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Monotributo o Ganancias Simplificado: cuáles son las claves para decidir qué régimen conviene más

La aparición de Ganancias Simplificado para obtener un bloqueo fiscal y blanquear la economía lleva a preguntarse si conviene dejar el Monotributo
06/01/2026 - 10:29hs
Monotributo o Ganancias Simplificado: cuáles son las claves para decidir qué régimen conviene más

Ante la creación del Régimen Simplificado de Impuesto a las Ganancias, que está diseñado para permitir "sacar los dólares del colchón" e integrarlos a la economía formal, se plantea la pregunta sobre si los contribuyentes del Monotributo deberían dejar este esquema para pasar al nuevo Ganancias Simplificado.

Cuándo conviene pasar del Monotributo al Régimen Simplificado

El Régimen Simplificado de Impuesto a las Ganancias es una modalidad dentro del Régimen General del impuesto y, por lo tanto, tiene un costo fiscal superior al del Monotributo. Es una modalidad nueva de liquidación, con algunos beneficios, pero no un régimen nuevo, indica el tributarista Marcelo Berge, y explica:

Pero si un monotributista quiere pasar Ganancias Simplificado, pasa a un régimen con un mayor costo impositivo.

¿Por qué querría pasar un monotributista al Régimen Simplificado de Ganancias?:

La respuesta es para poder utilizar los dólares del colchón y aprovechar el efecto liberatorio del pago y la presunción de exactitud del nuevo Régimen Simplificado, sin justificar la variación del patrimonio por los años no prescriptos.

Si bien el Monotributo no exige la justificación del patrimonio, tiene como causales de exclusión la compra de bienes o gastos personales que sean incompatibles con la categoría de ese régimen simplificado y que no se puedan justificar.

Qué monotributista debería evaluar pasar al nuevo régimen

Un monotributista debería comenzar a analizar el pase cuando su facturación se acerca de forma sostenida a los límites del régimen y el crecimiento del negocio deja de ser excepcional para volverse estructural. En esos casos, el Monotributo empieza a mostrar sus limitaciones, precisa Agustín S. Sosa, CEO de Tributo Simple, y puntualiza:

Cuando los gastos necesarios para desarrollar la actividad adquieren relevancia y no pueden deducirse, el esquema de cuota fija pierde eficiencia frente a un sistema que grava la utilidad real. Algo similar ocurre cuando el costo del Monotributo en categorías altas se vuelve significativo en relación con la rentabilidad del negocio.

Si la mayor parte de los clientes son empresas, el Régimen Simplificado de Ganancias suele resultar más adecuado, ya que permite operar en igualdad de condiciones fiscales, trasladar el IVA y computar créditos fiscales que en el Monotributo se pierden.

El Monotributo funciona bien en esquemas simples y de baja complejidad, pero cuando la actividad crece en volumen, inversión o necesidad de financiamiento, sus límites generan distorsiones. En ese contexto, el pase al Régimen Simplificado no debería interpretarse como una penalidad, sino como una etapa natural de formalización y crecimiento.

Qué costos hay que considerar en Ganancias Simplificado

En el Régimen Simplificado de Ganancias, el cálculo del impuesto parte de deducciones básicas como la ganancia no imponible, lo que establece un piso a partir del cual se comienza a tributar. Esto hace que, en determinados niveles de ingresos, la carga impositiva inicial sea menor a la que muchos imaginan, sostiene Sosa, y señala:

A diferencia del Monotributo, este régimen no funciona con un importe fijo. El impuesto se determina sobre la utilidad real y puede reducirse de manera significativa cuando existen gastos deducibles correctamente documentados.

Pero al incorporar los aportes a la seguridad social de autónomos al análisis, muchos escenarios que parecían favorables se ajustan y, en algunos casos, el costo total se acerca o incluso supera al del Monotributo, lo que obliga a evaluar cada situación de manera puntual.

El tratamiento del IVA es otra variable central que no puede omitirse. Cuando la facturación se dirige principalmente a consumidores finales, el IVA suele transformarse en un costo que reduce el margen.

En cambio, si los clientes son mayoritariamente empresas, la posibilidad de trasladar el impuesto o de que sea computado como crédito fiscal modifica de forma sustancial el resultado económico. En este sentido, la implementación del IVA Simple busca facilitar el cumplimiento y reducir la complejidad administrativa.

Desde una mirada estructural, el Monotributo está pensado como un esquema de simplificación, con una cuota fija y previsible, mientras que el Ganancias Simplificado apunta a reflejar con mayor precisión la realidad económica del contribuyente. No se trata de regímenes que compitan entre sí, sino de herramientas que responden a distintas etapas del desarrollo de una actividad., afirma Sosa.

La elección entre uno u otro no depende de un solo número, sino de una combinación de ingresos, estructura de costos, tipo de clientes y proyección de crecimiento. En la práctica profesional, no existe un régimen mejor en términos absolutos, sino el que mejor se adapta a la realidad económica y operativa de cada contribuyente en un contexto cambiante, concluye.

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