APORTES

El Gobierno fijó en 0% un aporte clave para las empresas de Tierra del Fuego

Es para mejorar la situación de las compañías ante el nuevo escenario tributario y facilitar su adaptación a los cambios impositivos vigentes
Por iProfesional
IMPUESTOS - 21 de Enero, 2026

El Gobierno nacional redujo a cero los aportes mensuales que las industrias radicadas en Tierra del Fuego debían realizar al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP).

La medida busca compensar la pérdida de competitividad generada por cambios en el escenario tributario y arancelario nacional que afectaban la ecuación económica de las compañías.

Los cambios en el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego

El sector industrial, representado por la Unión Industrial Fueguina (UIF) y la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE), solicitó esta revisión ante el impacto de las medidas de desregulación económica vigentes.

Según los informes técnicos, las condiciones actuales ponían en riesgo la capacidad productiva y el sostenimiento del empleo en la provincia.

La decisión fue comunicada a través de la Resolución 20/2026 de la Secretaría de Industria y Comercio, publicada este martes en el Boletín Oficial.

Hasta esta disposición, las empresas adheridas al régimen de promoción industrial debían realizar un aporte obligatorio equivalente al 15% del beneficio obtenido por el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en las ventas de sus productos. Con la nueva norma, esta alícuota se fija en el 0% para todas las empresas que operan bajo el marco de la Ley 19.640 y sus prórrogas.

Menos carga fiscal, más control

La resolución especifica que esta reducción no libera a las empresas de cumplir con los proyectos de inversión propios que ya fueron aprobados por el comité ejecutivo del fondo.

En caso de incumplimiento, las firmas deberán integrar los aportes no realizados junto con los intereses correspondientes. La medida tendrá vigencia mientras se mantengan las condiciones económicas que motivaron su implementación.

Caputo celebra fin de impuestos, pero en Tierra del Fuego alertan por cientos de empleos

La entrada en vigencia del arancel 0 para la importación de teléfonos celulares, en continuidad con las rebajas porcentuales establecidas a mediados del año pasado, promete acelerar la adopción de nuevas tecnologías pero, en simultáneo, abre interrogantes respecto de qué ocurrirá con la producción local de ese tipo de dispositivos.

La medida en cuestión, que desde el Gobierno se expone como la vía para incrementar la competencia y abaratar los valores, enciende las alarmas respecto de la continuidad de los empleos y la producción de equipos que se lleva a cabo en Tierra del Fuego, donde se ensamblan anualmente entre 5,5 y 6 millones de celulares. 

En esa provincia temen que el ingreso irrestricto de celulares importados complique la continuidad de numerosos empleos. La industria electrónica genera unos 10.000 puestos de trabajo y la categoría celulares representa el 40% de ese total, siendo la que más peso tiene en el total. Esto, en un contexto en el que en 2025 se aceleró el recorte de puestos de trabajo temporales en la isla. 

Si bien el gobierno provincial ha mantenido un estricto silencio respecto del impacto de esta medida, actores del sector empresarial de Tierra del Fuego señalan que el fin de los aranceles a los celulares podría implicar la no renovación de 700 contratos del tipo PPD (Prestación Permanente Discontinua).

Se trata de acuerdos que contemplan contrataciones de cuatro meses con pago de obras sociales y otras cargas incluido. Definido a grandes rasgos como una "reserva de trabajadores", los PPD serían los primeros en desaparecer con la avanzada de los importados.

Al mismo tiempo, se presume que las compañías con operaciones en Río Grande y Ushuaia también bajarán fuerte el número de empleados formales, hoy estimado en cerca de 6.000 puestos de trabajo.

Claro que, del lado de enfrente, está el argumento del Gobierno, comerciantes, economistas y hasta de los propios consumidores, que advierten que la Argentina tiene todavía una gran brecha de precios con respecto a otros mercados, como Estados Unidos. De hecho, un celular marca iPhone, incluso con la reciente baja de impuestos, puede costar un 50% más en la Argentina que en ese mercado.

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