La vuelta del "uno a uno": con el aumento del impuesto en mayo, el precio de la nafta llegará al dólar

La actualización del impuesto a los combustibles llevará al precio de la nafta súper a $907 en CABA y $1.036 en Córdoba, en un contexto de calma cambiaria
25/04/2024 - 17:25hs
La vuelta del "uno a uno": con el aumento del impuesto en mayo, el precio de la nafta llegará al dólar

Entre los cientos de indicadores caseros que los argentinos usan para determinar si la economía está en atraso cambiario o si el dólar se disparó demasiado, uno de los clásicos es el precio de la nafta. Por motivos que nadie sabe fundamentar bien, pero que son aceptados como una verdad indiscutible, se considera que el "precio de equilibrio" del litro de nafta es de un dólar.

En consecuencia, si la nafta está muy por debajo de ese valor, hay dos interpretaciones posibles: o el gobierno "pisó" el precio de los combustibles como forma de contar con un ancla anti inflacionaria, o el tipo de cambio está demasiado alto porque la gente se está refugiando en el dólar por temor a una crisis inflacionaria.

Esto último fue, precisamente, lo que ocurrió durante el año pasado, en medio de la crisis de las reservas del Banco Central y la incertidumbre sobre una espiralización de los precios. Uno de los indicadores más claros sobre la distorsión de precios relativos era el combustible. En octubre, el litro de nafta super costaba $286, lo que implicaba 78 centavos de dólares si se consideraba el tipo de cambio oficial, o apenas 29 centavos al dólar blue.

La manifestación más elocuente de ese retraso era la afluencia de extranjeros en las provincias fronterizas, que hacían filas para cargar sus tanques a precios de ganga, generalmente un tercio de lo que les cobraban en sus países. La situación había llegado al punto de que se arriesgaba el abastecimiento, por la demanda agregada de los vecinos. Y, en fuerte contraste, esa situación, las estaciones fronterizas fueron las que más sufrieron el desplome de las ventas luego de la liberación de los precios.

Pero, finalmente, para quienes aguardaban el momento en que la nafta y la moneda estadounidense volvieran a estar a la par, los indicadores se están alineando. La combinación de un dólar quieto, por un lado, y la actualización del impuesto a los combustibles líquidos, por el otro, hará que, a partir de mayo, el litro de súper vuelva a costar un dólar.

El impuesto acelera

El impuesto había quedado congelado en términos nominales durante la gestión de Alberto Fernández, lo que hizo que su peso fuera cada vez menor dentro del precio de la nafta -y que su aporte a la recaudación tributaria cayera abruptamente-.

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal indica que, a precios de hoy, el impuesto era de $305 al inicio del 2020, pero que a mediados de 2021 ya había caído a $250, a inicios del 2022 estaba en $200 y a fines de ese año ya estaba en $150. Y, en la medida en que la inflación aceleró y el impuesto no se actualizó, se tocó un mínimo de apenas $38 en enero pasado, cuando empezó el proceso de actualización.

En mayo rige un nuevo aumento
En mayo rige un nuevo aumento del impuesto a los combustibles, y el precio de la nafta super se iría a $907 en CABA

Hoy, la incidencia del impuesto es de $191, sobre un precio de nafta súper que se ubica en un promedio de $837.

La actualización definida por el ministro de Economía, Luis Caputo, implica cuatro subas sucesivas, la última de las cuales ocurrirá con el inicio de mayo. Así, el impuesto, que era de apenas $28 en enero, se llegó a los $132 de hoy, que saltarán a $202 la semana próxima.

En ese punto, se considera cumplida la actualización por la inflación transcurrida en 2023. Resta un ajuste adicional, que se hará efectivo a inicios de julio, por la inflación acumulada en el primer trimestre de este año -otro 51,6%- que dejará el impuesto en $306. Y, a partir de allí, habrá actualizaciones trimestrales por IPC.

Vuelve el "uno a uno"

Por el efecto del impuesto, la nafta súper pasará a costar en mayo $907 para la Ciudad de Buenos Aires, y llegará a cifras más altas en el interior del país. Por ejemplo, para las estaciones de Córdoba se espera un precio de $1.036, según la estimación de Iaraf.

En paralelo a la suba de la nafta, el dólar paralelo fue cayendo, desde los $1.255 de fines de enero hasta los $1.055 de hoy.

Esto implica que, medida en dólar blue, la nafta pasó de un precio de 56 centavos en enero pasado a 80 centavos en abril y pasará a 88 centavos la semana próxima. Medida en dólar oficial, se pasará de 98 centavos de hoy a un dólar.

La nafta premium, por su parte, ya desde el último aumento superó la marca psicológica de un dólar, tanto en la cotización oficial como en la del mercado blue.

Es un hito que dará pie para que los economistas retomen el cíclico debate sobre si Argentina pasó de estar barata a estar cara en dólares, o si se aproxima a un nivel de equilibrio. Entre los muchos precios que han sido comparados en las últimas semanas, la nafta continúa es uno de los que coincide con los niveles del mercado estadounidense.

Los gobernadores provinciales pidieron la coparticipación del impuesto a los combustibles pero Toto Caputo se niega
Los gobernadores provinciales pidieron la coparticipación del impuesto a los combustibles, pero Toto Caputo se niega a resignar ese ingreso

Así figura en el relevamiento de PriceStats que difundió Domingo Cavallo. El ex ministro planteó que, mientras la nafta aparece alineada, la canasta de alimentos sigue siendo más barata en Argentina -un promedio de 35% menos que en Estados Unidos- mientras que los productos de electrónica son aquí un 50% más caros, considerados al tipo de cambio paralelo.

Son niveles de precios que se consideran "normales" en la comparación entre las dos economías, dada la mayor productividad argentina en alimentos y la primacía estadounidense en productos tecnológicos.

Sin embargo, el propio Cavallo advirtió sobre que esto no debería llevar a pensar en que una liberación inmediata del cepo podría hacerse sin consecuencias sobre la paridad cambiaria. Por el contrario, argumentó que sigue habiendo un componente inercial de la inflación, y que hoy el dólar saltaría hasta el entorno de $1.300 de no ser por la aplicación de restricciones.

Un impuesto que vuelve a ser sexy

En todo caso, el otro tema que deja el precio de la nafta es el de cómo el impuesto a los combustibles líquidos está recuperando protagonismo dentro de la "torta" de la recaudación total.

Estimaciones oficiales indican que el año pasado se llegó a un mínimo de recaudación equivalente al 0,35% del PBI, un monto ínfimo si se lo compara con el 0,96% del PBI que generaba este impuesto en 2016.

De hecho, se estima que lo que perdieron las arcas fiscales por el congelamiento del impuesto en los últimos años fue de u$s5.000 millones.

Ahora, con el incremento gradual del impuesto, la aspiración de Caputo es que se recupere un aporte equivalente a casi medio punto del PBI. Un motivo que explica por qué, en el momento más caliente de la discusión sobre la Ley Bases y la pulseada fiscal entre la Casa Rosada y los gobernadores provinciales, se planteara la posibilidad de coparticipar el impuesto a los combustibles.

Hasta ahora, la postura de Caputo fue una negativa rotunda a compartir ese impuesto.