Fondo de Asistencia Laboral: las 5 decisiones clave que debe tomar la empresa en octubre
Puntos importantes
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) será obligatorio desde el próximo mes para los empleadores privados, y las empresas deben preparase con 5 de decisiones claves, referidas a la elección de la administradora, la definición de un criterio para utilizar los fondos, la revisión de la registración laboral y el análisis del impacto financiero, contable e impositivo.
A partir del 1 de noviembre de 2026 comenzará a regir el FAL, el mecanismo destinado a asistir a los empleadores privados en el pago de indemnizaciones y otras obligaciones derivadas de la finalización de las relaciones laborales.
Con foco en la anticipación y la planificación conjunta del FAL y de las decisiones laborales y financieras que plantea, Noetinger & Armando organizó un webinar en el que Tomás Rigo, director de su Departamento de Derecho Laboral, y Diego Martínez Burzaco, VP Comercial de Inviu Argentina, explicaron los puntos clave del régimen y qué necesitan resolver las empresas para su implementación.
Rigo remarca que el FAL no reemplaza la obligación indemnizatoria del empleador. "Acá no viene a sustituir la responsabilidad de la empresa a nivel indemnizatorio", aclaró. Su función es asistir en el financiamiento de las obligaciones comprendidas en el régimen, y la empresa conserva la responsabilidad por su pago íntegro.
Por su parte, Martínez Burzaco explica cómo se canalizan las contribuciones hacia el fondo elegido por cada empleador: "El dinero de la contribución patronal de la empresa va hacia ARCA, y el organismo es el que redirige el aporte al fondo FAL específico elegido por esa empresa".
Los expertos resumen así las cinco decisiones que deben tomar las empresas este mes:
1. Elegir una administradora del FAL antes de la entrada en vigencia
Una de las primeras decisiones que deberán tomar las empresas es elegir el fondo donde se depositarán los aportes correspondientes al FAL.
El mecanismo se financiará con una parte de las contribuciones patronales que actualmente realizan las empresas al sistema de seguridad social. Esto implica un cambio en el destino de una parte de los aportes y no un sobrecosto neto para el empleador.
Las empresas deberán comparar las distintas alternativas disponibles y evaluar aspectos como la trayectoria y respaldo de la administradora, su política de inversión y las comisiones. Además, la elección resulta relevante porque, si el empleador no selecciona una administradora, el Estado realizará una asignación de oficio.
"Todo el resto de las empresas, si no eligen una administradora, el Estado de oficio va a asignar un Fondo ", advierte Rigo.
2. Definir de antemano cómo se utilizará el FAL
El segundo punto es establecer una política interna sobre el uso del fondo. Ante una desvinculación, el empleador podrá utilizar los recursos acumulados en el FAL, afrontar el pago con fondos propios o combinar ambas alternativas. El uso del fondo no es obligatorio.
"La empresa podría tomar la decisión de decir: ‘esto lo voy a pagar con fondos propios de la compañía, no voy a utilizar el FAL’. Es una decisión que puede tomar y es respetable", explica Rigo.
Por eso, los especialistas recomiendan definir previamente un criterio de utilización, especialmente en empresas que estén evaluando procesos de reorganización o una eventual reestructuración de personal.
3. Revisar la correcta registración de trabajadores y remuneraciones
Otro de los puntos centrales es verificar que la información laboral declarada por la empresa sea correcta. El FAL no asistirá sobre pagos no registrados ni sobre diferencias entre la remuneración efectivamente abonada y la base declarada ante los organismos correspondientes.
Por eso, antes de la entrada en vigencia, los especialistas recomiendan revisar la situación registral de los trabajadores y la consistencia de las remuneraciones declaradas.
4. Analizar el impacto financiero, contable e impositivo del aporte
El FAL también introduce una nueva variable en la planificación financiera de las empresas. El aporte obligatorio será del 1% para grandes empresas y del 2,5% para mipymes, con la posibilidad de realizar aportes voluntarios dentro de los límites establecidos por la normativa.
Los especialistas recomiendan analizar junto con los asesores de cada empresa el impacto contable e impositivo del nuevo mecanismo y evaluar si resulta conveniente realizar aportes voluntarios, particularmente cuando exista una reestructuración prevista.
En este sentido, Rigo insiste en que la herramienta debe ser considerada como parte de una planificación integral y no únicamente como una cuestión vinculada al derecho laboral.
5. Seguir de cerca la reglamentación y los aspectos pendientes del FAL
La quinta recomendación es mantenerse actualizado respecto de las normas complementarias y los criterios de aplicación del régimen. Durante el encuentro, Rigo destaca la importancia de seguir las disposiciones de los distintos organismos que intervienen en su implementación, entre ellos ARCA, la CNV y la Secretaría de Trabajo.
El laboralista también plantea interrogantes sobre el alcance de la asistencia en determinadas situaciones.
Si bien la ley contempla las extinciones por mutuo acuerdo, el abogado puso como ejemplo los retiros voluntarios en los que se pactan sumas muy superiores a la indemnización habitual por despido. En esos casos, señaló que será necesario observar cómo se interpreta y aplica el régimen para determinar hasta qué monto podría utilizarse el FAL.
"Estamos a pocos días de que esto ya se vuelva operativo", señala Rigo.