Del Monotributo al régimen de IVA: cuánto más hay que vender para ganar lo mismo

Cuando supera el límite de la categoría K, el monotributista debe inscribirse en el régimen general y debe vender más para mantener la misma ganancia
Del Monotributo a Responsable Inscripto con el signo de pregunto sobre las ganancia y una calculadora

Puntos importantes

Checkbox Checked Pasar a RI pide más ventas para igualar ganancia neta previa.
Checkbox Checked Vendedores: 26% más. Servicios: 32% más, por nuevos impuestos.
Checkbox Checked Clave: ganancia neta, no solo facturación. Trasladar IVA es crucial.

El paso del Monotributo a responsable inscripto en IVA puede cambiar drásticamente los números de un contribuyente. Un análisis contable pone el foco en una pregunta clave para quienes facturan mas de $126 millones anuales, es decir, superan aproximadamente el tope de la categoría K: ¿cuánto más tienen que vender para conservar la misma ganancia neta que siendo monotributistas?

Cómo cambia la rentabilidad del monotributista si pasa al régimen general

"Dejar el Monotributo significa un cambio profundo en la rentabilidad de su actividad. Quienes facturan hasta los límites de la categoría K encuentran un escenario muy diferente de costos cuando pasan al régimen general: liquidación de IVA, Ganancias, aportes de autónomos y mayor complejidad administrativa", indica la contadora Aldana Fernández.

"Pero hay una pregunta que suele quedar fuera de la discusión: ¿cuánto más hay que vender para ganar exactamente lo mismo que antes? Facturar más no siempre significa ganar más", resalta.

El punto de partida del análisis de Fernández es una persona humana que facturaba $126 millones anuales como monotributista de la categoría K según los nuevos topes, y solo vendía o prestaba servicios en provincia de Buenos Aires.

Si bien existe un Régimen Puente para cuando ARCA excluye del Monotributo, que alivia el paso de los monotributistas al Régimen General, ya sea por decisión de oficio o por renuncia voluntaria, tiene un limite temporal después del cual, los beneficios no aplican.

Es a partir de entonces, que al pasar al régimen general, un vendedor de bienes debe facturar un 26% más para ganar lo mismo que antes, tomando un costo del 50%.

En el caso de un prestador de servicios, ese porcentaje aumenta al 32%, ya que no cuenta con gastos deducibles generalmente,.

Cómo cambia la ecuación para ventas y para servicios

Según los cálculos de Fernández, así tienen que aumentar las ventas y se generan impuestos para obtener la misma ganancia final:

Venta minorista de indumentaria: hay que vender un 26% más para ganar lo mismo

Un monotributista que vende indumentaria en la provincia de Buenos Aires y factura $126 millones anuales, equivalentes a $10,5 millones mensuales, paga $12,82 millones al año en impuestos, alrededor de $1,07 millones por mes.

Con esos ingresos y un costo de proveedores equivalente al 50% de las ventas, obtiene una ganancia neta estimada de $50,18 millones anuales, es decir, $4,18 millones mensuales.

En cambio, si pasa al régimen de responsable inscripto, para mantener esa misma ganancia deberá facturar $158,87 millones anuales, unos $13,24 millones mensuales. Esto implica vender un 26% más, equivalente a $2,74 millones adicionales por mes.

Con ese nivel de facturación , pagaría $29,25 millones anuales en impuestos, unos $2,44 millones mensuales. El cálculo incluye $13,79 millones de IVA, $4,60 millones de Ingresos Brutos, $1,29 millones de aportes de autónomos y $9,58 millones de Impuesto a las Ganancias.

De esta manera, aunque el responsable inscripto necesita vender $32,87 millones más por año que el monotributista, logra prácticamente la misma ganancia neta anual: alrededor de $50,18 millones.

Servicios de marketing digital: hay que vender un 32% más para ganar lo mismo

Un monotributista que presta servicios de marketing digital en la provincia de Buenos Aires y factura $126 millones anuales, equivalentes a $10,5 millones mensuales, paga $24,42 millones al año en impuestos, unos $2,04 millones mensuales.

Con esa facturación, obtiene una ganancia neta estimada de $101,58 millones anuales, equivalentes a $8,46 millones mensuales.

Para alcanzar prácticamente la misma ganancia como responsable inscripto, deberá facturar $166 millones anuales, es decir, unos $13,83 millones mensuales. Esto representa un incremento del 32% en las ventas, equivalente a $3,33 millones adicionales por mes.

Con esa facturación, el responsable inscripto pagaría $64,50 millones anuales en impuestos, unos $5,37 millones mensuales. El cálculo contempla $28,81 millones de IVA, $6,17 millones de Ingresos Brutos, $1,29 millones de aportes de autónomos y $28,22 millones de Impuesto a las Ganancias.

Así, el prestador de servicios necesitaría facturar $40 millones más al año que el monotributista para obtener prácticamente la misma ganancia neta: alrededor de $101,5 millones anuales.

En ambos ejemplos, el cambio de régimen implica una mayor carga tributaria que debe compensarse con un aumento de las ventas para sostener el mismo resultado económico.

Los importes son estimaciones sujetas a los supuestos utilizados en el cálculo. En particular, el IVA se presenta según el cálculo del ejemplo y no necesariamente coincide con el saldo fiscal efectivo, que puede variar por el crédito fiscal computable y otras particularidades de cada contribuyente.

La posibilidad de trasladar el IVA al precio final

Una de las ventajas del pase del Monotributo al régimen general en las categorías más altas es la posibilidad de trasalar el IVA al precio final. Este para Fernández es un factor decisivo.

"Una persona que vende a otros responsables inscriptos puede tener mayor margen para trasladar el IVA a sus clientes", señala la contadora.

"En cambio, quien trabaja con consumidores finales y no puede aumentar sus precios para trasladarles ese costo enfrenta una situación diferente", sostiene.

"En resumen, un error es mirar únicamente la facturación. Un negocio puede aumentar sus ventas y, aun así, terminar con menos dinero disponible", afirma.

"La discusión no debería limitarse a cuánto puede facturar un monotributista, sino a cuánto dinero le queda después de pagar todos sus costos e impuestos. Porque, al final del día, facturar más no siempre significa ganar más. Y conocer esa diferencia puede ser determinante para decidir cómo fijar precios, organizar el negocio y planificar el crecimiento", concluye Fernández.

Temas relacionados