Gobierno postergo otra vez el aumento de impuestos a la nafta y el gasoil por un mes más
El Gobierno nacional postergó por un mes más el aumento del impuesto a los combustibles líquidos y del impuesto al dióxido de carbono. La medida alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
Los incrementos debían empezar a regir el 1° de noviembre. Ahora se aplicarán desde el 1° de diciembre de 2026.
Así lo dispuso el Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial. El texto lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo.
La norma modifica el Decreto 617/25. Ese decreto había fijado un esquema de aplicación parcial de las subas pendientes.
El período en que rigen los montos actuales, que se extendía entre el 1° de agosto y el 31 de octubre, ahora llegará hasta el 30 de noviembre. Recién a partir del mes siguiente se trasladarán los incrementos remanentes.
Los aumentos postergados surgen de actualizaciones que nunca se aplicaron. Corresponden a 2024, 2025 y al primer y segundo trimestre de 2026.
Según la Ley 23.966, los montos fijos de ambos tributos se actualizan cada trimestre. La inflación que mide el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) es el parámetro.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) se encarga de calcular los montos. Lo hace en enero, abril, julio y octubre.
Qué alcance tiene la postergación del impuesto a los combustibles
La medida también alcanza al monto diferencial del impuesto para el gasoil que se consume en la Patagonia. Abarca las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Además, incluye el partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.
El diferencial implica un tratamiento fiscal específico para esas zonas. El objetivo es compensar los mayores costos de transporte y distribución.
Por qué el Gobierno sigue postergando los aumentos
En los considerandos del decreto, el Gobierno sostuvo que la decisión busca "continuar estimulando el crecimiento de la economía". El argumento es que se hace a través de un sendero fiscal sostenible.
La postergación se suma a una larga serie de decretos que vienen difiriendo las subas mes a mes. Entre ellos están los 699, 782, 840 y 929 de 2025, y los 74, 116, 217, 302, 405, 562, 693, 829 y 1126 de este año.
Cada mes, el Ejecutivo publica un nuevo decreto que extiende la vigencia de los montos actuales. La estrategia oficial apunta a evitar presiones inflacionarias en un momento clave para la economía.
El impuesto a los combustibles líquidos representa una de las principales fuentes de recaudación nacional. Pero su impacto directo en los precios de nafta y gasoil lo convierte en una variable sensible.
El Gobierno evalúa que aplicar los aumentos pendientes en un solo mes generaría un salto de precios que afectaría el consumo y la actividad económica. Por eso prefiere diferir los incrementos de manera gradual.
La postergación se inscribe en una política más amplia de contención de tarifas y precios regulados. El objetivo oficial es sostener la dinámica de crecimiento sin comprometer la estabilidad fiscal.