Alerta monotributo: el error clave que puede hacerte pagar multas y más impuestos
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que este jueves 5 de febrero vence el plazo para realizar la recategorización del Monotributo, un trámite obligatorio para los contribuyentes cuyos ingresos o condiciones de actividad hayan cambiado durante el último año.
No cumplir con este llamado puede generar multas, deudas retroactivas, intereses e incluso la exclusión del régimen simplificado, lo que implica pasar al Régimen General, con mayores costos y exigencias fiscales más estrictas.
Para este período, es clave tener en cuenta que la recategorización se realiza con la tabla vigente desde febrero de 2026, que incorpora un aumento del 14,29% en los topes de facturación. A continuación, los puntos más importantes a considerar.
Quiénes deben recategorizarse en el Monotributo
Según ARCA, deben realizar el trámite quienes, al sumar sus ingresos brutos entre el 1 de enero y el 31 de diciembre, hayan superado o quedado por debajo de los límites de su categoría actual. Pero no es el único criterio: también están alcanzados quienes durante el año:
- Aumentaron la superficie del local afectado a la actividad
- Registraron mayor consumo de energía eléctrica
- Tuvieron un incremento del alquiler que supera el tope de su categoría
- Modificaron la modalidad o escala de su actividad económica
En caso de no cumplir con ninguno de estos supuestos, el sistema de ARCA mantiene automáticamente al contribuyente en la categoría actual, sin necesidad de realizar ningún trámite. Tampoco deben recategorizarse quienes no cumplieron seis meses desde el inicio de actividades.
El organismo fiscal advierte que, si detecta inconsistencias, puede aplicar una recategorización de oficio, reclamar las diferencias no abonadas con intereses y aplicar multas de hasta el 50% del impuesto integrado y del componente previsional omitido. Si los ingresos superan el tope máximo de la categoría K, la consecuencia directa es la exclusión del Monotributo y el pase al Régimen General.
Cómo hacer la recategorización paso a paso
El trámite es 100% digital y se realiza desde el sitio web o la app móvil de ARCA. Solo está habilitado dos veces al año: enero (hasta los primeros días de febrero) y julio.
El contribuyente debe ingresar con CUIT y Clave Fiscal, acceder al menú Monotributo y seleccionar la opción "Recategorizarme". El sistema muestra la categoría actual y permite consultar las escalas vigentes, facilitando la comparación.
Luego se deben cargar los datos correspondientes a los últimos 12 meses:
- Monto total facturado
- Uso o no de local comercial
- Superficie afectada a la actividad
- Consumo eléctrico, si corresponde
- Provincia adherida al Monotributo Unificado, en caso de aplicar
Con esa información, ARCA realiza el cálculo y propone una categoría sugerida. Es fundamental revisar los datos, ya que de allí surge el importe mensual a pagar. Confirmado el trámite, el nuevo valor rige desde el mes siguiente y se puede descargar la credencial actualizada.
Escalas vigentes del Monotributo (febrero 2026)
- Categoría A: $8.992.597,87
- Categoría B: $13.175.201,52
- Categoría C: $18.473.166,15
- Categoría D: $22.934.610,05
- Categoría E: $26.977.793,60
- Categoría F: $33.809.379,57
- Categoría G: $40.431.835,35
- Categoría H: $61.344.853,64
- Categoría I: $68.664.410,05
- Categoría J: $78.632.948,76
- Categoría K: $94.805.682,90
Qué pasa si no te recategorizás y deberías
Si ARCA detecta que deberías haber subido de categoría y no lo hiciste, te exponés a lo siguiente:
Recategorización de oficio: el organismo cambia de categoría automáticamente basándose en tus movimientos bancarios, gastos con tarjeta o facturación.
Deuda retroactiva: te van a cobrar la diferencia entre lo que pagaste y lo que deberías haber pagado desde que cambió tu situación, con intereses.
Multas: ARCA puede aplicar una multa equivalente al 50% del impuesto integrado y del componente previsional que omitiste pagar.
Exclusión: si tus ingresos superaron el tope de la categoría máxima (K), quedás fuera del Monotributo y pasás directamente al Régimen General de Ganancias, IVA y Autónomos, que es mucho más caro y complejo.
Cumplir en tiempo y forma con la recategorización del monotributo evita sanciones y permite mantener la situación fiscal en regla, en un contexto de controles más estrictos por parte del organismo recaudador.