudanza de empresas al exterior, y promueve grandes cambios.

La inédita presión tributaria que soportan los contribuyentes argentinos ahoga la iniciativa privada, propicia la fuga de capitales y hasta la relocalización en el exterior de unidades económicas, resumió el trabajo para iProfesional el vicepresidente 1° de la Facpce, Sergio Pantoja.

En los últimos meses han crecido las consultas respecto de personas que analizan la posibilidad de abandonar el país con el propósito de evitar la sobrecarga fiscal a la que se ven sometidas, afirmó la entidad gremial de los contadores.

El ajuste por inflación de los balances es clave en el año de la pandemia.
El ajuste por inflación de los balances es clave en el año de la pandemia.

Ajuste por inflación

Los dos temas que más preocupan a los contadores en el Impuesto a a las Ganancias que pagan las empresas son el ajuste por inflación y el régimen de retención del gravamen.

Sobre el capítulo de la corrección de los efectos de la inflación sobre el impuesto que se paga, la Federación promueve:

-Eliminar los condicionamientos sobre la base de la inflación acumulada en ejercicios anteriores (piso de inflación acumulada) a los efectos de permitir la aplicación del método correctivo.

-La corrección de la inflación deberá hacerse sobre la base de índices que sean representativos de la actividad de los factores económicos del país o de la economía mayorista.

El IPC no refleja adecuadamente la distorsión en la economía que afecta a las empresas. Por ello se propone retomar la aplicación IPIM (índice de precios internos mayoristas).

-Eliminar la restricción respecto de la imputación del ajuste por inflación impositivo en un sexto por cada periodo fiscal, permitiendo el cómputo del total del mismo en el ejercicio fiscal al que corresponde el ajuste

Con respecto a la omisión de actuar como agente de retención, se propone facultar a la AFIP que impugne el gasto sobre el que no se retuvo Impuesto a las Ganancias, en lugar de actuales sanciones más onerosas.

Temas relacionados