Reforma laboral: el billonario costo de la "modernización" que los gobernadores no quieren pagar
El ministro del Interior, Diego Santilli, actuando como el principal nexo político de la Casa Rosada con las provincias, intensifica su gira nacional durante enero de 2026 para blindar los votos de la reforma laboral. La estrategia se centra en cerrar acuerdos individuales con gobernadores provinciales antes del inicio del debate previsto para el 19 de febrero.
El punto más conflictivo no pasa por la modernización laboral, sino por el capítulo tributario de la ley. Los gobernadores piden que la Nación los compense por la rebaja del Impuesto a las Ganancias a las sociedades que impulsa.
Los mecanismos de compensación que exigen pasan por la coparticipación plena del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, así como de los ATN. Sin embargo, el Gobierno no está dispuesto a tomar ninguna de estas dos medidas. En el caso del impuesto al cheque, además, se desfinanciaría el sistema previsional.
Qué discuten los gobernadores de la reforma laboral
El punto de mayor fricción es la propuesta del Gobierno de bajar el Impuesto a las Ganancias a las sociedades (del 35% al 31,5%). Como es un impuesto coparticipable, las provincias perderían aproximadamente $1,12 billones.
Lo que piden los gobernadores es frenar la baja de Ganancias o que sea gradual y atada al crecimiento real del PBI. La jefa del bloque de senadores de LLA, Patricia Bullrich, propone retirar el capítulo de Ganancias de la reforma laboral para no trabar el resto de la ley. Pero en la Casa Rosada no quieren resignar ninguna parte de la ley.
Ante esta situación, los gobernadores optan por pedir la coparticipación completa del impuesto al cheque (hoy reciben el 17%, ya que el 70% a la ANSES). También que se coparticipen los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que son una suma discrecional de la Nación usa. Esto sería más factible, pero el Gobierno no quiere renunciar a esta herramienta.
Santilli niega cualquiera de estas dos posibilidades y, en cambio, ofrece usar los ATN (que subieron un 105% en el Presupuesto) como "auxilio discrecional" para provincias aliadas.
También ofrece la compensación directa por la caída en la recaudación con obra pública específica, reactivando convenios de obras viales mínimas en las provincias que aseguren los votos.
Además, promete que la reforma laboral generará empleo formal y, por ende, recaudación por aportes patronales que compensará la baja de impuestos, pero recién en 2027. Los gobernadores rechazan esta lógica porque necesitan los fondos hoy, para cerrar sus cuentas de 2026.
Cuál es la pérdida de recaudación de Nación y provincias
La estimación proviene principalmente de un informe técnico elaborado por el exdirector de Aduanas y actual diputado, Guillermo Michel, que fue distribuido entre los gobernadores, diputados y senadores, especialmente los del PJ y bloques dialoguistas.
El cálculo se basa en el impacto de la baja de alícuotas del Impuesto a las Ganancias para sociedades (empresas), una medida que el Gobierno incluyó dentro del paquete de la Reforma Laboral.
Costo fiscal total: se estima en unos $3,1 billones (aproximadamente 0,3% del PBI).
Pérdida para provincias: como Ganancias es un impuesto coparticipable, entre $1,12 y $1,7 billones va a las jurisdicciones subnacionales.
Cuáles son las negociaciones de Santilli
El ministro del Interior tiene como objetivo visitar al menos 10 provincias antes de febrero. Su rol es "ablandar" las resistencias técnicas que el ala económica (Caputo/Sturzenegger) no está dispuesta a ceder inicialmente.
Santilli ya habló en los últimos 15 días con los siguientes mandatarios provinciales:
Ignacio Torres (Chubut): fue la primera parada de la gira. El acuerdo está avanzado, pero condicionado a la deuda previsional de ANSES con la caja provincial.
Alfredo Cornejo (Mendoza): Es el aliado más sólido. Ya comprometió el apoyo de sus legisladores a cambio de gestos en el sector minero.
Leandro Zdero (Chaco): de sintonía con el rumbo económico, es considerado un voto "seguro" bajo el esquema de equilibrio fiscal.
Marcelo Orrego (San Juan): se mostró dispuesto a "encontrar consensos", priorizando la estabilidad para la inversión minera.
Rogelio Frigerio (Entre Ríos): Santilli lo visitó recientemente. Pide flexibilidad en el esquema de obra pública para dar el "sí" definitivo.
Qué gobernadores amigos están pendientes
Santilli va a recorrer antes del 19 de febrero las siguientes provincias:
Rolando Figueroa (Neuquén): tienen una reunión clave el 21 de enero. El gobernador neuquino es vital por su control sobre los senadores del Movimiento Popular Neuquino.
Gustavo Sáenz (Salta): se espera una visita en los próximos días para negociar incentivos regionales.
Sergio Ziliotto (La Pampa): la reunión se pospuso dos veces por "razones personales", lo que refleja una relación aún fría y distante.
El "Núcleo Rebelde": Córdoba y Santa Fe
Tanto Martín Llaryora (Córdoba) como Maximiliano Pullaro (Santa Fe) han endurecido su postura en la última semana. Su posición es estratégica: no rechazan la reforma en sí, pero la usan como palanca de negociación.
Estos gobernadores se quejan de que el Presupuesto 2026 recortó el 95% de la infraestructura vial.
El cordobés Llaryora advirtió que la discusión será "tema por tema".No dará un cheque en blanco si no hay fondos para la Caja de Jubilaciones provincial.
En Santa Fe, Pullaro mantiene una relación tensa por el impacto de la quita de subsidios al transporte y la obra pública. Sus legisladores podrían votar divididos o exigir modificaciones en los marcos de negociación colectiva.
Además, con las provincias kirchneristas está totalmente cortado el diálogo:
Axel Kicillof (Buenos Aires): el Gobierno lo etiqueta como "no reformista" y Santilli concentra su energía en los intendentes del PRO y aliados para puentearlo en la legislatura nacional.
Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja): están fuera del radar de negociación por su oposición frontal al modelo del presidente Javier Milei.
En los próximos días, el ministro Santilli apurara las negociaciones con los gobernadores aliados para asegurar los votos para la reforma laboral en el Senado, y se intensificará la discusión sobre la baja de Impuesto a las Ganancias de las sociedades y posibles formas de compensarla.